Tras dos jornadas de intensa incertidumbre y operativos de búsqueda, la Policía de Córdoba confirmó la aparición con vida de Tania, la mujer de 35 años que había sido vista por última vez el domingo 11 de enero en las inmediaciones del Parque Sarmiento. El hallazgo se produjo durante la tarde del martes 13 en la localidad de La Cumbre, ubicada a unos 83 kilómetros de la capital provincial.
La mujer fue localizada alrededor de las 18:30 horas, luego de que un ciudadano se presentara en el cuartel de Bomberos Voluntarios de dicha localidad para informar sobre la presencia de una persona al costado de un río, en una zona de descampado. De inmediato, se activaron los protocolos de asistencia y Tania fue trasladada al hospital local para una primera evaluación antes de ser derivada a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Córdoba.
Estado de salud y declaraciones de la familia
Brisa, hermana de la víctima, pudo tomar contacto con ella brevemente y brindó detalles sobre su delicado estado de salud. Según su testimonio, Tania presenta golpes en la cabeza, el cuello y las piernas, y al momento de ser asistida se le debió colocar un cuello ortopédico por precaución. “Estaba re asustada, la tenían tapada con frazadas y su ropa está en peritaje”, explicó la familiar respecto al procedimiento judicial iniciado sobre las prendas de vestir.
Al reencontrarse con su círculo íntimo, la mujer expresó su alivio con una breve pero contundente frase: “Qué bueno que me buscaron y encontraron”. Estas palabras marcan el inicio del proceso de recuperación de Tania, quien se encuentra internada bajo observación estricta debido a las lesiones físicas y el shock emocional derivado del evento.
Investigación en curso
La Justicia cordobesa intenta ahora reconstruir los movimientos de la mujer desde el momento en que salió para asistir a una cita el pasado domingo. Las autoridades centran su atención en identificar a la persona con la que Tania debía encontrarse y determinar cómo fue trasladada hasta el norte del Valle de Punilla.
Por el momento, no se han informado detenciones vinculadas al caso, aunque se espera que el testimonio de la víctima ante los especialistas de la unidad judicial correspondiente brinde precisiones sobre lo ocurrido durante las 48 horas que permaneció desaparecida. La causa se maneja bajo estricto hermetismo mientras se analizan las cámaras de seguridad y se aguardan los resultados finales de los peritajes médicos y forenses.
<p>Tania, la mujer de 35 años que permanecía desaparecida desde el pasado domingo 11 de enero tras una cita en el Parque Sarmiento de Córdoba, fue hallada con vida en la localidad de La Cumbre. La mujer presenta diversas lesiones y se encuentra bajo asistencia médica y peritajes judiciales para esclarecer las circunstancias de su traslado y las agresiones sufridas durante las 48 horas de búsqueda.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a las citas románticas de 2026, donde el protocolo estándar ya no es elegir entre sushi o pizza, sino enviarle a tu mejor amiga la ubicación en tiempo real, el grupo sanguíneo de tu acompañante y un testamento notarizado por las dudas. Lo de Tania empezó como una salida dominical en el Parque Sarmiento y terminó con un despliegue policial digno de una película de acción de bajo presupuesto, encontrándola a 83 kilómetros de distancia. Al parecer, en el manual del «levante» cordobés actual, si la charla no fluye, lo que sigue es una teletransportación forzada hacia las sierras con un cuello ortopédico de souvenir. Es fascinante cómo pasamos de «no me llamó más» a «me encontraron en un descampado cerca de los bomberos» en menos de cuarenta y ocho horas.
La hermana de la víctima dice que Tania «no está bien», lo cual califica como el eufemismo del siglo si tenemos en cuenta que la encontraron con golpes en la cabeza y las piernas al costado de un río. Mientras tanto, la ropa de la mujer está en peritaje, confirmando que hoy en día es más probable que tu outfit termine en un laboratorio forense que en una historia de Instagram. En un país donde la seguridad es una sugerencia y las citas de aplicaciones son una ruleta rusa con balas de cañón, que Tania haya dicho “Qué bueno que me buscaron y encontraron” es la frase que resume el alivio de haber sobrevivido a una trama que ni los guionistas más pesimistas de Netflix se hubieran animado a escribir. Si usted pensaba salir este fin de semana, quizás sea mejor quedarse viendo cómo se derrite el asfalto desde la seguridad de su balcón con rejas electrificadas.
Resulta que un hombre apareció en el cuartel de bomberos de La Cumbre diciendo que vio a una mujer tirada. Así, como quien avisa que hay un bache en la calle o que se acabó el hielo en la fiesta. El nivel de surrealismo de esta provincia no deja de escalar: una mujer desaparece en pleno centro neurálgico de la capital y aparece dos días después en medio de la nada, custodiada por el azar y la buena voluntad de un transeúnte. Estamos en 2026 y la tecnología nos permite mapear Marte, pero todavía no logramos que una persona pueda ir a tomar un helado al parque sin terminar con un cuadro de internación y peritos analizando sus pertenencias. Al menos Tania está viva, lo cual en este contexto de hostilidad climática y social, se siente casi como ganar el mundial, pero con sabor a derrota institucional.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Tras dos jornadas de intensa incertidumbre y operativos de búsqueda, la Policía de Córdoba confirmó la aparición con vida de Tania, la mujer de 35 años que había sido vista por última vez el domingo 11 de enero en las inmediaciones del Parque Sarmiento. El hallazgo se produjo durante la tarde del martes 13 en la localidad de La Cumbre, ubicada a unos 83 kilómetros de la capital provincial.
La mujer fue localizada alrededor de las 18:30 horas, luego de que un ciudadano se presentara en el cuartel de Bomberos Voluntarios de dicha localidad para informar sobre la presencia de una persona al costado de un río, en una zona de descampado. De inmediato, se activaron los protocolos de asistencia y Tania fue trasladada al hospital local para una primera evaluación antes de ser derivada a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Córdoba.
Estado de salud y declaraciones de la familia
Brisa, hermana de la víctima, pudo tomar contacto con ella brevemente y brindó detalles sobre su delicado estado de salud. Según su testimonio, Tania presenta golpes en la cabeza, el cuello y las piernas, y al momento de ser asistida se le debió colocar un cuello ortopédico por precaución. “Estaba re asustada, la tenían tapada con frazadas y su ropa está en peritaje”, explicó la familiar respecto al procedimiento judicial iniciado sobre las prendas de vestir.
Al reencontrarse con su círculo íntimo, la mujer expresó su alivio con una breve pero contundente frase: “Qué bueno que me buscaron y encontraron”. Estas palabras marcan el inicio del proceso de recuperación de Tania, quien se encuentra internada bajo observación estricta debido a las lesiones físicas y el shock emocional derivado del evento.
Investigación en curso
La Justicia cordobesa intenta ahora reconstruir los movimientos de la mujer desde el momento en que salió para asistir a una cita el pasado domingo. Las autoridades centran su atención en identificar a la persona con la que Tania debía encontrarse y determinar cómo fue trasladada hasta el norte del Valle de Punilla.
Por el momento, no se han informado detenciones vinculadas al caso, aunque se espera que el testimonio de la víctima ante los especialistas de la unidad judicial correspondiente brinde precisiones sobre lo ocurrido durante las 48 horas que permaneció desaparecida. La causa se maneja bajo estricto hermetismo mientras se analizan las cámaras de seguridad y se aguardan los resultados finales de los peritajes médicos y forenses.
Bienvenidos a las citas románticas de 2026, donde el protocolo estándar ya no es elegir entre sushi o pizza, sino enviarle a tu mejor amiga la ubicación en tiempo real, el grupo sanguíneo de tu acompañante y un testamento notarizado por las dudas. Lo de Tania empezó como una salida dominical en el Parque Sarmiento y terminó con un despliegue policial digno de una película de acción de bajo presupuesto, encontrándola a 83 kilómetros de distancia. Al parecer, en el manual del «levante» cordobés actual, si la charla no fluye, lo que sigue es una teletransportación forzada hacia las sierras con un cuello ortopédico de souvenir. Es fascinante cómo pasamos de «no me llamó más» a «me encontraron en un descampado cerca de los bomberos» en menos de cuarenta y ocho horas.
La hermana de la víctima dice que Tania «no está bien», lo cual califica como el eufemismo del siglo si tenemos en cuenta que la encontraron con golpes en la cabeza y las piernas al costado de un río. Mientras tanto, la ropa de la mujer está en peritaje, confirmando que hoy en día es más probable que tu outfit termine en un laboratorio forense que en una historia de Instagram. En un país donde la seguridad es una sugerencia y las citas de aplicaciones son una ruleta rusa con balas de cañón, que Tania haya dicho “Qué bueno que me buscaron y encontraron” es la frase que resume el alivio de haber sobrevivido a una trama que ni los guionistas más pesimistas de Netflix se hubieran animado a escribir. Si usted pensaba salir este fin de semana, quizás sea mejor quedarse viendo cómo se derrite el asfalto desde la seguridad de su balcón con rejas electrificadas.
Resulta que un hombre apareció en el cuartel de bomberos de La Cumbre diciendo que vio a una mujer tirada. Así, como quien avisa que hay un bache en la calle o que se acabó el hielo en la fiesta. El nivel de surrealismo de esta provincia no deja de escalar: una mujer desaparece en pleno centro neurálgico de la capital y aparece dos días después en medio de la nada, custodiada por el azar y la buena voluntad de un transeúnte. Estamos en 2026 y la tecnología nos permite mapear Marte, pero todavía no logramos que una persona pueda ir a tomar un helado al parque sin terminar con un cuadro de internación y peritos analizando sus pertenencias. Al menos Tania está viva, lo cual en este contexto de hostilidad climática y social, se siente casi como ganar el mundial, pero con sabor a derrota institucional.