Para este viernes 23 de enero, la provincia de San Juan experimentará una jornada caracterizada por altas temperaturas y condiciones de marcada inestabilidad. Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el día comenzará con una temperatura mínima de 22°C, acompañada de un cielo parcialmente nublado y la probabilidad de chaparrones aislados durante la madrugada.
Evolución térmica y vientos
Durante las primeras horas de la mañana, se espera la presencia de una brisa leve proveniente del sector norte, lo que brindará un inicio de jornada relativamente estable. Sin embargo, con el avance del día, el viento rotará hacia el sector sudeste, favoreciendo un incremento en la sensación térmica. Se estima que la temperatura máxima alcanzará los 35°C, situación que obliga a las autoridades sanitarias a reiterar las recomendaciones de mantenerse hidratado y evitar la exposición al sol en las horas pico.
Alerta por tormentas hacia la noche
Las condiciones meteorológicas tenderán a desmejorar drásticamente durante la tarde y la noche. El SMN anticipa que las tormentas aisladas ganarán intensidad al cierre del día, pudiendo registrarse fenómenos fuertes en gran parte del territorio provincial. Estas tormentas estarían acompañadas de actividad eléctrica, vientos leves del oeste y un leve descenso térmico que ubicará el termómetro en los 30°C hacia el final de la jornada.
Ante este escenario, se aconseja a la comunidad permanecer atenta a los avisos oficiales y extremar las precauciones ante la posible ocurrencia de lluvias intensas y ráfagas de viento que podrían afectar la circulación vehicular. Se sugiere específicamente evitar realizar desplazamientos que no sean de carácter urgente durante los momentos de mayor intensidad del fenómeno climático para prevenir incidentes en la vía pública.
<p>La provincia de San Juan enfrentará una jornada de marcada inestabilidad climática este viernes 23 de enero, con temperaturas que alcanzarán los 35°C. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la probabilidad de tormentas aisladas que ganarán intensidad hacia la noche, pudiendo transformarse en fenómenos severos. Se recomienda a la población extremar cuidados ante la actividad eléctrica y el calor extremo previsto para la tarde.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a un nuevo episodio de «San Juan: El Simulacro del Infierno», la única provincia donde el Servicio Meteorológico Nacional no da el pronóstico, sino que lee una sentencia de muerte por deshidratación. Para este viernes, los expertos aseguran que tendremos una máxima de 35°C, una cifra que claramente fue redactada por alguien que tiene el aire acondicionado en 16 grados en Buenos Aires, porque cualquier sanjuanino sabe que, a esa temperatura, el asfalto ya tiene la consistencia de un flan casero y las palomas vuelan con cantimplora.
La jornada empezará con una «mínima de 22°C», lo cual es un eufemismo técnico para decir que el aire será una sopa tibia que se puede masticar. Dicen que habrá una «brisa leve del norte», que no es otra cosa que el mismísimo Lucifer exhalando en nuestra nuca mientras intentamos decidir si vale la pena salir a la calle o simplemente aceptar nuestro destino y convertirnos en estatuas de sal. La rotación del viento al sudeste es la gran promesa del día, pero no se engañen: en esta tierra, el cambio de viento suele ser apenas el preludio de un sauna gigante donde la humedad y el polvo se abrazan para asfixiar al ciudadano promedio.
Pero lo mejor llega después, cuando el cielo decida que el calor no es suficiente y opte por enviarnos tormentas fuertes. Es el ciclo eterno de la vida cuyana: primero nos cocinamos a fuego lento y luego nos lavan con agua hirviendo para que la humedad residual termine de sellar nuestros poros. Si usted planeaba alguna actividad al aire libre, por favor, considere quedarse en su casa mirando el techo; el SMN sugiere evitar desplazamientos innecesarios, lo cual es la forma elegante de decir que, si sale, lo más probable es que termine navegando por la Avenida Libertador arriba de un contenedor de basura. Tomen agua, eviten el sol y prepárense, porque en San Juan, el clima no es un tema de conversación, es un deporte de riesgo extremo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Para este viernes 23 de enero, la provincia de San Juan experimentará una jornada caracterizada por altas temperaturas y condiciones de marcada inestabilidad. Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el día comenzará con una temperatura mínima de 22°C, acompañada de un cielo parcialmente nublado y la probabilidad de chaparrones aislados durante la madrugada.
Evolución térmica y vientos
Durante las primeras horas de la mañana, se espera la presencia de una brisa leve proveniente del sector norte, lo que brindará un inicio de jornada relativamente estable. Sin embargo, con el avance del día, el viento rotará hacia el sector sudeste, favoreciendo un incremento en la sensación térmica. Se estima que la temperatura máxima alcanzará los 35°C, situación que obliga a las autoridades sanitarias a reiterar las recomendaciones de mantenerse hidratado y evitar la exposición al sol en las horas pico.
Alerta por tormentas hacia la noche
Las condiciones meteorológicas tenderán a desmejorar drásticamente durante la tarde y la noche. El SMN anticipa que las tormentas aisladas ganarán intensidad al cierre del día, pudiendo registrarse fenómenos fuertes en gran parte del territorio provincial. Estas tormentas estarían acompañadas de actividad eléctrica, vientos leves del oeste y un leve descenso térmico que ubicará el termómetro en los 30°C hacia el final de la jornada.
Ante este escenario, se aconseja a la comunidad permanecer atenta a los avisos oficiales y extremar las precauciones ante la posible ocurrencia de lluvias intensas y ráfagas de viento que podrían afectar la circulación vehicular. Se sugiere específicamente evitar realizar desplazamientos que no sean de carácter urgente durante los momentos de mayor intensidad del fenómeno climático para prevenir incidentes en la vía pública.
Bienvenidos a un nuevo episodio de «San Juan: El Simulacro del Infierno», la única provincia donde el Servicio Meteorológico Nacional no da el pronóstico, sino que lee una sentencia de muerte por deshidratación. Para este viernes, los expertos aseguran que tendremos una máxima de 35°C, una cifra que claramente fue redactada por alguien que tiene el aire acondicionado en 16 grados en Buenos Aires, porque cualquier sanjuanino sabe que, a esa temperatura, el asfalto ya tiene la consistencia de un flan casero y las palomas vuelan con cantimplora.
La jornada empezará con una «mínima de 22°C», lo cual es un eufemismo técnico para decir que el aire será una sopa tibia que se puede masticar. Dicen que habrá una «brisa leve del norte», que no es otra cosa que el mismísimo Lucifer exhalando en nuestra nuca mientras intentamos decidir si vale la pena salir a la calle o simplemente aceptar nuestro destino y convertirnos en estatuas de sal. La rotación del viento al sudeste es la gran promesa del día, pero no se engañen: en esta tierra, el cambio de viento suele ser apenas el preludio de un sauna gigante donde la humedad y el polvo se abrazan para asfixiar al ciudadano promedio.
Pero lo mejor llega después, cuando el cielo decida que el calor no es suficiente y opte por enviarnos tormentas fuertes. Es el ciclo eterno de la vida cuyana: primero nos cocinamos a fuego lento y luego nos lavan con agua hirviendo para que la humedad residual termine de sellar nuestros poros. Si usted planeaba alguna actividad al aire libre, por favor, considere quedarse en su casa mirando el techo; el SMN sugiere evitar desplazamientos innecesarios, lo cual es la forma elegante de decir que, si sale, lo más probable es que termine navegando por la Avenida Libertador arriba de un contenedor de basura. Tomen agua, eviten el sol y prepárense, porque en San Juan, el clima no es un tema de conversación, es un deporte de riesgo extremo.