Debido a las persistentes inclemencias climáticas que afectan al territorio provincial desde las primeras horas de este jueves 8 de enero, la Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias, en conjunto con las autoridades municipales, ha dispuesto la suspensión de las colonias de verano en diversos departamentos. La medida surge tras un exhaustivo relevamiento de las condiciones de los predios, los cuales presentan dificultades de acceso y anegamientos que impiden el normal desarrollo de las actividades recreativas.
Departamentos con suspensión total
La interrupción de las actividades para la jornada de hoy alcanza de manera total a los departamentos de 9 de Julio, Albardón, Angaco, Sarmiento, Valle Fértil, Chimbas, Zonda y San Martín. En estas jurisdicciones, las autoridades consideraron que el estado del suelo y las previsiones de tormentas aisladas representan un riesgo innecesario para los asistentes y el personal a cargo.
Situaciones particulares en Pocito y 25 de Mayo
En otros puntos de la provincia, la suspensión se ha aplicado de manera selectiva según el estado de cada centro recreativo:
- Pocito: Se suspende exclusivamente la actividad en el camping El Paraíso. El resto de los centros en dicho departamento operan con normalidad hasta nuevo aviso.
- 25 de Mayo: La actividad solo se mantiene en las localidades de Tupelí y El Encón. En el resto de las sedes del departamento, las colonias han quedado suspendidas por el día de hoy.
Monitoreo en el resto de la provincia
Por el momento, los departamentos no mencionados anteriormente continúan realizando las actividades programadas, aunque se ha solicitado extremar las precauciones requeridas por las lluvias. El Gobierno provincial informó que se mantiene un contacto permanente con los equipos técnicos de cada municipio para evaluar la evolución del clima y determinar los pasos a seguir para las próximas jornadas.
Se recomienda a los padres y tutores mantenerse informados a través de los canales oficiales de comunicación de cada municipalidad para conocer la reanudación de las actividades, la cual quedará sujeta a la mejora de las condiciones meteorológicas y al reacondicionamiento de los espacios físicos.
<p>La Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias, en coordinación con diversos municipios de San Juan, resolvió suspender las actividades de las colonias de verano en ocho departamentos debido a las persistentes lluvias. La medida afecta de manera total a jurisdicciones como Chimbas y Albardón, y parcialmente a Pocito y 25 de Mayo, tras evaluarse que las condiciones de los predios no garantizan la seguridad de los asistentes.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Confirmado: el sanjuanino promedio es hidrofóbico por naturaleza y el Estado lo sabe. Ante la caída de tres milímetros de agua —lo que en cualquier otra parte del mundo se conoce como «un día refrescante» y en San Juan se cataloga como «el diluvio que nos enviaron los dioses por haber comido asado con ensalada de papa un martes»—, la Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias decidió que el riesgo de que un niño toque el pasto húmedo es demasiado alto para la estabilidad institucional de la provincia. En un acto de misericordia gubernamental, se suspendieron las colonias en media provincia, dejando a miles de padres atrapados en sus casas con niños que tienen más energía que una central nuclear y ninguna pileta municipal donde descargarla. El «relevamiento de las condiciones de los predios» es, básicamente, un funcionario mirando un charco con la misma cara de terror con la que un ingeniero de la NASA miraba el Challenger antes del despegue.
La tragedia logística golpea con especial saña a departamentos como Chimbas, Albardón y Valle Fértil, donde la inestabilidad climática ha logrado lo que ningún partido político pudo: frenar la actividad social por completo. Mientras tanto, en Pocito se vive una tensión digna de una zona de guerra dividida por el Muro de Berlín: si vas al camping El Paraíso, estás oficialmente en cuarentena por lluvia; pero si estás en otra parte del departamento, técnicamente podés seguir disfrutando del sánguche de mortadela bajo una nube amenazante. En 25 de Mayo la situación es todavía más selectiva, funcionando como una especie de sorteo de lotería climática donde solo Tupelí y El Encón sobrevivieron al recorte hídrico. Es conmovedor observar cómo una provincia que clama por agua todo el año para sus parrales, entra en un estado de parálisis administrativa apenas el cielo decide cumplirles el deseo, demostrando que nuestro amor por la lluvia es puramente platónico y preferimos que se quede en las canciones de tonada y no en las zapatillas de los chicos.
Por supuesto, los departamentos que aún resisten con las actividades programadas lo hacen bajo una «observación permanente», lo que significa que hay un municipal mirando el horizonte con binoculares esperando que caiga la primera gota para tocar la campana de retirada y volverse a dormir la siesta. El comunicado oficial intenta transmitir calma, pero todos sabemos que el sanjuanino ve una nube gris y automáticamente siente que debe comprar diez kilos de harina para hacer sopaipillas y resguardarse en un búnker subterráneo. La comunicación constante entre los municipios y la Dirección de Emergencias es, probablemente, una serie de mensajes de WhatsApp que dicen «¿Viste que se puso negro para el lado del cerro?», seguido de un sticker de un carpincho con paraguas. Disfruten del encierro forzado, familias sanjuaninas; el clima ha decidido que hoy el mejor deporte para los chicos es el «quedate quieto frente al televisor» hasta que el sol regrese a reclamar su trono de 40 grados.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Debido a las persistentes inclemencias climáticas que afectan al territorio provincial desde las primeras horas de este jueves 8 de enero, la Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias, en conjunto con las autoridades municipales, ha dispuesto la suspensión de las colonias de verano en diversos departamentos. La medida surge tras un exhaustivo relevamiento de las condiciones de los predios, los cuales presentan dificultades de acceso y anegamientos que impiden el normal desarrollo de las actividades recreativas.
Departamentos con suspensión total
La interrupción de las actividades para la jornada de hoy alcanza de manera total a los departamentos de 9 de Julio, Albardón, Angaco, Sarmiento, Valle Fértil, Chimbas, Zonda y San Martín. En estas jurisdicciones, las autoridades consideraron que el estado del suelo y las previsiones de tormentas aisladas representan un riesgo innecesario para los asistentes y el personal a cargo.
Situaciones particulares en Pocito y 25 de Mayo
En otros puntos de la provincia, la suspensión se ha aplicado de manera selectiva según el estado de cada centro recreativo:
- Pocito: Se suspende exclusivamente la actividad en el camping El Paraíso. El resto de los centros en dicho departamento operan con normalidad hasta nuevo aviso.
- 25 de Mayo: La actividad solo se mantiene en las localidades de Tupelí y El Encón. En el resto de las sedes del departamento, las colonias han quedado suspendidas por el día de hoy.
Monitoreo en el resto de la provincia
Por el momento, los departamentos no mencionados anteriormente continúan realizando las actividades programadas, aunque se ha solicitado extremar las precauciones requeridas por las lluvias. El Gobierno provincial informó que se mantiene un contacto permanente con los equipos técnicos de cada municipio para evaluar la evolución del clima y determinar los pasos a seguir para las próximas jornadas.
Se recomienda a los padres y tutores mantenerse informados a través de los canales oficiales de comunicación de cada municipalidad para conocer la reanudación de las actividades, la cual quedará sujeta a la mejora de las condiciones meteorológicas y al reacondicionamiento de los espacios físicos.
Confirmado: el sanjuanino promedio es hidrofóbico por naturaleza y el Estado lo sabe. Ante la caída de tres milímetros de agua —lo que en cualquier otra parte del mundo se conoce como «un día refrescante» y en San Juan se cataloga como «el diluvio que nos enviaron los dioses por haber comido asado con ensalada de papa un martes»—, la Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias decidió que el riesgo de que un niño toque el pasto húmedo es demasiado alto para la estabilidad institucional de la provincia. En un acto de misericordia gubernamental, se suspendieron las colonias en media provincia, dejando a miles de padres atrapados en sus casas con niños que tienen más energía que una central nuclear y ninguna pileta municipal donde descargarla. El «relevamiento de las condiciones de los predios» es, básicamente, un funcionario mirando un charco con la misma cara de terror con la que un ingeniero de la NASA miraba el Challenger antes del despegue.
La tragedia logística golpea con especial saña a departamentos como Chimbas, Albardón y Valle Fértil, donde la inestabilidad climática ha logrado lo que ningún partido político pudo: frenar la actividad social por completo. Mientras tanto, en Pocito se vive una tensión digna de una zona de guerra dividida por el Muro de Berlín: si vas al camping El Paraíso, estás oficialmente en cuarentena por lluvia; pero si estás en otra parte del departamento, técnicamente podés seguir disfrutando del sánguche de mortadela bajo una nube amenazante. En 25 de Mayo la situación es todavía más selectiva, funcionando como una especie de sorteo de lotería climática donde solo Tupelí y El Encón sobrevivieron al recorte hídrico. Es conmovedor observar cómo una provincia que clama por agua todo el año para sus parrales, entra en un estado de parálisis administrativa apenas el cielo decide cumplirles el deseo, demostrando que nuestro amor por la lluvia es puramente platónico y preferimos que se quede en las canciones de tonada y no en las zapatillas de los chicos.
Por supuesto, los departamentos que aún resisten con las actividades programadas lo hacen bajo una «observación permanente», lo que significa que hay un municipal mirando el horizonte con binoculares esperando que caiga la primera gota para tocar la campana de retirada y volverse a dormir la siesta. El comunicado oficial intenta transmitir calma, pero todos sabemos que el sanjuanino ve una nube gris y automáticamente siente que debe comprar diez kilos de harina para hacer sopaipillas y resguardarse en un búnker subterráneo. La comunicación constante entre los municipios y la Dirección de Emergencias es, probablemente, una serie de mensajes de WhatsApp que dicen «¿Viste que se puso negro para el lado del cerro?», seguido de un sticker de un carpincho con paraguas. Disfruten del encierro forzado, familias sanjuaninas; el clima ha decidido que hoy el mejor deporte para los chicos es el «quedate quieto frente al televisor» hasta que el sol regrese a reclamar su trono de 40 grados.