La provincia de San Juan se enfrenta este jueves a un escenario de marcada inestabilidad climática, caracterizado por el ingreso de viento desde el sector Sur, precipitaciones intermitentes y una cobertura nubosa total en gran parte del territorio. Según el reporte oficial del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé que las condiciones de mal tiempo se intensifiquen durante el transcurso de la mañana y la tarde, con ráfagas de viento que podrían alcanzar los 59 kilómetros por hora.
A pesar del incremento en la intensidad del viento, las marcas térmicas se mantendrán en valores elevados para la temporada. Se estima una temperatura mínima de 21°C y una máxima de 31°C, proporcionando un ligero alivio tras las jornadas de calor extremo registradas recientemente. No obstante, la inestabilidad se manifestará mediante tormentas aisladas que podrían dificultar la circulación vehicular y el normal desarrollo de actividades al aire libre.
Alerta amarilla por tormentas y granizo
El SMN ha emitido una alerta amarilla que afecta a diversos sectores de la provincia, advirtiendo sobre la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño. Los departamentos bajo vigilancia incluyen 25 de Mayo, Angaco, Caucete, San Martín y Valle Fértil. En estas zonas, se anticipan lluvias intensas, fuerte actividad eléctrica y la probable caída de granizo.
Los registros oficiales indican que las precipitaciones podrían acumular entre 20 y 50 milímetros de agua en periodos breves de tiempo. En áreas puntuales, estos valores podrían ser superados, acompañados por ráfagas que, en sectores específicos, alcanzarían los 70 kilómetros por hora. Por su parte, en los sectores cordilleranos, las precipitaciones podrían manifestarse en forma de nieve o granizo, lo que agrava las condiciones de transitabilidad en alta montaña.
Recomendaciones y medidas de prevención
Ante la vigencia de la alerta, las autoridades locales y los organismos de seguridad recomiendan a la población extremar las precauciones. Entre las medidas sugeridas se destacan:
Asegurar objetos livianos en patios, techos y balcones que puedan ser desplazados por el viento. Evitar circular por rutas y caminos expuestos a zonas de tormentas intensas si no es estrictamente necesario. Mantenerse informado a través de los canales oficiales para seguir la evolución del fenómeno en tiempo real.El ingreso de este frente frío superficial busca mitigar la sensación térmica sofocante que afectó a la región en los últimos días, aunque la actividad eléctrica y las ráfagas intensas representan el principal riesgo para la infraestructura y la seguridad vial en toda la geografía provincial.
<p>La provincia de San Juan atraviesa una jornada de marcada inestabilidad climática debido al ingreso de un frente de viento Sur con ráfagas de hasta 59 km/h. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por tormentas fuertes, actividad eléctrica y ocasional caída de granizo, afectando principalmente a los departamentos del este y la zona central, con temperaturas que oscilarán entre los 21°C y 31°C.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a San Juan, el único lugar del planeta donde un pronóstico de 31 grados se anuncia como un «alivio térmico» y donde el Servicio Meteorológico Nacional tiene un grupo de WhatsApp exclusivamente para avisarnos que hoy, nuevamente, la naturaleza decidió que no merecemos la paz mental. El viento Sur llega finalmente para barrer la humillación de los días anteriores, pero no viene solo: trae consigo ese combo premium de ráfagas que te despeinan hasta las ideas y una humedad que convierte cualquier intento de dignidad estética en un recuerdo lejano. Si usted pensaba lavar el auto o colgar la ropa, felicidades, acaba de participar en un experimento social sobre la futilidad de la existencia humana.
La «alerta amarilla» es ese concepto abstracto que el sanjuanino promedio interpreta como una invitación a salir a ver si se vuela el tanque de agua del vecino. Estamos hablando de ráfagas de 59 kilómetros por hora, lo suficiente para que un caniche se convierta en un objeto volador no identificado y para que las persianas de los departamentos en el centro empiecen a tocar una sinfonía de terror que ni Wagner se animó a escribir. Según los expertos, el agua acumulada podría llegar a los 50 milímetros. En cualquier otra ciudad, eso es una inundación; acá en San Juan, es apenas el barro necesario para que mañana, cuando vuelva a salir el sol a fundir el asfalto, tengamos esa costra característica sobre cada superficie existente. El 2026 nos recibe con la misma inestabilidad que un grupo de amigos decidiendo dónde cenar un sábado a la noche.
En departamentos como Caucete o Angaco, el panorama es todavía más estimulante: ráfagas de 70 kilómetros por hora. A esa velocidad, el viento ya no es un fenómeno climático, es un pedido de desalojo por parte de la atmósfera. Mientras tanto, en la cordillera esperan nieve o granizo, porque siempre se puede ser un poco más dramático. Si usted vive en 25 de Mayo o San Martín, le recomendamos asegurar todo objeto liviano en el patio, incluyendo su paciencia y las ganas de que termine el verano. Al final del día, lo único que queda claro es que en esta provincia el clima tiene el temperamento de un adolescente al que le quitaron el Wi-Fi, y nosotros somos simplemente los extras en este reality show de viento, tierra y la esperanza de que, al menos, la luz no se corte cuando empiece la actividad eléctrica.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La provincia de San Juan se enfrenta este jueves a un escenario de marcada inestabilidad climática, caracterizado por el ingreso de viento desde el sector Sur, precipitaciones intermitentes y una cobertura nubosa total en gran parte del territorio. Según el reporte oficial del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé que las condiciones de mal tiempo se intensifiquen durante el transcurso de la mañana y la tarde, con ráfagas de viento que podrían alcanzar los 59 kilómetros por hora.
A pesar del incremento en la intensidad del viento, las marcas térmicas se mantendrán en valores elevados para la temporada. Se estima una temperatura mínima de 21°C y una máxima de 31°C, proporcionando un ligero alivio tras las jornadas de calor extremo registradas recientemente. No obstante, la inestabilidad se manifestará mediante tormentas aisladas que podrían dificultar la circulación vehicular y el normal desarrollo de actividades al aire libre.
Alerta amarilla por tormentas y granizo
El SMN ha emitido una alerta amarilla que afecta a diversos sectores de la provincia, advirtiendo sobre la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño. Los departamentos bajo vigilancia incluyen 25 de Mayo, Angaco, Caucete, San Martín y Valle Fértil. En estas zonas, se anticipan lluvias intensas, fuerte actividad eléctrica y la probable caída de granizo.
Los registros oficiales indican que las precipitaciones podrían acumular entre 20 y 50 milímetros de agua en periodos breves de tiempo. En áreas puntuales, estos valores podrían ser superados, acompañados por ráfagas que, en sectores específicos, alcanzarían los 70 kilómetros por hora. Por su parte, en los sectores cordilleranos, las precipitaciones podrían manifestarse en forma de nieve o granizo, lo que agrava las condiciones de transitabilidad en alta montaña.
Recomendaciones y medidas de prevención
Ante la vigencia de la alerta, las autoridades locales y los organismos de seguridad recomiendan a la población extremar las precauciones. Entre las medidas sugeridas se destacan:
Asegurar objetos livianos en patios, techos y balcones que puedan ser desplazados por el viento. Evitar circular por rutas y caminos expuestos a zonas de tormentas intensas si no es estrictamente necesario. Mantenerse informado a través de los canales oficiales para seguir la evolución del fenómeno en tiempo real.El ingreso de este frente frío superficial busca mitigar la sensación térmica sofocante que afectó a la región en los últimos días, aunque la actividad eléctrica y las ráfagas intensas representan el principal riesgo para la infraestructura y la seguridad vial en toda la geografía provincial.
Bienvenidos a San Juan, el único lugar del planeta donde un pronóstico de 31 grados se anuncia como un «alivio térmico» y donde el Servicio Meteorológico Nacional tiene un grupo de WhatsApp exclusivamente para avisarnos que hoy, nuevamente, la naturaleza decidió que no merecemos la paz mental. El viento Sur llega finalmente para barrer la humillación de los días anteriores, pero no viene solo: trae consigo ese combo premium de ráfagas que te despeinan hasta las ideas y una humedad que convierte cualquier intento de dignidad estética en un recuerdo lejano. Si usted pensaba lavar el auto o colgar la ropa, felicidades, acaba de participar en un experimento social sobre la futilidad de la existencia humana.
La «alerta amarilla» es ese concepto abstracto que el sanjuanino promedio interpreta como una invitación a salir a ver si se vuela el tanque de agua del vecino. Estamos hablando de ráfagas de 59 kilómetros por hora, lo suficiente para que un caniche se convierta en un objeto volador no identificado y para que las persianas de los departamentos en el centro empiecen a tocar una sinfonía de terror que ni Wagner se animó a escribir. Según los expertos, el agua acumulada podría llegar a los 50 milímetros. En cualquier otra ciudad, eso es una inundación; acá en San Juan, es apenas el barro necesario para que mañana, cuando vuelva a salir el sol a fundir el asfalto, tengamos esa costra característica sobre cada superficie existente. El 2026 nos recibe con la misma inestabilidad que un grupo de amigos decidiendo dónde cenar un sábado a la noche.
En departamentos como Caucete o Angaco, el panorama es todavía más estimulante: ráfagas de 70 kilómetros por hora. A esa velocidad, el viento ya no es un fenómeno climático, es un pedido de desalojo por parte de la atmósfera. Mientras tanto, en la cordillera esperan nieve o granizo, porque siempre se puede ser un poco más dramático. Si usted vive en 25 de Mayo o San Martín, le recomendamos asegurar todo objeto liviano en el patio, incluyendo su paciencia y las ganas de que termine el verano. Al final del día, lo único que queda claro es que en esta provincia el clima tiene el temperamento de un adolescente al que le quitaron el Wi-Fi, y nosotros somos simplemente los extras en este reality show de viento, tierra y la esperanza de que, al menos, la luz no se corte cuando empiece la actividad eléctrica.