La provincia de San Juan atraviesa una jornada caracterizada por la variabilidad meteorológica y el rigor térmico propio de la temporada estival. Según los datos actualizados para este martes 13 de enero de 2026, la ciudad de San Juan y sus alrededores experimentarán temperaturas máximas que oscilarán entre los 31°C y 32°C, mientras que las mínimas se situarán en el orden de los 21°C a 22°C.
El cielo se mantendrá parcialmente nublado durante gran parte del día, aunque la atención de las autoridades meteorológicas se centra en la segunda mitad de la jornada. Se prevé el desarrollo de probabilidades de lluvias y tormentas aisladas que podrían afectar diversos sectores de la provincia durante la tarde y la noche, aportando una cuota de humedad al ambiente caluroso.
Incidencia del viento y descenso de temperatura
Uno de los factores determinantes para el cierre del martes será el ingreso de viento del sector sur. Este fenómeno se manifestará con ráfagas intensas que se desplazarán a velocidades de entre 40 y 50 km/h. Se espera que este flujo de aire genere un descenso térmico perceptible hacia el final de la jornada, brindando un alivio moderado tras el pico de calor vespertino.
Advertencia por radiación ultravioleta
En cuanto a las condiciones de seguridad ambiental, se ha emitido una alerta por los niveles de radiación solar. El índice UV alcanzará un nivel 10, categorizado como muy alto. Ante este escenario, los especialistas recomiendan a la población extremar las medidas de protección, tales como el uso de protectores solares de amplio espectro, vestimenta de colores claros y evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, para prevenir afecciones en la piel y cuadros de deshidratación.
<p>La ciudad de San Juan registrará este martes 13 de enero de 2026 una jornada de marcada inestabilidad climática, con temperaturas máximas que alcanzarán los 32°C. El pronóstico oficial advierte sobre la probabilidad de tormentas aisladas hacia la tarde y noche, acompañadas por ráfagas de viento sur de hasta 50 km/h, lo que provocará un leve descenso térmico al finalizar el día.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Vivir en San Juan durante el mes de enero es, técnicamente, una pasantía no remunerada en el quinto círculo del infierno, pero con mejores uvas y una resiliencia envidiable. Para este martes 13, la naturaleza ha decidido que una máxima de 32 grados no es suficiente castigo para los mortales, por lo que ha optado por sumar a la receta un cielo parcialmente nublado que cumple la noble función de tapa de olla a presión, asegurando que el ciudadano promedio alcance el punto justo de cocción antes del horario de la siesta. Es ese tipo de clima donde el aire se siente tan espeso que uno no sabe si respirar o masticar.
Sin embargo, la verdadera estrella de este drama meteorológico es el viento sur. Ese fenómeno que los sanjuaninos aguardan con la fe de un náufrago y que, sistemáticamente, suele arribar con la delicadeza de un allanamiento policial. Con ráfagas que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora, el alivio térmico prometido llegará acompañado de ese clásico polvillo en suspensión que garantiza que, al final del día, todos tengamos la misma textura que una estatua de la Plaza 25 de Mayo. Es la democratización del desierto: si usted no puede ir a la montaña, la montaña, impulsada por el viento, vendrá directamente a sus pulmones.
Para coronar esta experiencia sensorial, el índice de radiación UV se ha plantado en un 10 sólido, un nivel que los científicos denominan «muy alto» y que los locales traducen simplemente como la imposibilidad de salir a la vereda sin riesgo de combustión espontánea. Es una jornada de martes 13 que honra su fama de mal augurio, ofreciendo un menú de tormentas aisladas hacia la noche para que la humedad residual termine de sellar nuestro destino. En definitiva, un clima ideal para practicar el estoicismo, hidratarse compulsivamente y reflexionar seriamente sobre por qué nuestros antepasados decidieron que este valle era un buen lugar para fundar una civilización en lugar de seguir caminando hacia el sur hasta encontrar un glaciar disponible.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La provincia de San Juan atraviesa una jornada caracterizada por la variabilidad meteorológica y el rigor térmico propio de la temporada estival. Según los datos actualizados para este martes 13 de enero de 2026, la ciudad de San Juan y sus alrededores experimentarán temperaturas máximas que oscilarán entre los 31°C y 32°C, mientras que las mínimas se situarán en el orden de los 21°C a 22°C.
El cielo se mantendrá parcialmente nublado durante gran parte del día, aunque la atención de las autoridades meteorológicas se centra en la segunda mitad de la jornada. Se prevé el desarrollo de probabilidades de lluvias y tormentas aisladas que podrían afectar diversos sectores de la provincia durante la tarde y la noche, aportando una cuota de humedad al ambiente caluroso.
Incidencia del viento y descenso de temperatura
Uno de los factores determinantes para el cierre del martes será el ingreso de viento del sector sur. Este fenómeno se manifestará con ráfagas intensas que se desplazarán a velocidades de entre 40 y 50 km/h. Se espera que este flujo de aire genere un descenso térmico perceptible hacia el final de la jornada, brindando un alivio moderado tras el pico de calor vespertino.
Advertencia por radiación ultravioleta
En cuanto a las condiciones de seguridad ambiental, se ha emitido una alerta por los niveles de radiación solar. El índice UV alcanzará un nivel 10, categorizado como muy alto. Ante este escenario, los especialistas recomiendan a la población extremar las medidas de protección, tales como el uso de protectores solares de amplio espectro, vestimenta de colores claros y evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, para prevenir afecciones en la piel y cuadros de deshidratación.
Vivir en San Juan durante el mes de enero es, técnicamente, una pasantía no remunerada en el quinto círculo del infierno, pero con mejores uvas y una resiliencia envidiable. Para este martes 13, la naturaleza ha decidido que una máxima de 32 grados no es suficiente castigo para los mortales, por lo que ha optado por sumar a la receta un cielo parcialmente nublado que cumple la noble función de tapa de olla a presión, asegurando que el ciudadano promedio alcance el punto justo de cocción antes del horario de la siesta. Es ese tipo de clima donde el aire se siente tan espeso que uno no sabe si respirar o masticar.
Sin embargo, la verdadera estrella de este drama meteorológico es el viento sur. Ese fenómeno que los sanjuaninos aguardan con la fe de un náufrago y que, sistemáticamente, suele arribar con la delicadeza de un allanamiento policial. Con ráfagas que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora, el alivio térmico prometido llegará acompañado de ese clásico polvillo en suspensión que garantiza que, al final del día, todos tengamos la misma textura que una estatua de la Plaza 25 de Mayo. Es la democratización del desierto: si usted no puede ir a la montaña, la montaña, impulsada por el viento, vendrá directamente a sus pulmones.
Para coronar esta experiencia sensorial, el índice de radiación UV se ha plantado en un 10 sólido, un nivel que los científicos denominan «muy alto» y que los locales traducen simplemente como la imposibilidad de salir a la vereda sin riesgo de combustión espontánea. Es una jornada de martes 13 que honra su fama de mal augurio, ofreciendo un menú de tormentas aisladas hacia la noche para que la humedad residual termine de sellar nuestro destino. En definitiva, un clima ideal para practicar el estoicismo, hidratarse compulsivamente y reflexionar seriamente sobre por qué nuestros antepasados decidieron que este valle era un buen lugar para fundar una civilización en lugar de seguir caminando hacia el sur hasta encontrar un glaciar disponible.