Se avecina lío en puerta: la FIFA confirmó que los clubes deberán ceder a sus jugadores a las selecciones durante la fecha FIFA de junio, justo antes del Mundial de Clubes en Estados Unidos. ¿Se imaginan a Messi llegando con lo justo a jugar con el Inter Miami o a la Roja sin sus figuras para las Eliminatorias? Prendan los motores que esto se pone picante.
¿Se juega o no se juega? El dilema de la fecha FIFA antes del Mundial de Clubes
La FIFA, con la misma sutileza de un elefante en una cristalería, confirmó que la fecha FIFA de junio se mantiene firme, aunque se pise con el Mundial de Clubes en Estados Unidos. Esto significa que Boca, River y el resto de los 30 participantes deberán ceder a sus jugadores a las selecciones, generando un dolor de cabeza para los técnicos que tendrán menos tiempo para preparar el torneo.

El reglamento es clarito como el agua: «para despejar dudas», los clubes tienen la «obligación» de liberar a sus jugadores del 2 al 10 de junio. O sea, a menos de una semana del inicio del Mundial de Clubes el 14 de junio. Imaginen al pobre Gallardo o a Almirón teniendo que rearmar el equipo como si fuera un rompecabezas después de las Eliminatorias…
¿Quiénes se la juegan?
En River, figuras como Pezzella, Montiel, Paulo Díaz y Castaño podrían ser convocados. En Boca, la lista incluye a Advíncula, Saracchi, Blondel, Alarcón y Palacios. Pero el drama mayor se lo llevan Chile y Perú, que se juegan la vida en las Eliminatorias con partidos clave. ¿Se imaginan a la Roja sin sus jugadores estrella enfrentando a la Argentina de Messi o a la altura de Bolivia?

¿Y el Messi, qué?
Ni el astro argentino se salva de este embrollo. Si juega con la Selección contra Colombia, tendría solo cuatro días para descansar y viajar a Estados Unidos para debutar con el Inter Miami el 14 de junio contra el Al-Ahly. Casi como jugar un picado en el barrio y después correr una maratón.
La Conmebol podría patear la fecha de los partidos para descomprimir un poco el calendario, pero por ahora todo es incertidumbre. Lo que está claro es que este tema dará tela para cortar. Como diría Eber Ludueña: «esto es un verdadero cambalache, maestro».