La provincia de San Juan atravesará este viernes 2 de enero una jornada marcada por altas temperaturas y condiciones atmosféricas variables, de acuerdo con el último reporte emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo prevé una temperatura mínima de 22 grados y una máxima que se ubicará en los 37 grados, consolidando un inicio de año con condiciones de calor extremo en la región cuyana.
Probabilidad de precipitaciones y nubosidad
Durante las primeras horas de este viernes, el informe oficial señala la posibilidad de tormentas aisladas, con una probabilidad estimada que oscila entre el 10% y el 40%. Estas precipitaciones estarían concentradas exclusivamente en la madrugada, dando paso a un cielo parcialmente nublado durante el resto de la mañana, la tarde y la noche. Según el SMN, el tiempo tenderá a estabilizarse con el correr de las horas, descartándose nuevas lluvias para el cierre de la jornada.
Incidencia del viento sur
Otro de los factores determinantes para el clima de hoy será la presencia de viento proveniente del sector Sur. Se espera que las ráfagas alcancen su mayor intensidad durante la mañana, con velocidades que se situarán entre los 42 y 50 kilómetros por hora. Este fenómeno meteorológico precederá al incremento térmico más fuerte, el cual se manifestará hacia la tarde, momento en que el termómetro registrará los valores más elevados del día en todo el territorio provincial.
Ante este escenario de calor intenso, las autoridades sanitarias suelen recomendar mantener una hidratación constante, evitar la exposición directa al sol en las horas pico y prestar especial atención a grupos vulnerables como niños y adultos mayores, dado que la estabilidad del tiempo tras el viento sur favorecerá la permanencia de las altas temperaturas.
<p>El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para este viernes 2 de enero en San Juan una jornada caracterizada por el intenso calor, con una temperatura máxima que alcanzará los 37 grados. Pese a la probabilidad de tormentas aisladas durante la madrugada, se espera que el resto del día permanezca con cielo parcialmente nublado y ráfagas de viento sur que podrían superar los 50 kilómetros por hora.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Parece que el 2026 no inició con la intención de darnos una tregua, sino con el firme propósito de terminar de cocinarnos a fuego lento, como si la provincia de San Juan fuera una parrillada gigante y los ciudadanos fuéramos el vacío que el asador olvidó dar vuelta. El Servicio Meteorológico Nacional, esa entidad que a veces parece jugar con nuestras esperanzas meteorológicas como si fueran acciones de una startup de alfajores de litio, ha dictaminado que hoy el termómetro escalará hasta los 37 grados. Es una cifra encantadora, ideal para aquellos que disfrutan de la sensación térmica de estar viviendo dentro de una freidora de aire industrial mientras intentan digerir el pan dulce sobrante del brindis.
Lo más enternecedor del reporte oficial es la mención de una «probabilidad de tormentas» del 40% durante la madrugada. En el dialecto sanjuanino básico, eso suele traducirse como tres gotas locas que caen con la única misión de ensuciar el parabrisas del auto y elevar la humedad ambiente a niveles amazónicos, transformando las calles en un sauna gratuito que nadie solicitó. Si efectivamente llega a caer algo de agua, solo servirá para que el asfalto desprenda ese vapor hirviente que te hace sentir como un dim sum en plena cocción. Es el ciclo sin fin de nuestra existencia: o nos secamos como pasas de uva o nos vaporizamos bajo un cielo grisáceo que se niega a largar un chaparrón decente.
Para completar este cuadro de situación digno de un colapso nervioso, el viento sur hará su entrada triunfal con ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora. No se engañen, no es esa brisa oceánica que uno ve en las películas; es un aire que te cachetea con el polvo acumulado de tres departamentos vecinos y te despeina con la saña de un estilista que no durmió en toda la noche. Es ese viento que no refresca, sino que simplemente traslada el calor de un lado a otro, asegurándose de que ningún rincón de la provincia quede a salvo del sofocón. Sobrevivir al 2 de enero en estas tierras es un deporte de alto riesgo donde el único premio es llegar a las nueve de la noche con el aire acondicionado implorando una licencia por enfermedad.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La provincia de San Juan atravesará este viernes 2 de enero una jornada marcada por altas temperaturas y condiciones atmosféricas variables, de acuerdo con el último reporte emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo prevé una temperatura mínima de 22 grados y una máxima que se ubicará en los 37 grados, consolidando un inicio de año con condiciones de calor extremo en la región cuyana.
Probabilidad de precipitaciones y nubosidad
Durante las primeras horas de este viernes, el informe oficial señala la posibilidad de tormentas aisladas, con una probabilidad estimada que oscila entre el 10% y el 40%. Estas precipitaciones estarían concentradas exclusivamente en la madrugada, dando paso a un cielo parcialmente nublado durante el resto de la mañana, la tarde y la noche. Según el SMN, el tiempo tenderá a estabilizarse con el correr de las horas, descartándose nuevas lluvias para el cierre de la jornada.
Incidencia del viento sur
Otro de los factores determinantes para el clima de hoy será la presencia de viento proveniente del sector Sur. Se espera que las ráfagas alcancen su mayor intensidad durante la mañana, con velocidades que se situarán entre los 42 y 50 kilómetros por hora. Este fenómeno meteorológico precederá al incremento térmico más fuerte, el cual se manifestará hacia la tarde, momento en que el termómetro registrará los valores más elevados del día en todo el territorio provincial.
Ante este escenario de calor intenso, las autoridades sanitarias suelen recomendar mantener una hidratación constante, evitar la exposición directa al sol en las horas pico y prestar especial atención a grupos vulnerables como niños y adultos mayores, dado que la estabilidad del tiempo tras el viento sur favorecerá la permanencia de las altas temperaturas.
Parece que el 2026 no inició con la intención de darnos una tregua, sino con el firme propósito de terminar de cocinarnos a fuego lento, como si la provincia de San Juan fuera una parrillada gigante y los ciudadanos fuéramos el vacío que el asador olvidó dar vuelta. El Servicio Meteorológico Nacional, esa entidad que a veces parece jugar con nuestras esperanzas meteorológicas como si fueran acciones de una startup de alfajores de litio, ha dictaminado que hoy el termómetro escalará hasta los 37 grados. Es una cifra encantadora, ideal para aquellos que disfrutan de la sensación térmica de estar viviendo dentro de una freidora de aire industrial mientras intentan digerir el pan dulce sobrante del brindis.
Lo más enternecedor del reporte oficial es la mención de una «probabilidad de tormentas» del 40% durante la madrugada. En el dialecto sanjuanino básico, eso suele traducirse como tres gotas locas que caen con la única misión de ensuciar el parabrisas del auto y elevar la humedad ambiente a niveles amazónicos, transformando las calles en un sauna gratuito que nadie solicitó. Si efectivamente llega a caer algo de agua, solo servirá para que el asfalto desprenda ese vapor hirviente que te hace sentir como un dim sum en plena cocción. Es el ciclo sin fin de nuestra existencia: o nos secamos como pasas de uva o nos vaporizamos bajo un cielo grisáceo que se niega a largar un chaparrón decente.
Para completar este cuadro de situación digno de un colapso nervioso, el viento sur hará su entrada triunfal con ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora. No se engañen, no es esa brisa oceánica que uno ve en las películas; es un aire que te cachetea con el polvo acumulado de tres departamentos vecinos y te despeina con la saña de un estilista que no durmió en toda la noche. Es ese viento que no refresca, sino que simplemente traslada el calor de un lado a otro, asegurándose de que ningún rincón de la provincia quede a salvo del sofocón. Sobrevivir al 2 de enero en estas tierras es un deporte de alto riesgo donde el único premio es llegar a las nueve de la noche con el aire acondicionado implorando una licencia por enfermedad.