El fútbol argentino, con sus 30 equipos, la falta de visitantes y arbitrajes cuestionables, sigue siendo la liga más competitiva de Sudamérica y semillero de talentos. Ramón Díaz y Martirena, entre otros, destacan la intensidad y dificultad del torneo local.
¿Sociedades Anónimas o inversiones a la Bochini? El debate del fútbol argentino.
Se habla mucho de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) como la solución mágica para el fútbol argentino, como si fueran el pase de Maradona a Caniggia en el ’90. Mirá vos, capaz que la cosa no pasa por ahí, ¿viste? Quizás lo que realmente necesitamos son inversiones genuinas, como la que hacía el Beto Alonso en cada gambeta, en lugar de estas nebulosas «aportes privados no oficializados» que andan dando vueltas. Blanquear la guita, muchachos, que el fútbol no es un partido de truco en la oscuridad.
30 equipos, sin visitantes ¿y qué? El fútbol argentino sigue siendo top.
Ahí andan, dale que dale con la cantinela de los 30 equipos, que si es un desastre, que si no es atractivo… ¡Paren un poco, muchachos! Claro que no es un torneo a la medida de la Champions, pero ¿viste la MLS? Tampoco tiene descensos y tiene sus cosas raras, como si fuera un equipo dirigido por Mostaza Merlo. El fútbol argentino, con sus defectos (sí, los arbitrajes a veces parecen dirigidos por el enemigo), sigue siendo la liga más competitiva de Sudamérica. ¿O me vas a decir que no? Fijate lo que dicen los que vienen de afuera.
La chapa del fútbol argentino: Intensidad a lo Ruggeri y talento a lo Messi.
Cualquiera que pisa una cancha argentina, sea europeo o sudamericano, se da cuenta enseguida: acá se juega con el cuchillo entre los dientes, como decía el Cabezón Ruggeri. Ramón Díaz, el Pelado que más sabe de ganar campeonatos, lo dijo clarito en Brasil: la intensidad de los equipos argentinos es otra cosa. Y Martirena, el uruguayo, también lo confirmó. Acá no hay amistosos, cada partido es una final del mundo. Con 20, con 30 equipos, con el formato que sea… el fútbol argentino sigue siendo una fábrica de cracks. Talento puro, made in Argentina, como el Diego, como Messi, como tantos otros.