En una firme postura institucional tras el avance legislativo en el Congreso, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se expresó sobre la media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario provincial sostuvo que la nueva normativa “reconoce facultades constitucionales de San Juan” y fortalece un esquema en el que “la evaluación ambiental se basa en ciencia y conocimiento del territorio”.
Defensa de la autonomía y el recurso hídrico
Orrego enfatizó la identidad geográfica y productiva de la provincia para contextualizar su apoyo a los cambios legislativos. “Somos una provincia de montaña. Vivimos del agua y la cuidamos todos los días”, afirmó el mandatario, buscando desactivar las críticas sobre los posibles riesgos ambientales de la reforma. En este sentido, remarcó que su gestión defiende “una minería responsable que genere trabajo y que sea parte de la transición energética”, posicionando a San Juan como un actor clave en la provisión de minerales críticos para el futuro global.
La modificación de la normativa, que regula las actividades en zonas periglaciares y áreas con presencia de hielo, ha sido el eje de un intenso debate nacional. Sin embargo, desde el Ejecutivo sanjuanino se viene sosteniendo la necesidad de compatibilizar el desarrollo minero con estándares ambientales estrictos, bajo un riguroso control técnico y con la participación activa de organismos especializados.
Hacia un modelo de control territorial
Para el gobierno provincial, el punto central de la reforma es la seguridad jurídica que otorga a las inversiones de gran escala, permitiendo que las decisiones sobre el impacto ambiental se tomen en base a evidencia técnica local y no sobre supuestos genéricos. Este cambio es visto como una victoria para las provincias cordilleranas, que reclaman históricamente el dominio originario sobre sus recursos naturales.
Con esta ratificación de rumbo, San Juan espera consolidar su cartera de proyectos de cobre y oro, garantizando que cada avance cuente con el respaldo de evaluaciones científicas precisas que protejan las cuencas hídricas, recurso vital en un contexto de estrés hídrico persistente en la región de Cuyo.
<p>El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, celebró la media sanción de la reforma de la Ley de Glaciares, destacando que la nueva normativa respeta las facultades constitucionales de las provincias. A través de sus redes sociales, el mandatario defendió la compatibilidad entre el desarrollo minero responsable y la protección del recurso hídrico, subrayando que la evaluación ambiental ahora se basará en criterios científicos y territoriales.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En el fascinante mundo de la política sanjuanina, donde defender el agua y querer perforar la montaña son dos pasiones que conviven con la misma naturalidad que el semita y el dulce de leche, el gobernador Marcelo Orrego salió a marcar la cancha digital. Tras la media sanción de la reforma de la Ley de Glaciares, el mandatario usó sus redes sociales para recordarle al país que San Juan es una «provincia de montaña» y que aquí cuidamos el agua todos los días, aunque a veces el termómetro marque 45 grados y estemos a un paso de la combustión espontánea. Su mensaje fue un despliegue de diplomacia fierrera: «Minería responsable sí, pero con ciencia», una frase que suena tan equilibrada que hasta un glaciar dudaría antes de derretirse por la presión mediática.
Al final, el mensaje es claro: en San Juan la montaña no es solo un paisaje lindo para la foto, es el motor que nos tiene que sacar del pozo, siempre y cuando la ciencia y el control técnico no se tomen vacaciones justo cuando las máquinas empiecen a subir.Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En una firme postura institucional tras el avance legislativo en el Congreso, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se expresó sobre la media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario provincial sostuvo que la nueva normativa “reconoce facultades constitucionales de San Juan” y fortalece un esquema en el que “la evaluación ambiental se basa en ciencia y conocimiento del territorio”.
Defensa de la autonomía y el recurso hídrico
Orrego enfatizó la identidad geográfica y productiva de la provincia para contextualizar su apoyo a los cambios legislativos. “Somos una provincia de montaña. Vivimos del agua y la cuidamos todos los días”, afirmó el mandatario, buscando desactivar las críticas sobre los posibles riesgos ambientales de la reforma. En este sentido, remarcó que su gestión defiende “una minería responsable que genere trabajo y que sea parte de la transición energética”, posicionando a San Juan como un actor clave en la provisión de minerales críticos para el futuro global.
La modificación de la normativa, que regula las actividades en zonas periglaciares y áreas con presencia de hielo, ha sido el eje de un intenso debate nacional. Sin embargo, desde el Ejecutivo sanjuanino se viene sosteniendo la necesidad de compatibilizar el desarrollo minero con estándares ambientales estrictos, bajo un riguroso control técnico y con la participación activa de organismos especializados.
Hacia un modelo de control territorial
Para el gobierno provincial, el punto central de la reforma es la seguridad jurídica que otorga a las inversiones de gran escala, permitiendo que las decisiones sobre el impacto ambiental se tomen en base a evidencia técnica local y no sobre supuestos genéricos. Este cambio es visto como una victoria para las provincias cordilleranas, que reclaman históricamente el dominio originario sobre sus recursos naturales.
Con esta ratificación de rumbo, San Juan espera consolidar su cartera de proyectos de cobre y oro, garantizando que cada avance cuente con el respaldo de evaluaciones científicas precisas que protejan las cuencas hídricas, recurso vital en un contexto de estrés hídrico persistente en la región de Cuyo.
En el fascinante mundo de la política sanjuanina, donde defender el agua y querer perforar la montaña son dos pasiones que conviven con la misma naturalidad que el semita y el dulce de leche, el gobernador Marcelo Orrego salió a marcar la cancha digital. Tras la media sanción de la reforma de la Ley de Glaciares, el mandatario usó sus redes sociales para recordarle al país que San Juan es una «provincia de montaña» y que aquí cuidamos el agua todos los días, aunque a veces el termómetro marque 45 grados y estemos a un paso de la combustión espontánea. Su mensaje fue un despliegue de diplomacia fierrera: «Minería responsable sí, pero con ciencia», una frase que suena tan equilibrada que hasta un glaciar dudaría antes de derretirse por la presión mediática.
Al final, el mensaje es claro: en San Juan la montaña no es solo un paisaje lindo para la foto, es el motor que nos tiene que sacar del pozo, siempre y cuando la ciencia y el control técnico no se tomen vacaciones justo cuando las máquinas empiecen a subir.