
Recorrida y coordinación de emergencia
En una respuesta inmediata a los estragos causados por el reciente temporal de lluvias, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, encabezó una recorrida por las zonas más afectadas, supervisando de cerca las intensas labores destinadas a restablecer la normalidad. La misión es clara: garantizar la transitabilidad y reforzar la seguridad en rutas y accesos que sufrieron el embate del arrastre de material y las crecientes fluviales.
El mandatario provincial, acompañado por los ministros de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero, y de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, se desplazó hasta los departamentos Ullum y Zonda. Allí, impartió directivas precisas para que las cuadrillas continúen abocadas a las obras esenciales que aseguren la circulación vehicular y la contención de las poblaciones impactadas. Desde el inicio de las precipitaciones, el Gobierno de San Juan, a través de la Dirección Provincial de Vialidad y el Departamento de Hidráulica, ha mantenido un operativo permanente en distintos puntos críticos de la provincia, con especial foco en la asistencia a las familias damnificadas por intermedio del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano.
El despliegue en el territorio
Tras las intensas precipitaciones de jueves por la noche y viernes por la madrugada, los esfuerzos se concentraron en Ullum, una de las áreas con mayores complicaciones viales. En la Ruta Provincial 60, específicamente en Villa Ibáñez, Vialidad Provincial ejecutó tareas de limpieza de calzada y remoción de material. Asimismo, se estableció un desvío preventivo en la Ruta Provincial 54, que permanece intransitable por acumulación de sedimentos, redirigiendo el tránsito en el kilómetro 11 hacia la RP 60.
En Zonda, el monitoreo y acondicionamiento de rutas y caminos continúa, con una estrecha coordinación con Hidráulica para optimizar el escurrimiento y prevenir nuevas incursiones de agua en sectores vulnerables. En Valle Fértil, se intervino sobre las Rutas Provinciales 523, 510 y 529 (circuito de Ischigualasto), todas transitables con precaución. Sin embargo, el camino a Sierra de Elizondo permanece intransitable debido a socavones y arrastre.
Los trabajos se extendieron a Iglesia, donde se actuó en las Rutas Provinciales 430, 407 (Colangüil) y 436, ahora transitables con precaución. No obstante, la RP 479 en El Carrizal sigue cerrada por bajada de material. Calingasta, Sarmiento y Pocito también registraron intervenciones. En Pocito, la Ruta Provincial 159 (Calle 6 hacia Calle Chacabuco) está intransitable por el hundimiento de la losa de un puente, requiriendo desvíos señalizados. Por su parte, el Departamento de Hidráulica prosigue con la conformación de barreras y defensas en Zonda, iniciadas hace una semana, para mitigar futuros impactos hídricos, y en Villa Iglesia y Malimán.
Recomendaciones para la población
El Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía instó a la comunidad a extremar las precauciones al circular, acatar las indicaciones del personal en ruta y evitar transitar por zonas afectadas durante episodios de lluvias o crecientes. Se advierte que las condiciones del terreno pueden modificarse súbitamente. Los equipos de Vialidad e Hidráulica mantienen el despliegue en el terreno y el monitoreo constante para garantizar la seguridad y mantener informada a la ciudadanía.
El gobernador Marcelo Orrego supervisó las zonas de San Juan impactadas por el reciente temporal de lluvias, encabezando un operativo gubernamental para restaurar la transitabilidad y la seguridad en rutas y accesos comprometidos. Acompañado por ministros clave, el mandatario recorrió Ullum y Zonda, delineando acciones para desobstruir vías y brindar contención a las poblaciones damnificadas. Vialidad Provincial e Hidráulica mantienen equipos desplegados en diversos puntos de la provincia, trabajando en la limpieza de calzadas, gestión de desvíos y fortalecimiento de defensas hídricas, mientras Desarrollo Humano asiste a las familias afectadas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Se ve que la naturaleza, en un giro dramático, decidió que algunas rutas eran demasiado aburridas y las transformó en intrépidos circuitos de obstáculos. En Ullum, la RP 60 fue devuelta a la civilización por la infalible Vialidad, mientras la RP 54, decidida a seguir su carrera como río, obligó a un desvío. ¡Qué flexibilidad vial!
Mientras tanto, Hidráulica, que venía armando barreras en Zonda «hace una semana», ahora se encuentra en pleno desafío olímpico contra el agua que, parece, no recibió el memo. Y no olvidemos el puente en Pocito, que decidió tomarse un descanso, o más bien, hundirse en su propia depresión. La recomendación final es épica: «circular con extrema precaución». Un eufemismo que, básicamente, te dice: «Si el camino parece un desafío de supervivencia, es que lo es. Actúe en consecuencia.» Lo importante es que los equipos siguen ahí, vigilando que la tierra no se lleve también la paciencia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial

Recorrida y coordinación de emergencia
En una respuesta inmediata a los estragos causados por el reciente temporal de lluvias, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, encabezó una recorrida por las zonas más afectadas, supervisando de cerca las intensas labores destinadas a restablecer la normalidad. La misión es clara: garantizar la transitabilidad y reforzar la seguridad en rutas y accesos que sufrieron el embate del arrastre de material y las crecientes fluviales.
El mandatario provincial, acompañado por los ministros de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero, y de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, se desplazó hasta los departamentos Ullum y Zonda. Allí, impartió directivas precisas para que las cuadrillas continúen abocadas a las obras esenciales que aseguren la circulación vehicular y la contención de las poblaciones impactadas. Desde el inicio de las precipitaciones, el Gobierno de San Juan, a través de la Dirección Provincial de Vialidad y el Departamento de Hidráulica, ha mantenido un operativo permanente en distintos puntos críticos de la provincia, con especial foco en la asistencia a las familias damnificadas por intermedio del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano.
El despliegue en el territorio
Tras las intensas precipitaciones de jueves por la noche y viernes por la madrugada, los esfuerzos se concentraron en Ullum, una de las áreas con mayores complicaciones viales. En la Ruta Provincial 60, específicamente en Villa Ibáñez, Vialidad Provincial ejecutó tareas de limpieza de calzada y remoción de material. Asimismo, se estableció un desvío preventivo en la Ruta Provincial 54, que permanece intransitable por acumulación de sedimentos, redirigiendo el tránsito en el kilómetro 11 hacia la RP 60.
En Zonda, el monitoreo y acondicionamiento de rutas y caminos continúa, con una estrecha coordinación con Hidráulica para optimizar el escurrimiento y prevenir nuevas incursiones de agua en sectores vulnerables. En Valle Fértil, se intervino sobre las Rutas Provinciales 523, 510 y 529 (circuito de Ischigualasto), todas transitables con precaución. Sin embargo, el camino a Sierra de Elizondo permanece intransitable debido a socavones y arrastre.
Los trabajos se extendieron a Iglesia, donde se actuó en las Rutas Provinciales 430, 407 (Colangüil) y 436, ahora transitables con precaución. No obstante, la RP 479 en El Carrizal sigue cerrada por bajada de material. Calingasta, Sarmiento y Pocito también registraron intervenciones. En Pocito, la Ruta Provincial 159 (Calle 6 hacia Calle Chacabuco) está intransitable por el hundimiento de la losa de un puente, requiriendo desvíos señalizados. Por su parte, el Departamento de Hidráulica prosigue con la conformación de barreras y defensas en Zonda, iniciadas hace una semana, para mitigar futuros impactos hídricos, y en Villa Iglesia y Malimán.
Recomendaciones para la población
El Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía instó a la comunidad a extremar las precauciones al circular, acatar las indicaciones del personal en ruta y evitar transitar por zonas afectadas durante episodios de lluvias o crecientes. Se advierte que las condiciones del terreno pueden modificarse súbitamente. Los equipos de Vialidad e Hidráulica mantienen el despliegue en el terreno y el monitoreo constante para garantizar la seguridad y mantener informada a la ciudadanía.
Se ve que la naturaleza, en un giro dramático, decidió que algunas rutas eran demasiado aburridas y las transformó en intrépidos circuitos de obstáculos. En Ullum, la RP 60 fue devuelta a la civilización por la infalible Vialidad, mientras la RP 54, decidida a seguir su carrera como río, obligó a un desvío. ¡Qué flexibilidad vial!
Mientras tanto, Hidráulica, que venía armando barreras en Zonda «hace una semana», ahora se encuentra en pleno desafío olímpico contra el agua que, parece, no recibió el memo. Y no olvidemos el puente en Pocito, que decidió tomarse un descanso, o más bien, hundirse en su propia depresión. La recomendación final es épica: «circular con extrema precaución». Un eufemismo que, básicamente, te dice: «Si el camino parece un desafío de supervivencia, es que lo es. Actúe en consecuencia.» Lo importante es que los equipos siguen ahí, vigilando que la tierra no se lleve también la paciencia.