Los profesionales de la salud que realizan sus residencias en los nosocomios públicos de San Juan ratificaron la continuidad de las medidas de fuerza para este viernes. La jornada coincide con la visita oficial de la ministra de Salud Pública de la Nación, Carla Vizzotti, quien arribará a la provincia para participar de la inauguración del Hospital San Roque, en el departamento de Jáchal. Los trabajadores aguardan ser recibidos por la funcionaria nacional para exponer la crítica situación salarial que atraviesa el sector.
Un salario por debajo de la línea de pobreza
El conflicto radica en la estructura del ingreso de los residentes, quienes denuncian que su remuneración total apenas alcanza los $160.000, una cifra que se posiciona por debajo de la canasta básica total. Según detallaron los voceros de la protesta, el sueldo se compone de un aporte nacional de aproximadamente $80.000 y un complemento provincial que oscila en la misma cifra.
En declaraciones, el residente explicó la distorsión salarial: «Venimos pidiendo un aumento del sueldo básico. Hemos tenido reuniones en las que no llegamos a buen puerto». Además, precisó que, ante la negativa oficial, el argumento estatal se centra en la jerarquía escalafonaria: «Se escudan en que no nos pueden pagar más que a un médico especialista nombrado 24 horas, que el sueldo de provincia es de 110 mil».
Precarización y carga horaria excesiva
Los profesionales, que desempeñan funciones críticas en instituciones de referencia como el Hospital Dr. Guillermo Rawson y el Hospital Marcial Quiroga, expusieron la desproporción entre su responsabilidad y la retribución económica. Los cálculos de los manifestantes indican que actualmente perciben un valor de $500 por hora de trabajo.
A la cuestión estrictamente monetaria se suma el reclamo por las condiciones laborales. Los residentes señalaron que, además de las actividades académicas propias de su formación, cumplen regímenes de: Jornadas asistenciales de 8 a 16 horas (con extensiones frecuentes). Un promedio de seis guardias mensuales de 24 horas. Casos excepcionales de servicios continuos que alcanzan las 36 horas de labor.
Ante una inflación que sostiene un piso del 7% mensual, los trabajadores de la salud pública advirtieron que la falta de respuestas en las negociaciones paritarias locales los obliga a mantener el cese de actividades asistenciales en todas las especialidades de los hospitales provinciales.
<p>Médicos residentes de San Juan mantienen una medida de fuerza en reclamo de una recomposición salarial, denunciando ingresos por debajo de la canasta básica. Los profesionales, que perciben un sueldo básico de $160.000, exigen un aumento en el complemento provincial ante la llegada de la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, prevista para este viernes en Jáchal.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Parece que en el Ministerio de Salud local confundieron el juramento hipocrático con un voto de pobreza franciscano. Los residentes de nuestros hospitales están cobrando 500 pesos la hora; básicamente, hoy en San Juan sale más caro pagarle a un adolescente para que te cuide el perro que a un profesional que te está salvando la vida después de que te clavaste tres semitas de más. Con un sueldo de 160 lucas y una inflación que corre más rápido que un residente yendo a una urgencia, los médicos decidieron que ya no les alcanza con los «aplausos desde el balcón» ni con las palmaditas en el hombro de los funcionarios que, casualmente, ganan bastante más pesitos la hora de oficina.
La estrategia de la provincia es magistral: se escudan en que no pueden pagarle más a un residente que a un médico de planta, lo cual es como decir que no pueden arreglar el bache de tu cuadra porque el de la otra cuadra es más profundo. Mientras tanto, los pibes se quedan guardias de 36 horas seguidas, una cantidad de tiempo que desafía las leyes de la biología y de la cordura humana. A este ritmo, para cuando te toque la consulta, el médico va a estar tan cansado por la falta de sueño que en lugar de una receta te va a dar un ticket de estacionamiento.
Lo más tierno de todo es que el sueldo está dividido: una parte la pone Nación y la otra Provincia, como si fuera una vaquita para una pizza, pero en lugar de muzzarella estamos hablando del sustento de quienes manejan el bisturí en el Rawson y el Marcial Quiroga. Si la canasta básica sigue subiendo y los sueldos se quedan clavados en el subsuelo, pronto vamos a tener que implementar el sistema de «médicos a la gorra» o aceptar que el diagnóstico nos lo dé un chatbot que, por lo menos, no tiene que pagar el alquiler..
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Los profesionales de la salud que realizan sus residencias en los nosocomios públicos de San Juan ratificaron la continuidad de las medidas de fuerza para este viernes. La jornada coincide con la visita oficial de la ministra de Salud Pública de la Nación, Carla Vizzotti, quien arribará a la provincia para participar de la inauguración del Hospital San Roque, en el departamento de Jáchal. Los trabajadores aguardan ser recibidos por la funcionaria nacional para exponer la crítica situación salarial que atraviesa el sector.
Un salario por debajo de la línea de pobreza
El conflicto radica en la estructura del ingreso de los residentes, quienes denuncian que su remuneración total apenas alcanza los $160.000, una cifra que se posiciona por debajo de la canasta básica total. Según detallaron los voceros de la protesta, el sueldo se compone de un aporte nacional de aproximadamente $80.000 y un complemento provincial que oscila en la misma cifra.
En declaraciones, el residente explicó la distorsión salarial: «Venimos pidiendo un aumento del sueldo básico. Hemos tenido reuniones en las que no llegamos a buen puerto». Además, precisó que, ante la negativa oficial, el argumento estatal se centra en la jerarquía escalafonaria: «Se escudan en que no nos pueden pagar más que a un médico especialista nombrado 24 horas, que el sueldo de provincia es de 110 mil».
Precarización y carga horaria excesiva
Los profesionales, que desempeñan funciones críticas en instituciones de referencia como el Hospital Dr. Guillermo Rawson y el Hospital Marcial Quiroga, expusieron la desproporción entre su responsabilidad y la retribución económica. Los cálculos de los manifestantes indican que actualmente perciben un valor de $500 por hora de trabajo.
A la cuestión estrictamente monetaria se suma el reclamo por las condiciones laborales. Los residentes señalaron que, además de las actividades académicas propias de su formación, cumplen regímenes de: Jornadas asistenciales de 8 a 16 horas (con extensiones frecuentes). Un promedio de seis guardias mensuales de 24 horas. Casos excepcionales de servicios continuos que alcanzan las 36 horas de labor.
Ante una inflación que sostiene un piso del 7% mensual, los trabajadores de la salud pública advirtieron que la falta de respuestas en las negociaciones paritarias locales los obliga a mantener el cese de actividades asistenciales en todas las especialidades de los hospitales provinciales.
Parece que en el Ministerio de Salud local confundieron el juramento hipocrático con un voto de pobreza franciscano. Los residentes de nuestros hospitales están cobrando 500 pesos la hora; básicamente, hoy en San Juan sale más caro pagarle a un adolescente para que te cuide el perro que a un profesional que te está salvando la vida después de que te clavaste tres semitas de más. Con un sueldo de 160 lucas y una inflación que corre más rápido que un residente yendo a una urgencia, los médicos decidieron que ya no les alcanza con los «aplausos desde el balcón» ni con las palmaditas en el hombro de los funcionarios que, casualmente, ganan bastante más pesitos la hora de oficina.
La estrategia de la provincia es magistral: se escudan en que no pueden pagarle más a un residente que a un médico de planta, lo cual es como decir que no pueden arreglar el bache de tu cuadra porque el de la otra cuadra es más profundo. Mientras tanto, los pibes se quedan guardias de 36 horas seguidas, una cantidad de tiempo que desafía las leyes de la biología y de la cordura humana. A este ritmo, para cuando te toque la consulta, el médico va a estar tan cansado por la falta de sueño que en lugar de una receta te va a dar un ticket de estacionamiento.
Lo más tierno de todo es que el sueldo está dividido: una parte la pone Nación y la otra Provincia, como si fuera una vaquita para una pizza, pero en lugar de muzzarella estamos hablando del sustento de quienes manejan el bisturí en el Rawson y el Marcial Quiroga. Si la canasta básica sigue subiendo y los sueldos se quedan clavados en el subsuelo, pronto vamos a tener que implementar el sistema de «médicos a la gorra» o aceptar que el diagnóstico nos lo dé un chatbot que, por lo menos, no tiene que pagar el alquiler..