El Gobierno nacional anunció la entrada en vigencia de un nuevo esquema de actualización impositiva que impactará directamente en el precio de los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. A partir del 1° de septiembre de 2025, regirá el Decreto 617/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
El impuesto, en dos tramos y con base inflacionaria
Según establece la normativa firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, los montos fijos de los tributos se actualizarán por trimestre en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
Sin embargo, el decreto también dispone un mecanismo de aplicación escalonada. Los incrementos correspondientes al año 2024 y a los dos primeros trimestres de 2025 serán aplicados parcialmente, en un intento por dosificar el impacto fiscal y evitar un efecto recesivo inmediato.
Objetivo: crecimiento con disciplina fiscal
En los considerandos del decreto se menciona que la medida busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, una lógica que se inscribe en el plan económico del Ejecutivo de equilibrar las cuentas públicas sin descuidar los ingresos.
Se espera que esta actualización impositiva tenga un impacto directo en el precio final de la nafta y el gasoil, afectando tanto a consumidores particulares como a los sectores productivos que dependen del transporte.
Con esta medida, el Gobierno apunta a mantener el dinamismo fiscal sin resignar recaudación en un contexto de inflación persistente y desaceleración del consumo.
El Gobierno nacional oficializó un nuevo aumento en los impuestos aplicados a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. El ajuste, que entrará en vigencia desde septiembre, se aplicará en dos tramos según lo establece el Decreto 617/2025, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. El objetivo declarado es sostener el crecimiento económico en un marco de disciplina fiscal.
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El Gobierno nacional anunció la entrada en vigencia de un nuevo esquema de actualización impositiva que impactará directamente en el precio de los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. A partir del 1° de septiembre de 2025, regirá el Decreto 617/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
El impuesto, en dos tramos y con base inflacionaria
Según establece la normativa firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, los montos fijos de los tributos se actualizarán por trimestre en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
Sin embargo, el decreto también dispone un mecanismo de aplicación escalonada. Los incrementos correspondientes al año 2024 y a los dos primeros trimestres de 2025 serán aplicados parcialmente, en un intento por dosificar el impacto fiscal y evitar un efecto recesivo inmediato.
Objetivo: crecimiento con disciplina fiscal
En los considerandos del decreto se menciona que la medida busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, una lógica que se inscribe en el plan económico del Ejecutivo de equilibrar las cuentas públicas sin descuidar los ingresos.
Se espera que esta actualización impositiva tenga un impacto directo en el precio final de la nafta y el gasoil, afectando tanto a consumidores particulares como a los sectores productivos que dependen del transporte.
Con esta medida, el Gobierno apunta a mantener el dinamismo fiscal sin resignar recaudación en un contexto de inflación persistente y desaceleración del consumo.