Con el lanzamiento de Battlefield 6 acercándose cada vez más, DICE y EA han reforzado sus sistemas anti-trampas en PC… pero no sin consecuencias. La exigencia de activar funciones como Secure Boot y TPM 2.0 ha generado frustración entre jugadores que, simplemente, no pueden cumplir con los requisitos técnicos para acceder al juego.
Durante la beta abierta, muchos usuarios se toparon con el mensaje «Secure Boot no está habilitado», lo que los obligó a modificar configuraciones avanzadas en el BIOS. Para algunos, esto implicó lidiar con discos MBR, convertirlos a GPT, y activar módulos que ni siquiera sabían que existían. Y en ciertos casos, ni siquiera fue posible habilitar Secure Boot, dejando a varios fuera del campo de batalla.
Christian Buhl, director técnico de Battlefield 6, reconoció el problema en entrevista con Eurogamer: «Algunos jugadores no pueden jugar. Sus PCs no lo permiten, y eso apesta. Ojalá todos pudieran jugar sin fricciones.»
A pesar de ello, Buhl defiende la decisión, señalando que Secure Boot y el acceso a nivel kernel son herramientas clave para combatir el cheating, un problema que ha afectado gravemente a otros títulos del género. «Nada hace imposible hacer trampa, pero estas medidas lo dificultan muchísimo», afirmó.
La beta fue un éxito en Steam, con miles de jugadores conectados, pero el debate sigue abierto: ¿vale la pena sacrificar accesibilidad por seguridad? ¿Y qué alternativas existen para quienes no pueden modificar su BIOS?
Javier Flores Villarreal es fan de los videojuegos, el cine, las series, los autos y la buena música. Puedes encontrarlo en Twitter como @Javier_FV.
La seguridad primero, ¿pero a qué costo?
El dilema del Secure Boot y TPM 2.0
La controversia generada por la exigencia de Secure Boot y TPM 2.0 para jugar Battlefield 6 plantea un debate central en la industria de los videojuegos: el equilibrio entre la seguridad y la accesibilidad. Si bien la lucha contra los tramposos es una prioridad para DICE y EA, la implementación de estas medidas deja a un sector de la comunidad gamer fuera del juego, literalmente.
¿Hay alternativas?
La pregunta que se hacen muchos jugadores es si existen alternativas menos restrictivas para combatir el cheating. ¿Es posible garantizar la seguridad sin obligar a los usuarios a modificar configuraciones avanzadas en sus equipos? El tiempo dirá si DICE y EA encontrarán una solución que satisfaga a todos los jugadores.
El lanzamiento de Battlefield 6 se topa con un inesperado campo minado: la seguridad. La implementación de sistemas anti-trampas como Secure Boot y TPM 2.0 genera controversia, dejando fuera de juego a aquellos usuarios cuyos equipos no cumplen con los requisitos. La pregunta que resuena en la comunidad gamer es si este sacrificio en accesibilidad realmente vale la pena en la lucha contra los tramposos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Con el lanzamiento de Battlefield 6 acercándose cada vez más, DICE y EA han reforzado sus sistemas anti-trampas en PC… pero no sin consecuencias. La exigencia de activar funciones como Secure Boot y TPM 2.0 ha generado frustración entre jugadores que, simplemente, no pueden cumplir con los requisitos técnicos para acceder al juego.
Durante la beta abierta, muchos usuarios se toparon con el mensaje «Secure Boot no está habilitado», lo que los obligó a modificar configuraciones avanzadas en el BIOS. Para algunos, esto implicó lidiar con discos MBR, convertirlos a GPT, y activar módulos que ni siquiera sabían que existían. Y en ciertos casos, ni siquiera fue posible habilitar Secure Boot, dejando a varios fuera del campo de batalla.
Christian Buhl, director técnico de Battlefield 6, reconoció el problema en entrevista con Eurogamer: «Algunos jugadores no pueden jugar. Sus PCs no lo permiten, y eso apesta. Ojalá todos pudieran jugar sin fricciones.»
A pesar de ello, Buhl defiende la decisión, señalando que Secure Boot y el acceso a nivel kernel son herramientas clave para combatir el cheating, un problema que ha afectado gravemente a otros títulos del género. «Nada hace imposible hacer trampa, pero estas medidas lo dificultan muchísimo», afirmó.
La beta fue un éxito en Steam, con miles de jugadores conectados, pero el debate sigue abierto: ¿vale la pena sacrificar accesibilidad por seguridad? ¿Y qué alternativas existen para quienes no pueden modificar su BIOS?
Javier Flores Villarreal es fan de los videojuegos, el cine, las series, los autos y la buena música. Puedes encontrarlo en Twitter como @Javier_FV.
La seguridad primero, ¿pero a qué costo?
El dilema del Secure Boot y TPM 2.0
La controversia generada por la exigencia de Secure Boot y TPM 2.0 para jugar Battlefield 6 plantea un debate central en la industria de los videojuegos: el equilibrio entre la seguridad y la accesibilidad. Si bien la lucha contra los tramposos es una prioridad para DICE y EA, la implementación de estas medidas deja a un sector de la comunidad gamer fuera del juego, literalmente.
¿Hay alternativas?
La pregunta que se hacen muchos jugadores es si existen alternativas menos restrictivas para combatir el cheating. ¿Es posible garantizar la seguridad sin obligar a los usuarios a modificar configuraciones avanzadas en sus equipos? El tiempo dirá si DICE y EA encontrarán una solución que satisfaga a todos los jugadores.