Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) emitió una advertencia para los usuarios de San Juan ante posibles intentos de estafa mediante llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. La empresa aclaró que no ofrece descuentos, promociones ni beneficios a través de esas modalidades de contacto.
El organismo pidió a la comunidad extremar las precauciones frente a comunicaciones sospechosas que utilicen el nombre de Obras Sanitarias para solicitar información personal o presentar supuestas ventajas económicas.
La advertencia está dirigida especialmente a quienes reciban mensajes o llamados de números desconocidos en los que se ofrezcan beneficios atribuidos a la empresa.
Desde OSSE recomendaron no responder contactos cuya procedencia no pueda verificarse y evitar compartir datos personales con personas que se comuniquen por vías no oficiales.
Alerta por posibles estafas: qué recomienda Obras Sanitarias
La empresa recordó que los usuarios deben desconfiar de cualquier comunicación que prometa descuentos o promociones en su nombre a través de llamadas telefónicas o mensajes de WhatsApp.
OSSE no realiza ofrecimientos de beneficios por esos medios, por lo que una comunicación de esas características debe ser considerada sospechosa.
Ante este escenario, el organismo insistió en la importancia de verificar la autenticidad de cualquier información antes de proporcionar datos personales.
La recomendación principal es no facilitar información a desconocidos y utilizar exclusivamente los canales institucionales para realizar consultas o corroborar comunicaciones.
Cuáles son los canales oficiales de OSSE en San Juan
Para prevenir posibles maniobras fraudulentas, Obras Sanitarias recordó cuáles son sus medios habilitados de atención y consulta.
WhatsApp oficial: 264 506 4444. Este canal recibe únicamente mensajes de texto.
Teléfono gratuito: 0800 222 6773.
Sitio web oficial: www.ossesanjuan.com.ar.
Facebook: OSSE San Juan.
Instagram: @obrassanitariassanjuan.
Estos canales permiten a los usuarios realizar consultas y comprobar si una comunicación atribuida a la empresa es auténtica.
Desde el organismo remarcaron que la prevención es fundamental para evitar posibles estafas, especialmente cuando los contactos provienen de números desconocidos o prometen beneficios que la empresa no ofrece.
Por ese motivo, insistieron en no compartir datos personales ante llamadas o mensajes sospechosos y acudir directamente a las vías oficiales de Obras Sanitarias para despejar cualquier duda.
Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) alertó a los usuarios de San Juan sobre posibles estafas mediante llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. La empresa aclaró que no ofrece descuentos ni promociones por esas vías y recomendó no compartir datos personales con desconocidos. Además, difundió sus canales oficiales para verificar comunicaciones y prevenir maniobras fraudulentas.
En San Juan, donde conseguir un descuento siempre resulta una noticia bienvenida, apareció una oferta que conviene rechazar antes de preguntar cuánto se ahorra. Obras Sanitarias tuvo que salir a aclarar que no está repartiendo promociones por teléfono ni por WhatsApp. Al parecer, hay quienes descubrieron que utilizar el nombre de una empresa pública puede ser más sencillo que conseguir un empleo en ella, especialmente cuando el objetivo es obtener datos personales ajenos.
La advertencia de OSSE apunta a una modalidad que combina dos ingredientes conocidos: una supuesta oportunidad económica y un desconocido que aparece en el celular con demasiadas ganas de ayudar. El mensaje promete beneficios, el interlocutor se presenta como alguien vinculado con la empresa y, de pronto, el usuario queda a una respuesta de entregar información que jamás debería compartir. Es una estrategia comercial bastante particular: el cliente pone los datos y el supuesto promotor se lleva toda la ventaja.
La empresa sanitaria aclaró que no ofrece descuentos ni promociones mediante llamadas o mensajes. Es decir, si alguien aparece en WhatsApp anunciando una rebaja extraordinaria en nombre de OSSE, no se trata de una generosidad institucional que pasó inadvertida para el resto de los sanjuaninos. Lo prudente es desconfiar, verificar el origen del contacto y no entregar información personal.
El episodio también demuestra que el teléfono se convirtió en una especie de oficina pública paralela, aunque sin mostrador, sin credenciales verificables y con una alarmante facilidad para pedir datos. Antes, para gestionar un beneficio había que hacer trámites. Ahora, en algunas estafas, el supuesto trámite llega solo, con una amabilidad que debería encender más alarmas que entusiasmo.
Por eso, OSSE recordó sus canales oficiales, incluidos su WhatsApp institucional, la línea gratuita, el sitio web y sus redes sociales. La diferencia puede parecer menor, pero es decisiva: una cosa es que el usuario se comunique por una vía verificada y otra muy distinta es confiar en un número desconocido simplemente porque su interlocutor asegura representar a la empresa.
La recomendación final es tan sencilla que casi parece revolucionaria para la época: no responder contactos sospechosos, no compartir datos personales y comprobar cualquier información antes de actuar. Los descuentos imaginarios pueden desaparecer en segundos; recuperar información comprometida suele resultar bastante más complicado.
