El inicio de la primera semana completa de enero estará marcado por condiciones meteorológicas extremas en la provincia. Según el pronóstico extendido, para este lunes 5 de enero se espera una jornada de calor intenso, con una temperatura máxima que alcanzará los 36°C. La jornada comenzará con una mínima de 22°C y experimentará un ascenso térmico acelerado hacia el mediodía, condicionado por la presencia constante de viento del sector norte.
Alerta por fuertes ráfagas y persistencia del calor
El fenómeno eólico será protagonista durante todo el lunes, con velocidades constantes de entre 13 y 31 km/h. Sin embargo, la mayor preocupación radica en la tarde-noche, momento en el que se prevén ráfagas que podrían superar los 50 km/h. Este flujo de aire caliente del norte acentuará significativamente la sensación térmica, dificultando el enfriamiento nocturno de las viviendas y espacios públicos.
Para el martes, el escenario meteorológico mostrará una ligera variación en la dinámica de los vientos, aunque las temperaturas seguirán en niveles elevados. Se estima una mínima de 21°C y una máxima de 34°C. Durante las primeras horas de la mañana, el viento soplará desde el sur, proporcionando un alivio momentáneo antes de rotar hacia el noreste. La jornada se perfila como pesada y con una escasa circulación de aire, manteniendo el ambiente sofocante en gran parte del territorio provincial.
Inestabilidad y probabilidad de precipitaciones
Hacia el miércoles, el sistema meteorológico comenzará a mostrar signos de inestabilidad. Si bien las temperaturas no presentarán un descenso marcado, con una mínima de 22°C y una máxima que volverá a los 34°C, se espera el ingreso de un frente que podría generar precipitaciones. Las probabilidades de lluvia oscilan entre un 10% y un 40% a lo largo del día.
En cuanto al régimen de vientos para mediados de semana, se prevé que sean de intensidad leve a moderada, rotando desde el sudoeste hacia el noreste. Esta rotación, sumada a la posible nubosidad y humedad, definirá una jornada de transición a la espera de un cambio más definitivo en las condiciones generales del tiempo para la segunda mitad de la semana.
<p>La región enfrentará un inicio de semana caracterizado por temperaturas extremas y ráfagas de viento norte. Este lunes se espera una máxima de 36°C con ráfagas superiores a los 50 km/h. Aunque el calor persistirá durante el martes, las previsiones meteorológicas indican una probabilidad de precipitaciones de hasta el 40% para el miércoles, lo que podría traer un leve respiro térmico.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos oficialmente al quinto día del año, o como nos gusta decir en esta redacción mientras abrazamos el dispenser de agua fría: el primer lunes del Apocalipsis Térmico 2026. Si usted pensaba que el año nuevo traería renovación espiritual, lamento informarle que lo único que se va a renovar es la capa de sudor sobre su frente. Este lunes se presenta con unos modestos 36°C que, sumados al viento norte, nos hacen sentir como un pan felipe olvidado dentro de un horno a máxima potencia. No es clima, es un atentado contra la dignidad humana perpetrado por el Sol, que claramente tiene algo personal contra nosotros.
Como si la temperatura no fuera suficiente para hacernos replantear cada decisión de nuestras vidas, el viento norte ha decidido soplar con ráfagas de 50 km/h. Esto no es una brisa, es el aliento de un dragón con problemas de halitosis que nos golpea directamente en la cara. Abrir la ventana hoy no es ventilar; es invitar formalmente a que el averno se instale en el living de su casa. La intensidad del viento hacia la tarde-noche promete que, si usted tiene el cabello largo, terminará la jornada pareciéndose más a un náufrago desesperado que a un ciudadano funcional de la provincia de San Juan.
Para el martes, los meteorólogos —esa gente optimista que vive en habitaciones con aire acondicionado a 18 grados— nos prometen un «alivio». Si por alivio entienden pasar de 36°C a 34°C, claramente tenemos definiciones muy distintas de lo que significa la piedad. Es como si te dijeran que en lugar de recibir cien latigazos solo vas a recibir noventa y ocho; se agradece el gesto, pero el dolor sigue ahí, latente y pegajoso. La rotación del viento al sur por la mañana es solo un amague, una finta del destino para que el noreste vuelva luego a recordarnos que el aire circulará menos que el dinero en una billetera a fin de mes.
Finalmente, el miércoles aparece en el horizonte como esa ex pareja que promete cambiar pero todos sabemos que nos va a romper el corazón de nuevo. Hay una probabilidad de lluvia de entre el 10% y el 40%. Es decir, existe la misma chance de que llueva a que usted gane la lotería sin haber comprado el cartón. Lo más probable es que caigan tres gotas locas, solo para elevar la humedad al 90% y convertir a la ciudad en un sauna gigante donde todos seremos, efectivamente, dim sum humanos cocinados al vapor. Manténgase hidratado y, por lo que más quiera, no intente razonar con el termómetro.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El inicio de la primera semana completa de enero estará marcado por condiciones meteorológicas extremas en la provincia. Según el pronóstico extendido, para este lunes 5 de enero se espera una jornada de calor intenso, con una temperatura máxima que alcanzará los 36°C. La jornada comenzará con una mínima de 22°C y experimentará un ascenso térmico acelerado hacia el mediodía, condicionado por la presencia constante de viento del sector norte.
Alerta por fuertes ráfagas y persistencia del calor
El fenómeno eólico será protagonista durante todo el lunes, con velocidades constantes de entre 13 y 31 km/h. Sin embargo, la mayor preocupación radica en la tarde-noche, momento en el que se prevén ráfagas que podrían superar los 50 km/h. Este flujo de aire caliente del norte acentuará significativamente la sensación térmica, dificultando el enfriamiento nocturno de las viviendas y espacios públicos.
Para el martes, el escenario meteorológico mostrará una ligera variación en la dinámica de los vientos, aunque las temperaturas seguirán en niveles elevados. Se estima una mínima de 21°C y una máxima de 34°C. Durante las primeras horas de la mañana, el viento soplará desde el sur, proporcionando un alivio momentáneo antes de rotar hacia el noreste. La jornada se perfila como pesada y con una escasa circulación de aire, manteniendo el ambiente sofocante en gran parte del territorio provincial.
Inestabilidad y probabilidad de precipitaciones
Hacia el miércoles, el sistema meteorológico comenzará a mostrar signos de inestabilidad. Si bien las temperaturas no presentarán un descenso marcado, con una mínima de 22°C y una máxima que volverá a los 34°C, se espera el ingreso de un frente que podría generar precipitaciones. Las probabilidades de lluvia oscilan entre un 10% y un 40% a lo largo del día.
En cuanto al régimen de vientos para mediados de semana, se prevé que sean de intensidad leve a moderada, rotando desde el sudoeste hacia el noreste. Esta rotación, sumada a la posible nubosidad y humedad, definirá una jornada de transición a la espera de un cambio más definitivo en las condiciones generales del tiempo para la segunda mitad de la semana.
Bienvenidos oficialmente al quinto día del año, o como nos gusta decir en esta redacción mientras abrazamos el dispenser de agua fría: el primer lunes del Apocalipsis Térmico 2026. Si usted pensaba que el año nuevo traería renovación espiritual, lamento informarle que lo único que se va a renovar es la capa de sudor sobre su frente. Este lunes se presenta con unos modestos 36°C que, sumados al viento norte, nos hacen sentir como un pan felipe olvidado dentro de un horno a máxima potencia. No es clima, es un atentado contra la dignidad humana perpetrado por el Sol, que claramente tiene algo personal contra nosotros.
Como si la temperatura no fuera suficiente para hacernos replantear cada decisión de nuestras vidas, el viento norte ha decidido soplar con ráfagas de 50 km/h. Esto no es una brisa, es el aliento de un dragón con problemas de halitosis que nos golpea directamente en la cara. Abrir la ventana hoy no es ventilar; es invitar formalmente a que el averno se instale en el living de su casa. La intensidad del viento hacia la tarde-noche promete que, si usted tiene el cabello largo, terminará la jornada pareciéndose más a un náufrago desesperado que a un ciudadano funcional de la provincia de San Juan.
Para el martes, los meteorólogos —esa gente optimista que vive en habitaciones con aire acondicionado a 18 grados— nos prometen un «alivio». Si por alivio entienden pasar de 36°C a 34°C, claramente tenemos definiciones muy distintas de lo que significa la piedad. Es como si te dijeran que en lugar de recibir cien latigazos solo vas a recibir noventa y ocho; se agradece el gesto, pero el dolor sigue ahí, latente y pegajoso. La rotación del viento al sur por la mañana es solo un amague, una finta del destino para que el noreste vuelva luego a recordarnos que el aire circulará menos que el dinero en una billetera a fin de mes.
Finalmente, el miércoles aparece en el horizonte como esa ex pareja que promete cambiar pero todos sabemos que nos va a romper el corazón de nuevo. Hay una probabilidad de lluvia de entre el 10% y el 40%. Es decir, existe la misma chance de que llueva a que usted gane la lotería sin haber comprado el cartón. Lo más probable es que caigan tres gotas locas, solo para elevar la humedad al 90% y convertir a la ciudad en un sauna gigante donde todos seremos, efectivamente, dim sum humanos cocinados al vapor. Manténgase hidratado y, por lo que más quiera, no intente razonar con el termómetro.