La situación laboral de los empleados del reconocido supermercado ubicado en Circunvalación y Scalabrini Ortiz ha ingresado en una fase de extrema incertidumbre. La confirmación llegó a través de la secretaria gremial del Sindicato Empleados de Comercio (SEC), quien detalló un proceso de desvinculaciones que afecta la estabilidad de decenas de familias sanjuaninas en la sucursal local de la cadena Libertad.
De acuerdo con el relevamiento gremial, las bajas en la planta de personal se han intensificado en los últimos días mediante una combinación de despidos directos y planes de retiro voluntario. Hasta el momento, los trabajadores afectados manifiestan no haber recibido información precisa sobre la modalidad de pago de las indemnizaciones ni sobre posibles esquemas de recolocación dentro de la estructura empresarial.
Cronología de un conflicto en ascenso
La dirigente sindical explicó que este proceso no es reciente, sino que responde a una tendencia iniciada hace meses. “Esto comenzó el año pasado, cuando en dos oportunidades se hicieron retiros voluntarios. En el transcurso del año, 27 personas se fueron. Después se agregaron dos más que los han despedido en el último tiempo”, precisó la representante de los mercantiles.
Uno de los puntos de mayor fricción radica en la naturaleza de los despidos más recientes. Desde el gremio señalaron que se han registrado despidos “con causa”, cuyas justificaciones no han sido debidamente demostradas por la patronal. Esta situación implica que los empleados son desvinculados sin percibir el resarcimiento económico correspondiente por ley, lo que ha motivado la intervención inmediata de las autoridades laborales.
Rumores de venta y cambio de firma
En el centro de la crisis se encuentra la posible transferencia de la unidad de negocios a un nuevo operador. “El rumor era que se iba a vender a una cadena que no está instalada en San Juan. La Anónima”, afirmó la secretaria gremial, sumando este dato a versiones similares que circulan en la provincia de Mendoza. Según estas informaciones, el interés de los potenciales compradores se centraría exclusivamente en la operación comercial del supermercado.
Bajo este esquema, la cadena Libertad buscaría desprenderse de la comercialización minorista para enfocarse en la explotación inmobiliaria del predio, manteniendo la propiedad de los espacios físicos y los locales comerciales periféricos. Ante la falta de definiciones oficiales por parte de la empresa, el sindicato ya ha formalizado las denuncias pertinentes ante la Subsecretaría de Trabajo para resguardar los derechos de los 29 empleados que ya han sido apartados de sus puestos.
<p>La situación laboral en el hipermercado ubicado en el cruce de Circunvalación y Scalabrini Ortiz atraviesa un período de profunda incertidumbre tras registrarse 29 desvinculaciones. El Sindicato Empleados de Comercio denunció despidos sin indemnización bajo causas no demostradas y alertó sobre una posible venta de la unidad comercial a la cadena La Anónima, mientras la firma actual conservaría únicamente el negocio inmobiliario.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a la sucursal San Juan del hipermercado Libertad, donde el nombre finalmente hace honor a su semántica: los empleados están siendo liberados, pero de la pesada carga de tener un salario depositado a fin de mes. En una maniobra de ingeniería corporativa que haría llorar de emoción a un manual de microeconomía de los años noventa, la empresa decidió que 29 personas eran un excedente estético en las góndolas. Bajo la modalidad de «retiro voluntario» —ese eufemismo empresarial que tiene tanto de voluntario como una inspección de la AFIP un lunes a la mañana—, la nómina comenzó a desinflarse con la parsimonia de un globo pinchado, dejando a decenas de familias esperando que el próximo «ofertazo» no sea un telegrama en la puerta de su casa.
La creatividad del departamento de Recursos Humanos ha alcanzado niveles estratosféricos al implementar los despidos «con causa», una categoría jurídica que en este contexto parece traducirse como «me inventé un argumento creativo para no pagarte ni un centavo de indemnización». Según la dirigencia sindical, las causas son tan fantasmales como el stock de primeras marcas en épocas de crisis, obligando a los trabajadores a transitar un laberinto burocrático en la Subsecretaría de Trabajo mientras intentan descifrar si todavía tienen empleo o si ya son parte de la «modernización» de la que tanto se habla en los cócteles de negocios. Es el juego de la silla, pero con repositores y cajeros, y con la música cortada desde el año pasado.
Como si el drama humano no fuera suficiente, el folklore sanjuanino le suma el condimento de la venta inminente. El rumor de que «La Anónima» viene bajando desde el sur para quedarse con el fondo de comercio corre más rápido que un carrito de supermercado con una rueda trabada. La estrategia parece clara: Libertad prefiere jubilarse de la venta de fideos y dedicarse a lo que realmente deja dividendos sin lidiar con humanos, es decir, el negocio inmobiliario. Ser dueños de las paredes y cobrar el alquiler mientras otros se pelean con la inflación en la línea de cajas. Al final del día, en el cruce de Scalabrini Ortiz, la única «tranquilidad cambiaria» que se respira es la de saber que, si esto sigue así, lo único que va a quedar en exhibición permanente es el cartel de «se busca dueño con billetera gorda».
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La situación laboral de los empleados del reconocido supermercado ubicado en Circunvalación y Scalabrini Ortiz ha ingresado en una fase de extrema incertidumbre. La confirmación llegó a través de la secretaria gremial del Sindicato Empleados de Comercio (SEC), quien detalló un proceso de desvinculaciones que afecta la estabilidad de decenas de familias sanjuaninas en la sucursal local de la cadena Libertad.
De acuerdo con el relevamiento gremial, las bajas en la planta de personal se han intensificado en los últimos días mediante una combinación de despidos directos y planes de retiro voluntario. Hasta el momento, los trabajadores afectados manifiestan no haber recibido información precisa sobre la modalidad de pago de las indemnizaciones ni sobre posibles esquemas de recolocación dentro de la estructura empresarial.
Cronología de un conflicto en ascenso
La dirigente sindical explicó que este proceso no es reciente, sino que responde a una tendencia iniciada hace meses. “Esto comenzó el año pasado, cuando en dos oportunidades se hicieron retiros voluntarios. En el transcurso del año, 27 personas se fueron. Después se agregaron dos más que los han despedido en el último tiempo”, precisó la representante de los mercantiles.
Uno de los puntos de mayor fricción radica en la naturaleza de los despidos más recientes. Desde el gremio señalaron que se han registrado despidos “con causa”, cuyas justificaciones no han sido debidamente demostradas por la patronal. Esta situación implica que los empleados son desvinculados sin percibir el resarcimiento económico correspondiente por ley, lo que ha motivado la intervención inmediata de las autoridades laborales.
Rumores de venta y cambio de firma
En el centro de la crisis se encuentra la posible transferencia de la unidad de negocios a un nuevo operador. “El rumor era que se iba a vender a una cadena que no está instalada en San Juan. La Anónima”, afirmó la secretaria gremial, sumando este dato a versiones similares que circulan en la provincia de Mendoza. Según estas informaciones, el interés de los potenciales compradores se centraría exclusivamente en la operación comercial del supermercado.
Bajo este esquema, la cadena Libertad buscaría desprenderse de la comercialización minorista para enfocarse en la explotación inmobiliaria del predio, manteniendo la propiedad de los espacios físicos y los locales comerciales periféricos. Ante la falta de definiciones oficiales por parte de la empresa, el sindicato ya ha formalizado las denuncias pertinentes ante la Subsecretaría de Trabajo para resguardar los derechos de los 29 empleados que ya han sido apartados de sus puestos.
Bienvenidos a la sucursal San Juan del hipermercado Libertad, donde el nombre finalmente hace honor a su semántica: los empleados están siendo liberados, pero de la pesada carga de tener un salario depositado a fin de mes. En una maniobra de ingeniería corporativa que haría llorar de emoción a un manual de microeconomía de los años noventa, la empresa decidió que 29 personas eran un excedente estético en las góndolas. Bajo la modalidad de «retiro voluntario» —ese eufemismo empresarial que tiene tanto de voluntario como una inspección de la AFIP un lunes a la mañana—, la nómina comenzó a desinflarse con la parsimonia de un globo pinchado, dejando a decenas de familias esperando que el próximo «ofertazo» no sea un telegrama en la puerta de su casa.
La creatividad del departamento de Recursos Humanos ha alcanzado niveles estratosféricos al implementar los despidos «con causa», una categoría jurídica que en este contexto parece traducirse como «me inventé un argumento creativo para no pagarte ni un centavo de indemnización». Según la dirigencia sindical, las causas son tan fantasmales como el stock de primeras marcas en épocas de crisis, obligando a los trabajadores a transitar un laberinto burocrático en la Subsecretaría de Trabajo mientras intentan descifrar si todavía tienen empleo o si ya son parte de la «modernización» de la que tanto se habla en los cócteles de negocios. Es el juego de la silla, pero con repositores y cajeros, y con la música cortada desde el año pasado.
Como si el drama humano no fuera suficiente, el folklore sanjuanino le suma el condimento de la venta inminente. El rumor de que «La Anónima» viene bajando desde el sur para quedarse con el fondo de comercio corre más rápido que un carrito de supermercado con una rueda trabada. La estrategia parece clara: Libertad prefiere jubilarse de la venta de fideos y dedicarse a lo que realmente deja dividendos sin lidiar con humanos, es decir, el negocio inmobiliario. Ser dueños de las paredes y cobrar el alquiler mientras otros se pelean con la inflación en la línea de cajas. Al final del día, en el cruce de Scalabrini Ortiz, la única «tranquilidad cambiaria» que se respira es la de saber que, si esto sigue así, lo único que va a quedar en exhibición permanente es el cartel de «se busca dueño con billetera gorda».