La Secretaría de Finanzas detalló recientemente el estado de la deuda pública nacional, indicando que la variación observada se explica por el incremento de la deuda en moneda extranjera en U$S 10.865 millones y la disminución de la deuda en moneda local por un monto equivalente en dólares de U$S 1.795 millones. Este movimiento en los pasivos estatales ocurre en un contexto de alta actividad en los mercados financieros privados.
El regreso del crédito corporativo
Entre el martes y miércoles de la corriente semana, el sector empresarial reactivó con fuerza la emisión de deuda, captando un total de 720 millones de dólares. Este flujo de divisas ha sido fundamental para financiar la disponibilidad de moneda extranjera en el mercado oficial, facilitando que el Banco Central (BCRA) logre compras por un total de 553 millones de dólares en lo que va del año.
Cabe recordar que durante el año pasado, las empresas locales emitieron Obligaciones Negociables (ON) por un nivel récord de 25.867 millones de dólares. Según informes del sector, estas firmas deberán iniciar los procesos de cancelación durante 2026, recurriendo en parte al mercado de cambios oficial y, en otra medida, a la refinanciación mediante nuevas colocaciones.
Entre las operaciones más destacadas de los últimos días se encuentran John Deere Credit Compañía Financiera S.A., con 80 millones de dólares; Scania Credit Argentina, con 41 millones; y Telecom, que lideró el segmento con una emisión de 600 millones de dólares destinada a la refinanciación de vencimientos. Esta última operación sobresalió por alcanzar uno de los plazos más extensos en la historia de la compañía y por recibir ofertas por un total de 2.427 millones de dólares a través de 174 órdenes de inversores.
Dinámica del mercado y reservas del BCRA
La liquidación de estas deudas corporativas está funcionando como un puente financiero ante la baja estacional de las exportaciones del agro. Un informe de la consultora Outlier advirtió que el aumento de la oferta, en buena parte por fuera de pantalla, no pasó por el sector agropecuario, dado que las liquidaciones informadas por CIARA sumaron sólo 46 millones de dólares, evidenciando que el sostenimiento del mercado depende hoy de la colocación de deuda privada.
A pesar de que el BCRA extendió a 10 jornadas consecutivas su racha de compras en el mercado de cambios tras adquirir ayer otros u$s125 millones, la situación de las reservas brutas presenta interrogantes. Estas últimas han registrado retrocesos debido a la caída en las cotizaciones de los activos internacionales que componen el stock de la autoridad monetaria.
Analistas del mercado cuestionan la calidad de esta acumulación, sugiriendo que la autoridad monetaria utiliza la venta simultánea de bonos dolarizados. Esto equivale a un alquiler de reservas y no a una acumulación genuina, sostienen diversos especialistas, quienes observan con atención si este esquema logrará sostenerse hasta el ingreso de las divisas provenientes de la cosecha gruesa a partir del próximo mes de marzo.
<p>La Secretaría de Finanzas informó un incremento de la deuda en moneda extranjera de 10.865 millones de dólares, parcialmente compensado por una reducción en moneda local. En paralelo, el sector corporativo inició un intenso ciclo de endeudamiento liderado por Telecom, permitiendo al Banco Central acumular divisas durante diez jornadas consecutivas. No obstante, las reservas brutas retrocedieron debido a la desvalorización de activos financieros.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a la edición 2026 del «Festival de la Obligación Negociable», un evento donde las empresas argentinas se endeudan con la misma alegría con la que un adolescente usa la tarjeta de crédito de sus padres en un viaje de egresados. Mientras la Secretaría de Finanzas nos explica, con la calma de un monje tibetano, que la deuda en moneda extranjera subió casi 11.000 millones de dólares, el sector corporativo decidió que era un excelente momento para salir de compras financieras. Telecom, John Deere y Scania se pusieron de acuerdo para pedir 720 millones de dólares en apenas 48 horas, una cifra que marea a cualquiera que no sea un bróker de Wall Street o un ciudadano intentando entender la factura de la luz. Lo de Telecom es particularmente poético: consiguieron plazos tan largos para su deuda que, probablemente, para cuando terminen de pagarla, la inteligencia artificial ya habrá dominado el mundo y nosotros seguiremos discutiendo si el dólar está barato o caro.
Pero la verdadera magia alquímica ocurre en las oficinas del Banco Central. La autoridad monetaria lleva diez jornadas consecutivas comprando dólares en el mercado, una racha de victorias que envidiaría cualquier equipo de fútbol con aspiraciones al título. Sin embargo, en esta economía nuestra de realismo mágico, ocurre un fenómeno que desafía las leyes de la lógica: cuanto más dólares compra el BCRA, más caen las reservas brutas. Es una suerte de física cuántica financiera donde el observador altera el producto y las divisas desaparecen apenas entran al balance. Los analistas de mercado, que suelen tener el optimismo de un sobreviviente de naufragio, advierten que no estamos ante una acumulación genuina de riqueza, sino frente a un sofisticado «alquiler de reservas». Básicamente, estamos decorando la vidriera con joyas prestadas y bonos dolarizados para que nadie se dé cuenta de que el depósito está en proceso de inventario permanente.
Mientras tanto, el sector agropecuario observa la escena desde la tribuna con la parsimonia de quien sabe que tiene la sartén por el mango. Las liquidaciones del campo apenas sumaron 46 millones de dólares, una cifra que comparada con el «puente de deuda» de las empresas parece una propina en un casino de lujo. Todo el sistema está apostando a que este festival de endeudamiento corporativo sirva de balsa para llegar vivos a la cosecha gruesa de marzo. Es el eterno retorno del esquema argentino: pedir prestado para comprar tiempo, mientras rezamos para que el clima y los mercados internacionales tengan la piedad que nosotros no tenemos con nuestras propias cuentas. Si esto no es vivir al límite, que alguien baje y nos explique qué es la adrenalina, porque el redactor de esta nota ya lleva tres cafés y todavía no entiende cómo es que seguimos flotando.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Secretaría de Finanzas detalló recientemente el estado de la deuda pública nacional, indicando que la variación observada se explica por el incremento de la deuda en moneda extranjera en U$S 10.865 millones y la disminución de la deuda en moneda local por un monto equivalente en dólares de U$S 1.795 millones. Este movimiento en los pasivos estatales ocurre en un contexto de alta actividad en los mercados financieros privados.
El regreso del crédito corporativo
Entre el martes y miércoles de la corriente semana, el sector empresarial reactivó con fuerza la emisión de deuda, captando un total de 720 millones de dólares. Este flujo de divisas ha sido fundamental para financiar la disponibilidad de moneda extranjera en el mercado oficial, facilitando que el Banco Central (BCRA) logre compras por un total de 553 millones de dólares en lo que va del año.
Cabe recordar que durante el año pasado, las empresas locales emitieron Obligaciones Negociables (ON) por un nivel récord de 25.867 millones de dólares. Según informes del sector, estas firmas deberán iniciar los procesos de cancelación durante 2026, recurriendo en parte al mercado de cambios oficial y, en otra medida, a la refinanciación mediante nuevas colocaciones.
Entre las operaciones más destacadas de los últimos días se encuentran John Deere Credit Compañía Financiera S.A., con 80 millones de dólares; Scania Credit Argentina, con 41 millones; y Telecom, que lideró el segmento con una emisión de 600 millones de dólares destinada a la refinanciación de vencimientos. Esta última operación sobresalió por alcanzar uno de los plazos más extensos en la historia de la compañía y por recibir ofertas por un total de 2.427 millones de dólares a través de 174 órdenes de inversores.
Dinámica del mercado y reservas del BCRA
La liquidación de estas deudas corporativas está funcionando como un puente financiero ante la baja estacional de las exportaciones del agro. Un informe de la consultora Outlier advirtió que el aumento de la oferta, en buena parte por fuera de pantalla, no pasó por el sector agropecuario, dado que las liquidaciones informadas por CIARA sumaron sólo 46 millones de dólares, evidenciando que el sostenimiento del mercado depende hoy de la colocación de deuda privada.
A pesar de que el BCRA extendió a 10 jornadas consecutivas su racha de compras en el mercado de cambios tras adquirir ayer otros u$s125 millones, la situación de las reservas brutas presenta interrogantes. Estas últimas han registrado retrocesos debido a la caída en las cotizaciones de los activos internacionales que componen el stock de la autoridad monetaria.
Analistas del mercado cuestionan la calidad de esta acumulación, sugiriendo que la autoridad monetaria utiliza la venta simultánea de bonos dolarizados. Esto equivale a un alquiler de reservas y no a una acumulación genuina, sostienen diversos especialistas, quienes observan con atención si este esquema logrará sostenerse hasta el ingreso de las divisas provenientes de la cosecha gruesa a partir del próximo mes de marzo.
Bienvenidos a la edición 2026 del «Festival de la Obligación Negociable», un evento donde las empresas argentinas se endeudan con la misma alegría con la que un adolescente usa la tarjeta de crédito de sus padres en un viaje de egresados. Mientras la Secretaría de Finanzas nos explica, con la calma de un monje tibetano, que la deuda en moneda extranjera subió casi 11.000 millones de dólares, el sector corporativo decidió que era un excelente momento para salir de compras financieras. Telecom, John Deere y Scania se pusieron de acuerdo para pedir 720 millones de dólares en apenas 48 horas, una cifra que marea a cualquiera que no sea un bróker de Wall Street o un ciudadano intentando entender la factura de la luz. Lo de Telecom es particularmente poético: consiguieron plazos tan largos para su deuda que, probablemente, para cuando terminen de pagarla, la inteligencia artificial ya habrá dominado el mundo y nosotros seguiremos discutiendo si el dólar está barato o caro.
Pero la verdadera magia alquímica ocurre en las oficinas del Banco Central. La autoridad monetaria lleva diez jornadas consecutivas comprando dólares en el mercado, una racha de victorias que envidiaría cualquier equipo de fútbol con aspiraciones al título. Sin embargo, en esta economía nuestra de realismo mágico, ocurre un fenómeno que desafía las leyes de la lógica: cuanto más dólares compra el BCRA, más caen las reservas brutas. Es una suerte de física cuántica financiera donde el observador altera el producto y las divisas desaparecen apenas entran al balance. Los analistas de mercado, que suelen tener el optimismo de un sobreviviente de naufragio, advierten que no estamos ante una acumulación genuina de riqueza, sino frente a un sofisticado «alquiler de reservas». Básicamente, estamos decorando la vidriera con joyas prestadas y bonos dolarizados para que nadie se dé cuenta de que el depósito está en proceso de inventario permanente.
Mientras tanto, el sector agropecuario observa la escena desde la tribuna con la parsimonia de quien sabe que tiene la sartén por el mango. Las liquidaciones del campo apenas sumaron 46 millones de dólares, una cifra que comparada con el «puente de deuda» de las empresas parece una propina en un casino de lujo. Todo el sistema está apostando a que este festival de endeudamiento corporativo sirva de balsa para llegar vivos a la cosecha gruesa de marzo. Es el eterno retorno del esquema argentino: pedir prestado para comprar tiempo, mientras rezamos para que el clima y los mercados internacionales tengan la piedad que nosotros no tenemos con nuestras propias cuentas. Si esto no es vivir al límite, que alguien baje y nos explique qué es la adrenalina, porque el redactor de esta nota ya lleva tres cafés y todavía no entiende cómo es que seguimos flotando.