De acuerdo con el reporte emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, la provincia de San Juan enfrentará este jueves 29 de enero de 2026 condiciones climáticas caracterizadas por las elevadas temperaturas y la inestabilidad atmosférica. Se prevé que la máxima alcance los 36°C, mientras que la mínima se posicionará en los 23°C, marcando una jornada de calor persistente en todo el territorio local.
Probabilidad de precipitaciones y estado del cielo
La jornada se presentará con el cielo parcialmente nublado, aunque la atención se centra en el desarrollo de fenómenos convectivos hacia la segunda mitad del día. Según el organismo oficial, existe un pronóstico de chaparrones y tormentas aisladas previsto específicamente para la tarde y la noche, lo que podría generar alivios temporales pero con un incremento en los niveles de humedad ambiente.
Dinámica del viento y pronóstico extendido
En lo que respecta a la circulación de aire, se espera la presencia de viento del sector sur por la mañana, con una rotación hacia el sudeste durante la tarde, para retomar finalmente su dirección desde el sur en horas de la noche. La intensidad de las ráfagas se mantendrá moderada, con una velocidad estimada de entre 7 y 12 km/h a lo largo de todo el día, sin que se prevean alertas por ráfagas de gran magnitud.
Para el cierre de la semana y el inicio de la próxima, las proyecciones meteorológicas indican que la región continuará bajo la influencia de una masa de aire cálido. En los próximos días, las temperaturas máximas oscilarán entre los 31 y 35°C, consolidando un cierre de enero con registros térmicos típicos de la temporada estival cuyana.
<p>El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para este jueves 29 de enero una jornada de intenso calor en San Juan, con una temperatura máxima que alcanzará los 36°C. El pronóstico advierte sobre la probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas hacia la tarde y noche, acompañadas por vientos leves del sector sur y sudeste que se mantendrán durante todo el día.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a una nueva entrega de «Supervivencia en el Desierto», la serie documental que protagonizamos todos los sanjuaninos sin haber firmado un solo contrato de exclusividad. Para este jueves, el Servicio Meteorológico Nacional ha decidido que los 36°C de máxima son la forma ideal de recordarnos que vivir sobre un bloque de granito caliente tiene sus consecuencias. Con una mínima de 23°C, el concepto de «frescura» ha pasado a ser una leyenda urbana que los abuelos cuentan a los niños para que dejen de llorar frente al ventilador que solo mueve aire con olor a tostada.
Como si el calor seco no fuera suficiente para convertirnos en pasas de uva humanas, la tarde promete «chaparrones y tormentas aisladas». Es esa maravillosa trampa meteorológica donde el agua cae sobre el asfalto hirviendo, generando un efecto sauna que transforma a la provincia en una olla a presión gigante. Es el momento exacto donde la humedad sube lo suficiente para arruinar cualquier peinado, pero no lo necesario para que uno deje de sentir que está respirando el escape de un colectivo de la Red Tulum. El viento, ese gran ausente de las gestas épicas, soplará del sur a una velocidad tan insignificante que solo servirá para mover las moscas de lugar.
Mirando hacia el horizonte, el panorama no mejora demasiado. Con máximas que oscilarán entre los 31 y 35°C para los próximos días, queda claro que la naturaleza ha decidido ensañarse con nosotros. El pronóstico de tormentas aisladas es, básicamente, el juego de la ruleta rusa climática: a algunos les caerá una gota de esperanza y a otros, probablemente, solo les quede el recuerdo de haber lavado el auto diez minutos antes de que el cielo se desplomara. Mientras tanto, el sanjuanino promedio seguirá adelante, refugiado en la sombra de un algarrobo o abrazado a una botella de agua congelada, esperando que el otoño llegue antes de que terminemos todos cocidos a fuego lento.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
De acuerdo con el reporte emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, la provincia de San Juan enfrentará este jueves 29 de enero de 2026 condiciones climáticas caracterizadas por las elevadas temperaturas y la inestabilidad atmosférica. Se prevé que la máxima alcance los 36°C, mientras que la mínima se posicionará en los 23°C, marcando una jornada de calor persistente en todo el territorio local.
Probabilidad de precipitaciones y estado del cielo
La jornada se presentará con el cielo parcialmente nublado, aunque la atención se centra en el desarrollo de fenómenos convectivos hacia la segunda mitad del día. Según el organismo oficial, existe un pronóstico de chaparrones y tormentas aisladas previsto específicamente para la tarde y la noche, lo que podría generar alivios temporales pero con un incremento en los niveles de humedad ambiente.
Dinámica del viento y pronóstico extendido
En lo que respecta a la circulación de aire, se espera la presencia de viento del sector sur por la mañana, con una rotación hacia el sudeste durante la tarde, para retomar finalmente su dirección desde el sur en horas de la noche. La intensidad de las ráfagas se mantendrá moderada, con una velocidad estimada de entre 7 y 12 km/h a lo largo de todo el día, sin que se prevean alertas por ráfagas de gran magnitud.
Para el cierre de la semana y el inicio de la próxima, las proyecciones meteorológicas indican que la región continuará bajo la influencia de una masa de aire cálido. En los próximos días, las temperaturas máximas oscilarán entre los 31 y 35°C, consolidando un cierre de enero con registros térmicos típicos de la temporada estival cuyana.
Bienvenidos a una nueva entrega de «Supervivencia en el Desierto», la serie documental que protagonizamos todos los sanjuaninos sin haber firmado un solo contrato de exclusividad. Para este jueves, el Servicio Meteorológico Nacional ha decidido que los 36°C de máxima son la forma ideal de recordarnos que vivir sobre un bloque de granito caliente tiene sus consecuencias. Con una mínima de 23°C, el concepto de «frescura» ha pasado a ser una leyenda urbana que los abuelos cuentan a los niños para que dejen de llorar frente al ventilador que solo mueve aire con olor a tostada.
Como si el calor seco no fuera suficiente para convertirnos en pasas de uva humanas, la tarde promete «chaparrones y tormentas aisladas». Es esa maravillosa trampa meteorológica donde el agua cae sobre el asfalto hirviendo, generando un efecto sauna que transforma a la provincia en una olla a presión gigante. Es el momento exacto donde la humedad sube lo suficiente para arruinar cualquier peinado, pero no lo necesario para que uno deje de sentir que está respirando el escape de un colectivo de la Red Tulum. El viento, ese gran ausente de las gestas épicas, soplará del sur a una velocidad tan insignificante que solo servirá para mover las moscas de lugar.
Mirando hacia el horizonte, el panorama no mejora demasiado. Con máximas que oscilarán entre los 31 y 35°C para los próximos días, queda claro que la naturaleza ha decidido ensañarse con nosotros. El pronóstico de tormentas aisladas es, básicamente, el juego de la ruleta rusa climática: a algunos les caerá una gota de esperanza y a otros, probablemente, solo les quede el recuerdo de haber lavado el auto diez minutos antes de que el cielo se desplomara. Mientras tanto, el sanjuanino promedio seguirá adelante, refugiado en la sombra de un algarrobo o abrazado a una botella de agua congelada, esperando que el otoño llegue antes de que terminemos todos cocidos a fuego lento.