¿Nos está ChatGPT metiendo palabras en la cabeza? Un estudio revela la influencia de la IA en el lenguaje
Un estudio reciente de la Universidad Estatal de Florida puso el ojo en un fenómeno que podría cambiar la forma en que nos expresamos: la influencia de los *chatbots* de inteligencia artificial, como ChatGPT, en nuestro lenguaje cotidiano. La investigación, que analizó millones de palabras de pódcasts científicos y tecnológicos, detectó una creciente tendencia a utilizar términos que antes eran poco comunes en las conversaciones informales.
El vocabulario «marca ChatGPT» invade los pódcasts
El equipo de investigación, tras recopilar más de 22 millones de palabras de pódcasts grabados sin guion, identificó un aumento significativo en el uso de términos formales y sofisticados después de 2022, año en que ChatGPT irrumpió en la escena. Palabras como «ahondar», «intrincado», «rebasar» o «matizado» comenzaron a sonar de manera más frecuente en las conversaciones, reemplazando a sinónimos más sencillos. Parece que la IA, además de escribir textos, ahora también nos está dictando cómo hablar.
¿Causalidad o coincidencia? El debate está abierto
Los científicos se muestran cautos y reconocen que aún es pronto para afirmar una relación causal directa entre el uso de la IA y estos cambios lingüísticos. Sin embargo, la vinculación es evidente y plantea interrogantes importantes. Como señaló Tom Juzek, coautor del estudio, la pregunta central es si estos cambios se deben a una simple repetición de las sugerencias de la IA o a una transformación más profunda del sistema del lenguaje humano. Una pregunta que, dicho sea de paso, nos deja pensando si pronto vamos a necesitar un diccionario para entender a nuestros propios amigos.
¿Por qué ChatGPT habla como habla?
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que los *corpus* de texto científico utilizados para entrenar a ChatGPT contienen una alta concentración de estos términos sofisticados. Además, el ajuste del *chatbot* podría favorecer el uso de palabras que suenen más contundentes o autorizadas. Aunque, quién sabe, quizás la explicación sea tan simple como que a los algoritmos les gusta el sonido de la palabra «intrincado».
Un reciente estudio de la Universidad Estatal de Florida revela que el lenguaje utilizado en pódcasts científicos y tecnológicos está siendo influenciado por la jerga característica de ChatGPT. Investigadores detectaron un aumento en el uso de términos sofisticados y formales, sugiriendo que la IA podría estar modificando nuestra forma de hablar. La pregunta clave es si estos cambios son una simple repetición de lo que sugiere la herramienta o una transformación más profunda del lenguaje humano.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La cuestión es: ¿estamos repitiendo como loros lo que dice la IA o realmente nos está cambiando la forma de pensar? Los investigadores, que no son ningunos improvisados, se hacen la misma pregunta. Y ojo, que si seguimos así, capaz que terminamos hablando en binario.
El estudio demostró que desde 2022, los podcasters parecen haberle agarrado la onda al lenguaje florido de ChatGPT, dejando de lado las palabras más sencillas. ¿Será que pronto vamos a tener que pedirle a la RAE que traduzca nuestras conversaciones? ¡El futuro llegó, y tiene acento de robot!
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
¿Nos está ChatGPT metiendo palabras en la cabeza? Un estudio revela la influencia de la IA en el lenguaje
Un estudio reciente de la Universidad Estatal de Florida puso el ojo en un fenómeno que podría cambiar la forma en que nos expresamos: la influencia de los *chatbots* de inteligencia artificial, como ChatGPT, en nuestro lenguaje cotidiano. La investigación, que analizó millones de palabras de pódcasts científicos y tecnológicos, detectó una creciente tendencia a utilizar términos que antes eran poco comunes en las conversaciones informales.
El vocabulario «marca ChatGPT» invade los pódcasts
El equipo de investigación, tras recopilar más de 22 millones de palabras de pódcasts grabados sin guion, identificó un aumento significativo en el uso de términos formales y sofisticados después de 2022, año en que ChatGPT irrumpió en la escena. Palabras como «ahondar», «intrincado», «rebasar» o «matizado» comenzaron a sonar de manera más frecuente en las conversaciones, reemplazando a sinónimos más sencillos. Parece que la IA, además de escribir textos, ahora también nos está dictando cómo hablar.
¿Causalidad o coincidencia? El debate está abierto
Los científicos se muestran cautos y reconocen que aún es pronto para afirmar una relación causal directa entre el uso de la IA y estos cambios lingüísticos. Sin embargo, la vinculación es evidente y plantea interrogantes importantes. Como señaló Tom Juzek, coautor del estudio, la pregunta central es si estos cambios se deben a una simple repetición de las sugerencias de la IA o a una transformación más profunda del sistema del lenguaje humano. Una pregunta que, dicho sea de paso, nos deja pensando si pronto vamos a necesitar un diccionario para entender a nuestros propios amigos.
¿Por qué ChatGPT habla como habla?
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que los *corpus* de texto científico utilizados para entrenar a ChatGPT contienen una alta concentración de estos términos sofisticados. Además, el ajuste del *chatbot* podría favorecer el uso de palabras que suenen más contundentes o autorizadas. Aunque, quién sabe, quizás la explicación sea tan simple como que a los algoritmos les gusta el sonido de la palabra «intrincado».
La cuestión es: ¿estamos repitiendo como loros lo que dice la IA o realmente nos está cambiando la forma de pensar? Los investigadores, que no son ningunos improvisados, se hacen la misma pregunta. Y ojo, que si seguimos así, capaz que terminamos hablando en binario.
El estudio demostró que desde 2022, los podcasters parecen haberle agarrado la onda al lenguaje florido de ChatGPT, dejando de lado las palabras más sencillas. ¿Será que pronto vamos a tener que pedirle a la RAE que traduzca nuestras conversaciones? ¡El futuro llegó, y tiene acento de robot!