El Departamento de Hidráulica de San Juan anunció hoy la habilitación operativa del baipás de emergencia ejecutado sobre la traza del Canal General Albardón. Esta infraestructura crítica había resultado severamente dañada por las crecientes del Río Ávila registradas el pasado 1 de enero, lo que provocó una interrupción total del servicio. Con esta intervención, el departamento de Albardón ha recuperado el suministro de agua tanto para el sector productivo como para la planta potabilizadora local.
Durante la mañana de este jueves, una nutrida comitiva de funcionarios provinciales y equipos técnicos inspeccionó el área afectada y supervisó la puesta en marcha de la solución temporal. Del recorrido participaron el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem; el secretario de Infraestructura, Ariel Villavicencio; el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno; y el director del Departamento de Hidráulica, Raúl Ruiz, entre otros representantes de la Junta de Riego de Albardón.
Detalles técnicos del baipás de emergencia
El plan de contingencia diseñado por los ingenieros del área consistió en la instalación de un tubo de 800 milímetros de diámetro. Antes de su habilitación total, se realizaron pruebas de resistencia mediante pulsos de agua de 200 litros por segundo para verificar la estabilidad de la estructura. Tras los resultados positivos, las mediciones finales indicaron que el sistema podrá operar con un caudal de entre 800 a 1.000 litros por segundo, volumen que garantiza la continuidad de la actividad agrícola en la zona.
Complementariamente a la instalación de la tubería, se ejecutó un terraplén, tareas de encauce del río y la construcción de nuevas defensas. Estas medidas buscan proteger la infraestructura provisoria ante el pronóstico de eventuales lluvias para los próximos días. Asimismo, aguas arriba del sector dañado, se realizaron trabajos de canalización para mitigar el impacto de futuros aumentos en el caudal del río.
Hacia una solución definitiva tras diez años de espera
En paralelo al funcionamiento del baipás, el Gobierno provincial informó que ya se encuentran en marcha las tareas para la reconstrucción definitiva del tramo afectado, que comprende aproximadamente 35 metros lineales de canal. La obra final incluirá una defensa permanente, una intervención que los productores locales reclamaban desde hace más de una década para prevenir daños recurrentes por eventos climáticos.
Asistencia a productores damnificados
Por otro lado, el Ministerio de Producción comunicó que se encuentra activo el Programa de Contingencias para asistir a aquellos regantes que hayan sufrido pérdidas debido a la interrupción del riego. Los productores interesados deben formalizar su denuncia en la Dirección de Contingencias y Registro de Productores, ubicada en el cuarto piso del Centro Cívico, o contactarse a los teléfonos 430-8826 o 430-6645.
Finalmente, las autoridades solicitaron la colaboración de aquellos productores que posean perforaciones o pozos operativos para que se inscriban preventivamente. La intención es contar con un registro que permita activar mecanismos de suplementación del caudal de riego en caso de ser necesario mientras se completan las obras de infraestructura permanentes.
<p>Tras el colapso del Canal General Albardón por las crecientes del Río Ávila el pasado 1 de enero, el Departamento de Hidráulica habilitó un baipás de emergencia que restableció el suministro de agua para el riego y el consumo local. Autoridades provinciales supervisaron la obra, que garantiza un caudal de hasta 1.000 litros por segundo mientras se avanza en la reconstrucción definitiva del tramo afectado.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En un despliegue de eficiencia que solo ocurre cuando la naturaleza decide demoler una infraestructura que los productores venían pidiendo arreglar desde la época en que el televisor era a tubos, el Departamento de Hidráulica ha inaugurado el «baipás del milagro» en Albardón. Resulta fascinante observar cómo un tubo de 800 milímetros se convierte en la estrella de cine de la semana, siendo escoltado por una comitiva de secretarios y directores que recorrieron el barro con una solemnidad digna de quien acaba de descubrir la pólvora o, al menos, la capacidad del agua para circular por un cilindro. Al parecer, tuvo que venir una creciente del Río Ávila el primero de enero para que el Estado recordara que los canales de riego no son elementos decorativos, sino conductos vitales para que la producción local no termine convertida en pasas de uva antes de tiempo por falta de hidratación.
La recorrida oficial fue un desfile de autoridades que supervisaron el «pulso de agua», una técnica que suena a medicina intensiva pero que consiste básicamente en rezar para que la presión no mande el flamante tubo a visitar el departamento vecino. Lo más tierno de esta crónica de emergencia es el anuncio de que la obra definitiva, de unos modestos 35 metros, es un pedido que los regantes venían haciendo hace una década. Es conmovedor: el Estado sanjuanino funciona bajo un sistema de «gestión por catástrofe», donde solo se construye lo permanente cuando lo provisorio es arrastrado por la corriente. Mientras tanto, el Ministerio de Producción invita a los productores damnificados a pasar por el Centro Cívico a hacer la denuncia, un trámite que seguramente les dará la misma satisfacción inmediata que un vaso de agua en medio del desierto, mientras les piden que, si tienen un pozo propio, por favor lo compartan, elevando la solidaridad vecinal al rango de política pública de contingencia hídrica.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Departamento de Hidráulica de San Juan anunció hoy la habilitación operativa del baipás de emergencia ejecutado sobre la traza del Canal General Albardón. Esta infraestructura crítica había resultado severamente dañada por las crecientes del Río Ávila registradas el pasado 1 de enero, lo que provocó una interrupción total del servicio. Con esta intervención, el departamento de Albardón ha recuperado el suministro de agua tanto para el sector productivo como para la planta potabilizadora local.
Durante la mañana de este jueves, una nutrida comitiva de funcionarios provinciales y equipos técnicos inspeccionó el área afectada y supervisó la puesta en marcha de la solución temporal. Del recorrido participaron el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem; el secretario de Infraestructura, Ariel Villavicencio; el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno; y el director del Departamento de Hidráulica, Raúl Ruiz, entre otros representantes de la Junta de Riego de Albardón.
Detalles técnicos del baipás de emergencia
El plan de contingencia diseñado por los ingenieros del área consistió en la instalación de un tubo de 800 milímetros de diámetro. Antes de su habilitación total, se realizaron pruebas de resistencia mediante pulsos de agua de 200 litros por segundo para verificar la estabilidad de la estructura. Tras los resultados positivos, las mediciones finales indicaron que el sistema podrá operar con un caudal de entre 800 a 1.000 litros por segundo, volumen que garantiza la continuidad de la actividad agrícola en la zona.
Complementariamente a la instalación de la tubería, se ejecutó un terraplén, tareas de encauce del río y la construcción de nuevas defensas. Estas medidas buscan proteger la infraestructura provisoria ante el pronóstico de eventuales lluvias para los próximos días. Asimismo, aguas arriba del sector dañado, se realizaron trabajos de canalización para mitigar el impacto de futuros aumentos en el caudal del río.
Hacia una solución definitiva tras diez años de espera
En paralelo al funcionamiento del baipás, el Gobierno provincial informó que ya se encuentran en marcha las tareas para la reconstrucción definitiva del tramo afectado, que comprende aproximadamente 35 metros lineales de canal. La obra final incluirá una defensa permanente, una intervención que los productores locales reclamaban desde hace más de una década para prevenir daños recurrentes por eventos climáticos.
Asistencia a productores damnificados
Por otro lado, el Ministerio de Producción comunicó que se encuentra activo el Programa de Contingencias para asistir a aquellos regantes que hayan sufrido pérdidas debido a la interrupción del riego. Los productores interesados deben formalizar su denuncia en la Dirección de Contingencias y Registro de Productores, ubicada en el cuarto piso del Centro Cívico, o contactarse a los teléfonos 430-8826 o 430-6645.
Finalmente, las autoridades solicitaron la colaboración de aquellos productores que posean perforaciones o pozos operativos para que se inscriban preventivamente. La intención es contar con un registro que permita activar mecanismos de suplementación del caudal de riego en caso de ser necesario mientras se completan las obras de infraestructura permanentes.
En un despliegue de eficiencia que solo ocurre cuando la naturaleza decide demoler una infraestructura que los productores venían pidiendo arreglar desde la época en que el televisor era a tubos, el Departamento de Hidráulica ha inaugurado el «baipás del milagro» en Albardón. Resulta fascinante observar cómo un tubo de 800 milímetros se convierte en la estrella de cine de la semana, siendo escoltado por una comitiva de secretarios y directores que recorrieron el barro con una solemnidad digna de quien acaba de descubrir la pólvora o, al menos, la capacidad del agua para circular por un cilindro. Al parecer, tuvo que venir una creciente del Río Ávila el primero de enero para que el Estado recordara que los canales de riego no son elementos decorativos, sino conductos vitales para que la producción local no termine convertida en pasas de uva antes de tiempo por falta de hidratación.
La recorrida oficial fue un desfile de autoridades que supervisaron el «pulso de agua», una técnica que suena a medicina intensiva pero que consiste básicamente en rezar para que la presión no mande el flamante tubo a visitar el departamento vecino. Lo más tierno de esta crónica de emergencia es el anuncio de que la obra definitiva, de unos modestos 35 metros, es un pedido que los regantes venían haciendo hace una década. Es conmovedor: el Estado sanjuanino funciona bajo un sistema de «gestión por catástrofe», donde solo se construye lo permanente cuando lo provisorio es arrastrado por la corriente. Mientras tanto, el Ministerio de Producción invita a los productores damnificados a pasar por el Centro Cívico a hacer la denuncia, un trámite que seguramente les dará la misma satisfacción inmediata que un vaso de agua en medio del desierto, mientras les piden que, si tienen un pozo propio, por favor lo compartan, elevando la solidaridad vecinal al rango de política pública de contingencia hídrica.