Vialidad Nacional emitió un nuevo reporte sobre el estado de las rutas en San Juan, confirmando que persiste la alerta meteorológica tras las copiosas lluvias registradas durante la madrugada del domingo. Las intensas precipitaciones han generado complicaciones severas por arrastre de material, barro y acumulación de agua en sectores estratégicos de la red vial nacional que conecta a la provincia.
Ante este panorama, el organismo solicitó formalmente a los conductores «extremar las medidas de precaución y evitar circular si no es estrictamente necesario». La advertencia hace especial hincapié en el peligro que representan los badenes con presencia de agua y las zonas donde la calzada se ha visto reducida por fenómenos erosivos.
Estado detallado de las rutas nacionales
El relevamiento técnico de las últimas horas arroja el siguiente panorama de transitabilidad:
- Ruta Nacional 153 (Sarmiento): Es uno de los sectores más críticos. Se registran socavones que afectan media calzada, además de sectores con inundaciones y barro. Se recomienda máxima precaución.
- Ruta Nacional 40 Sur (Límite San Juan – Mendoza): Se solicita transitar con extrema cautela debido a la presencia de badenes con agua y arrastre en las cercanías del límite interprovincial.
- Ruta Nacional 150 (Jáchal – Ischigualasto): Transitable con máxima precaución, fundamentalmente en los sectores de acceso y salida de los túneles por posible desprendimiento de material.
- Ruta Nacional 40 Norte (Huaco – Límite con La Rioja): Precaución extrema en zona de badenes por presencia de agua superficial.
- Ruta Nacional 141 y Ruta Nacional 20: Ambas se encuentran transitables con precaución por lluvias persistentes en las zonas de Caucete y El Encón.
Recomendaciones de seguridad vial
Desde el 9° Distrito de Vialidad Nacional se subrayó la importancia de «no intentar cruzar badenes con agua o crecientes», una acción que pone en riesgo inminente la vida de los ocupantes del vehículo. Asimismo, se instó a la ciudadanía a evitar los desplazamientos nocturnos o bajo tormentas activas, dado que la visibilidad y las condiciones del asfalto se ven seriamente comprometidas.
Para quienes deban circular obligatoriamente, las autoridades viales recordaron la necesidad de reducir la velocidad, aumentar significativamente la distancia de frenado y respetar de forma irrestricta la señalización transitoria y las indicaciones del personal de seguridad apostado en las rutas.
<p>Vialidad Nacional mantiene vigente la alerta meteorológica en San Juan tras las intensas precipitaciones registradas este domingo 8 de marzo. Se reportan daños por arrastre de material, barro y socavones en diversas rutas nacionales, especialmente en las zonas sur, este y norte de la provincia. Las autoridades solicitan extremar precauciones y evitar circular por sectores afectados por crecientes en badenes.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Parece que el cielo de San Juan se tomó muy a pecho eso de que «el agua es vida» y decidió entregarnos toda la vitalidad junta en una sola madrugada. Tras el diluvio del domingo 8 de marzo, Vialidad Nacional emitió un comunicado que, básicamente, se traduce en: «Si no tiene un anfibio o un deseo irrefrenable de quedar varado en el barro, quédese en su casa mirando series». Las rutas nacionales se han transformado en una especie de carrera de obstáculos extrema donde los badenes ya no son accidentes geográficos, sino pequeñas sucursales del Río Amazonas con arrastre de material incluido.
En la Ruta 153, en Sarmiento, la situación pasó de «complicada» a «escenografía de película post-apocalíptica». Hay socavones que se comieron media calzada, lo que convierte el manejo en un ejercicio de equilibrismo que ni el Cirque du Soleil se animaría a intentar. Mientras tanto, en la Ruta 40 Sur, el límite con Mendoza se ha vuelto una zona de guerra de lodo y agua, recordándonos que la naturaleza no respeta fronteras interprovinciales ni los amortiguadores de su vehículo. Es ese momento del año donde el sanjuanino promedio mira su auto y se pregunta si no debió haber invertido en una balsa inflable.
La recomendación oficial de Vialidad de «no intentar cruzar badenes con agua o crecientes» debería ser un mantra para la supervivencia básica, pero siempre hay algún optimista con una camioneta 4×2 que cree que su motor tiene pulmones. Por favor, evite circular de noche a menos que su destino sea estrictamente necesario o que esté buscando una excusa creativa para llegar tarde al trabajo el lunes. La distancia de frenado ahora debe ser equivalente a la longitud de tres canchas de fútbol y la paciencia, bueno, la paciencia deberá ser infinita porque el personal vial está trabajando para que la Ruta 150 no termine siendo un tobogán gigante hacia Ischigualasto.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Vialidad Nacional emitió un nuevo reporte sobre el estado de las rutas en San Juan, confirmando que persiste la alerta meteorológica tras las copiosas lluvias registradas durante la madrugada del domingo. Las intensas precipitaciones han generado complicaciones severas por arrastre de material, barro y acumulación de agua en sectores estratégicos de la red vial nacional que conecta a la provincia.
Ante este panorama, el organismo solicitó formalmente a los conductores «extremar las medidas de precaución y evitar circular si no es estrictamente necesario». La advertencia hace especial hincapié en el peligro que representan los badenes con presencia de agua y las zonas donde la calzada se ha visto reducida por fenómenos erosivos.
Estado detallado de las rutas nacionales
El relevamiento técnico de las últimas horas arroja el siguiente panorama de transitabilidad:
- Ruta Nacional 153 (Sarmiento): Es uno de los sectores más críticos. Se registran socavones que afectan media calzada, además de sectores con inundaciones y barro. Se recomienda máxima precaución.
- Ruta Nacional 40 Sur (Límite San Juan – Mendoza): Se solicita transitar con extrema cautela debido a la presencia de badenes con agua y arrastre en las cercanías del límite interprovincial.
- Ruta Nacional 150 (Jáchal – Ischigualasto): Transitable con máxima precaución, fundamentalmente en los sectores de acceso y salida de los túneles por posible desprendimiento de material.
- Ruta Nacional 40 Norte (Huaco – Límite con La Rioja): Precaución extrema en zona de badenes por presencia de agua superficial.
- Ruta Nacional 141 y Ruta Nacional 20: Ambas se encuentran transitables con precaución por lluvias persistentes en las zonas de Caucete y El Encón.
Recomendaciones de seguridad vial
Desde el 9° Distrito de Vialidad Nacional se subrayó la importancia de «no intentar cruzar badenes con agua o crecientes», una acción que pone en riesgo inminente la vida de los ocupantes del vehículo. Asimismo, se instó a la ciudadanía a evitar los desplazamientos nocturnos o bajo tormentas activas, dado que la visibilidad y las condiciones del asfalto se ven seriamente comprometidas.
Para quienes deban circular obligatoriamente, las autoridades viales recordaron la necesidad de reducir la velocidad, aumentar significativamente la distancia de frenado y respetar de forma irrestricta la señalización transitoria y las indicaciones del personal de seguridad apostado en las rutas.
Parece que el cielo de San Juan se tomó muy a pecho eso de que «el agua es vida» y decidió entregarnos toda la vitalidad junta en una sola madrugada. Tras el diluvio del domingo 8 de marzo, Vialidad Nacional emitió un comunicado que, básicamente, se traduce en: «Si no tiene un anfibio o un deseo irrefrenable de quedar varado en el barro, quédese en su casa mirando series». Las rutas nacionales se han transformado en una especie de carrera de obstáculos extrema donde los badenes ya no son accidentes geográficos, sino pequeñas sucursales del Río Amazonas con arrastre de material incluido.
En la Ruta 153, en Sarmiento, la situación pasó de «complicada» a «escenografía de película post-apocalíptica». Hay socavones que se comieron media calzada, lo que convierte el manejo en un ejercicio de equilibrismo que ni el Cirque du Soleil se animaría a intentar. Mientras tanto, en la Ruta 40 Sur, el límite con Mendoza se ha vuelto una zona de guerra de lodo y agua, recordándonos que la naturaleza no respeta fronteras interprovinciales ni los amortiguadores de su vehículo. Es ese momento del año donde el sanjuanino promedio mira su auto y se pregunta si no debió haber invertido en una balsa inflable.
La recomendación oficial de Vialidad de «no intentar cruzar badenes con agua o crecientes» debería ser un mantra para la supervivencia básica, pero siempre hay algún optimista con una camioneta 4×2 que cree que su motor tiene pulmones. Por favor, evite circular de noche a menos que su destino sea estrictamente necesario o que esté buscando una excusa creativa para llegar tarde al trabajo el lunes. La distancia de frenado ahora debe ser equivalente a la longitud de tres canchas de fútbol y la paciencia, bueno, la paciencia deberá ser infinita porque el personal vial está trabajando para que la Ruta 150 no termine siendo un tobogán gigante hacia Ischigualasto.