Debido a las condiciones climáticas adversas que imperan en la zona cordillerana, las autoridades de Iglesia han resuelto suspender la actividad de kayak que estaba prevista para la jornada de mañana. Según el reporte oficial, la decisión se fundamenta en que «se espera viento durante todo el fin de semana», lo que imposibilita la navegación segura de embarcaciones menores en los espejos de agua del departamento.
Rafting como alternativa y cupos limitados
Frente a esta contingencia, la organización ha dispuesto una actividad alternativa consistente en una salida de rafting para el próximo domingo 4 de enero. Esta propuesta cuenta con un cupo estricto de 18 personas, por lo cual se ha solicitado a los interesados realizar una nueva inscripción, ya que «quienes se habían anotado para kayak quedan desestimados de esa lista» y deberán registrarse específicamente para el nuevo evento.
Desde el municipio subrayaron la importancia de la responsabilidad individual al momento de la reserva de lugares. Al respecto, manifestaron que «quienes se anoten deben asistir, ya que la organización del grupo y la seguridad dependen de ello». La logística, que incluye la emisión de seguros y la disposición de equipos técnicos, requiere de un total compromiso de asistencia por parte de los inscriptos.
Requisitos, menores y logística de encuentro
En cuanto a la participación de menores, se informó que podrán asistir «mayores de 8 años, solo acompañados por un adulto». No obstante, la aceptación definitiva quedará supeditada a la cantidad total de menores inscriptos para garantizar los estándares de seguridad en la bajada por el río. Es importante destacar que el traslado corre por cuenta de cada participante, debiendo presentarse en el punto de encuentro fijado para el domingo a las 14:30 horas en la entrada de Rodeo (RN 150 y Santo Domingo, sector del mural).
Para la realización de la actividad, que tendrá una duración aproximada de 2 horas y media, se han emitido las siguientes recomendaciones técnicas de seguridad:
- Uso obligatorio de ropa liviana, previendo que los participantes se mojarán íntegramente.
- Uso de zapatillas que se puedan mojar, quedando expresamente prohibido el uso de «sandalias ni gomones» por razones de seguridad náutica.
- Llevar agua y algún snack para el consumo personal durante la jornada.
La organización cerró el comunicado instando a los vecinos y turistas a comenzar el año con aventura y responsabilidad, recordando que la puntualidad será un factor determinante para el éxito de la salida grupal hacia la zona de embarque.
<p>La Municipalidad de Iglesia informó la suspensión de la jornada de kayak programada para este sábado debido a las desfavorables condiciones climáticas y la presencia de viento pronosticada para todo el fin de semana. Como alternativa, se organizó una salida de rafting para el domingo 4 de enero con un cupo limitado de 18 personas, exigiendo inscripción previa y estricto compromiso de asistencia.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Parece que el 2026 ha decidido recordarnos, apenas en su segundo día de vida, quién es el verdadero soberano de la cordillera sanjuanina: el viento. Ese fenómeno meteorológico que en otras latitudes es una brisa refrescante, aquí en Iglesia es un ente con personería jurídica y una capacidad asombrosa para arruinar planes de fin de semana. La actividad de kayak, ese sueño idílico de deslizarse sobre el agua con la gracia de un cisne, ha sido cancelada porque, seamos realistas, intentar remar con ráfagas en Rodeo es básicamente intentar practicar aeromodelismo con un bote de plástico. La organización, en un alarde de pragmatismo extremo, ha decidido que si el clima no nos permite flotar(jo jo oh) pacíficamente, entonces nos lanzarán por los rápidos en una balsa para que la adrenalina nos haga olvidar que el viento nos ganó la primera batalla del año.
Lo más fascinante del comunicado oficial no es la suspensión en sí, sino el nivel de compromiso cuasi-militar que se le exige a los dieciocho elegidos que logren un cupo para el rafting dominical. La advertencia es clara: «quienes se anoten deben asistir». Es un ultimátum que suena a juramento de lealtad absoluta; si usted se anota y el domingo prefiere quedarse abrazado al aire acondicionado consumiendo las sobras de la cena de Año Nuevo, sepa que no solo está boicoteando la logística, sino que probablemente pase a integrar una lista negra custodiada por el mural de la entrada de Rodeo. En este esquema, la deserción no es una opción, es una traición a la patria aventurera que depende de su presencia física para que el bote no de vueltas en círculo.
Finalmente, el municipio ha decidido lanzar una ofensiva estética y de seguridad contra el calzado nacional: se prohíben explícitamente las sandalias y los «gomones». Es una declaración de guerra cultural contra el calzado más cómodo y menos aerodinámico del mundo. Quieren personas con zapatillas bien atadas, listas para sumergirse por completo, porque «nos vamos a mojar completamente». Es, en esencia, una invitación a ser bautizados por el río Jáchal mientras el traslado corre por cuenta propia, recordándonos que en la aventura sanjuanina el Estado pone la balsa y el seguro, pero usted pone el vehículo, la nafta, el snack y, sobre todo, la dignidad de no caerse al agua calzando unas Crocs.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Debido a las condiciones climáticas adversas que imperan en la zona cordillerana, las autoridades de Iglesia han resuelto suspender la actividad de kayak que estaba prevista para la jornada de mañana. Según el reporte oficial, la decisión se fundamenta en que «se espera viento durante todo el fin de semana», lo que imposibilita la navegación segura de embarcaciones menores en los espejos de agua del departamento.
Rafting como alternativa y cupos limitados
Frente a esta contingencia, la organización ha dispuesto una actividad alternativa consistente en una salida de rafting para el próximo domingo 4 de enero. Esta propuesta cuenta con un cupo estricto de 18 personas, por lo cual se ha solicitado a los interesados realizar una nueva inscripción, ya que «quienes se habían anotado para kayak quedan desestimados de esa lista» y deberán registrarse específicamente para el nuevo evento.
Desde el municipio subrayaron la importancia de la responsabilidad individual al momento de la reserva de lugares. Al respecto, manifestaron que «quienes se anoten deben asistir, ya que la organización del grupo y la seguridad dependen de ello». La logística, que incluye la emisión de seguros y la disposición de equipos técnicos, requiere de un total compromiso de asistencia por parte de los inscriptos.
Requisitos, menores y logística de encuentro
En cuanto a la participación de menores, se informó que podrán asistir «mayores de 8 años, solo acompañados por un adulto». No obstante, la aceptación definitiva quedará supeditada a la cantidad total de menores inscriptos para garantizar los estándares de seguridad en la bajada por el río. Es importante destacar que el traslado corre por cuenta de cada participante, debiendo presentarse en el punto de encuentro fijado para el domingo a las 14:30 horas en la entrada de Rodeo (RN 150 y Santo Domingo, sector del mural).
Para la realización de la actividad, que tendrá una duración aproximada de 2 horas y media, se han emitido las siguientes recomendaciones técnicas de seguridad:
- Uso obligatorio de ropa liviana, previendo que los participantes se mojarán íntegramente.
- Uso de zapatillas que se puedan mojar, quedando expresamente prohibido el uso de «sandalias ni gomones» por razones de seguridad náutica.
- Llevar agua y algún snack para el consumo personal durante la jornada.
La organización cerró el comunicado instando a los vecinos y turistas a comenzar el año con aventura y responsabilidad, recordando que la puntualidad será un factor determinante para el éxito de la salida grupal hacia la zona de embarque.
Parece que el 2026 ha decidido recordarnos, apenas en su segundo día de vida, quién es el verdadero soberano de la cordillera sanjuanina: el viento. Ese fenómeno meteorológico que en otras latitudes es una brisa refrescante, aquí en Iglesia es un ente con personería jurídica y una capacidad asombrosa para arruinar planes de fin de semana. La actividad de kayak, ese sueño idílico de deslizarse sobre el agua con la gracia de un cisne, ha sido cancelada porque, seamos realistas, intentar remar con ráfagas en Rodeo es básicamente intentar practicar aeromodelismo con un bote de plástico. La organización, en un alarde de pragmatismo extremo, ha decidido que si el clima no nos permite flotar(jo jo oh) pacíficamente, entonces nos lanzarán por los rápidos en una balsa para que la adrenalina nos haga olvidar que el viento nos ganó la primera batalla del año.
Lo más fascinante del comunicado oficial no es la suspensión en sí, sino el nivel de compromiso cuasi-militar que se le exige a los dieciocho elegidos que logren un cupo para el rafting dominical. La advertencia es clara: «quienes se anoten deben asistir». Es un ultimátum que suena a juramento de lealtad absoluta; si usted se anota y el domingo prefiere quedarse abrazado al aire acondicionado consumiendo las sobras de la cena de Año Nuevo, sepa que no solo está boicoteando la logística, sino que probablemente pase a integrar una lista negra custodiada por el mural de la entrada de Rodeo. En este esquema, la deserción no es una opción, es una traición a la patria aventurera que depende de su presencia física para que el bote no de vueltas en círculo.
Finalmente, el municipio ha decidido lanzar una ofensiva estética y de seguridad contra el calzado nacional: se prohíben explícitamente las sandalias y los «gomones». Es una declaración de guerra cultural contra el calzado más cómodo y menos aerodinámico del mundo. Quieren personas con zapatillas bien atadas, listas para sumergirse por completo, porque «nos vamos a mojar completamente». Es, en esencia, una invitación a ser bautizados por el río Jáchal mientras el traslado corre por cuenta propia, recordándonos que en la aventura sanjuanina el Estado pone la balsa y el seguro, pero usted pone el vehículo, la nafta, el snack y, sobre todo, la dignidad de no caerse al agua calzando unas Crocs.