Dakar: Lichi, el navegante sanjuanino que consolida su leyenda

Redacción Cuyo News
5 min


Un navegante en ascenso

El navegante sanjuanino, conocido como «Lichi», continúa consolidando su destacada trayectoria en el Rally Dakar, la competición más extrema del mundo. Este domingo, añadió un nuevo capítulo a su historial al obtener su tercera victoria de etapa, una proeza que compartió con el experimentado piloto salteño Kevin Benavides, a bordo del Taurus #347 del equipo BBR Motorsport.

Este triunfo no es un hecho aislado en la carrera de «Lichi». Su primer gran golpe de escena se produjo el año pasado, durante su debut en el Dakar, cuando consiguió imponerse en la octava etapa, acompañando al español Pau Navarro en un vehículo del mismo equipo. Aquella participación fue un verdadero bautismo de fuego, que se coronó con una segunda victoria en la etapa 11 y, finalmente, un meritorio tercer puesto en la clasificación general, un podio que lo proyectó como una promesa firme del rally raid.

La reciente victoria del domingo se gestó en un parcial particularmente desafiante, que unió Raid con Wadi ad-Dewasir, abarcando 876 kilómetros totales, de los cuales 462 correspondieron a la especial cronometrada. El dúo argentino completó el recorrido en un tiempo impecable de 4 horas, 22 minutos y 57 segundos, demostrando una vez más su sintonía y habilidad para navegar los complejos terrenos del desierto.

El desafío de la etapa maratón

La jornada del lunes, correspondiente a la octava etapa, se desarrolló íntegramente en Wadi ad-Dewasir, cubriendo 717 kilómetros, con 481 de especial. En esta prueba, «Lichi» y Benavides lograron finalizar en la octava posición, registrando un tiempo de 5 horas, 00 minutos y 50 segundos, a solo 5 minutos y 12 segundos del binomio ganador. Este resultado les permitió mantener una posición sólida en la clasificación general, ubicándose en el puesto 13 con un acumulado de 39 horas, 49 minutos y 32 segundos.

La novena etapa, programada para este martes, nuevamente en Wadi ad-Dewasir, presenta 410 kilómetros de velocidad y 121 de enlace. Esta sección marca el inicio del primer tramo de la segunda etapa maratón, una de las fases más exigentes y estratégicas del Dakar. Durante estas jornadas, los competidores no reciben asistencia mecánica externa de sus equipos. Son ellos mismos quienes deben realizar las reparaciones necesarias en un campamento refugio, utilizando únicamente las herramientas y repuestos que transportan consigo. Si bien la asistencia entre pilotos aún en carrera está permitida, esta modalidad pone a prueba la pericia técnica y la resistencia de cada participante hasta límites insospechados.

Compartir
🔺 Tendencia