En una jornada marcada por la paridad y una notable expectativa en el mercado, la plaza cambiaria argentina muestra este martes 27 de enero de 2026 movimientos que mantienen en alerta tanto a los ahorristas como a los operadores financieros. En un contexto de alta demanda estival, las cotizaciones reflejan la presión persistente sobre la moneda local.
Cotizaciones en la City Porteña
En el epicentro financiero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el denominado Dólar Blue continúa siendo el eje de las miradas tras un inicio de semana con tendencia alcista. La divisa informal se ha consolidado en un rango cercano a los $1.500, mientras que las variantes financieras muestran el siguiente detalle:
Tipo de Dólar Compra Venta Dólar Blue (CABA) $1.470 $1.490 Dólar Oficial (BNA) $1.410 $1.460 Dólar MEP (Bolsa) $1.465,63 $1.471,20 Dólar CCL $1.511,28 $1.516,38 Dólar Tarjeta — $1.898,00Es relevante destacar que el Dólar Tarjeta, utilizado para consumos en el exterior, roza los $1.900, consolidándose como la cotización más elevada del mercado actual.
La realidad cambiaria en San Juan
Como es habitual en las plazas del interior del país, la cotización en la provincia de San Juan presenta un recargo logístico y de liquidez respecto a la Capital Federal. En las entidades informales de la ciudad de San Juan, el valor de venta del dólar paralelo se sitúa históricamente por encima de la referencia porteña.
- Dólar Blue en San Juan: Se negocia hoy en valores cercanos a los $1.510 – $1.520.
- Brecha Local: Se mantiene una diferencia de entre $20 y $30 respecto a Buenos Aires, una constante en el mercado financiero regional.
Factores de presión y reservas del Banco Central
A pesar de que el Banco Central ha logrado acumular algo más de US$ 1.000 millones en el transcurso del primer mes de 2026, la balanza sigue tensionada. La fuerte demanda del sector turístico y el déficit acumulado en 2025 —año en el que se registró el récord de 10 millones de argentinos viajando al exterior— imponen un piso elevado para las cotizaciones.
Por otro lado, persiste en el mercado local la problemática de los denominados billetes de «cara chica», los cuales siguen siendo objeto de disputas y descuentos arbitrarios en las operaciones informales, a pesar de su plena vigencia legal. Mientras tanto, el Ministerio de Economía continúa las gestiones para el refinanciamiento de deuda, en un intento por estabilizar las variables macroeconómicas en este cierre de enero.
<p>Este martes 27 de enero de 2026, el mercado cambiario registra una jornada de tensión con el dólar blue cotizando a $1.490 en la City porteña y alcanzando los $1.520 en San Juan. Pese a que el Banco Central acumuló US$ 1.000 millones este mes, la fuerte demanda por turismo estival y los compromisos de deuda mantienen presionadas las cotizaciones financieras, con el dólar tarjeta rozando los $1.900.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos al martes 27 de enero de 2026, otro día radiante en esta simulación de supervivencia financiera llamada Argentina, donde despertarse y mirar la cotización del dólar es un deporte nacional más practicado que el fútbol y con mucho más sufrimiento acumulado. El dólar blue, ese termómetro de nuestra salud mental colectiva, se ha instalado cómodamente en los $1.490 en Buenos Aires, mientras que en San Juan —donde el calor no es lo único que te hace transpirar— ya cruzó la frontera de los $1.510 como si estuviera apurado por llegar al fin de semana. Estamos en ese punto del verano donde la brecha cambiaria es lo único más profundo que el pozo en el que cayó mi capacidad de ahorro tras intentar comprar un pack de seis cervezas de marca premium.
Hablemos del dólar tarjeta, esa obra maestra del sadismo fiscal que ya acaricia los $1.900. Es el tipo de cambio diseñado específicamente para que los valientes que decidieron veranear en Reñaca o en las playas de Brasil sientan que cada caipirinha que toman es, en realidad, una cuota de un préstamo prendario. Pagar casi el doble por un café en el exterior se ha convertido en el nuevo símbolo de estatus: si podés usar el dólar tarjeta sin entrar en un espasmo sollozante, sos básicamente la realeza de la Pampa. El Banco Central dice que juntó US$ 1.000 millones este mes, pero entre los 10 millones de argentinos que salieron del país el año pasado y la deuda que nos respira en la nuca, esas reservas tienen la misma estabilidad que un castillo de naipes en medio del viento Zonda. El ministro de Economía busca refinanciar deuda con la misma desesperación con la que un sanjuanino intenta que no le descuenten el 10% por un billete de cien dólares «cara chica».
Es fascinante la psicología del «cara chica». En 2026, seguimos discriminando billetes por el tamaño del prócer, como si Benjamin Franklin hubiera cometido un pecado imperdonable por tener una efigie más pequeña en los noventa. En las cuevas locales, ese billete es el paria del sistema, el leproso de la city, mientras los ahorristas lo miran con una mezcla de odio y resignación. Mientras tanto, el dólar MEP y el CCL siguen bailando en la cornisa de los $1.500, recordándonos que la paz cambiaria en este país es tan real como la objetividad de un pariente en una cena de Navidad. Si usted tiene dólares, guárdelos; si no los tiene, bienvenido al club de los que miramos la pantalla con la esperanza de que, por una vez en la historia, la gravedad económica decida que lo que sube también puede bajar sin destruirnos en el intento.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En una jornada marcada por la paridad y una notable expectativa en el mercado, la plaza cambiaria argentina muestra este martes 27 de enero de 2026 movimientos que mantienen en alerta tanto a los ahorristas como a los operadores financieros. En un contexto de alta demanda estival, las cotizaciones reflejan la presión persistente sobre la moneda local.
Cotizaciones en la City Porteña
En el epicentro financiero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el denominado Dólar Blue continúa siendo el eje de las miradas tras un inicio de semana con tendencia alcista. La divisa informal se ha consolidado en un rango cercano a los $1.500, mientras que las variantes financieras muestran el siguiente detalle:
Tipo de Dólar Compra Venta Dólar Blue (CABA) $1.470 $1.490 Dólar Oficial (BNA) $1.410 $1.460 Dólar MEP (Bolsa) $1.465,63 $1.471,20 Dólar CCL $1.511,28 $1.516,38 Dólar Tarjeta — $1.898,00Es relevante destacar que el Dólar Tarjeta, utilizado para consumos en el exterior, roza los $1.900, consolidándose como la cotización más elevada del mercado actual.
La realidad cambiaria en San Juan
Como es habitual en las plazas del interior del país, la cotización en la provincia de San Juan presenta un recargo logístico y de liquidez respecto a la Capital Federal. En las entidades informales de la ciudad de San Juan, el valor de venta del dólar paralelo se sitúa históricamente por encima de la referencia porteña.
- Dólar Blue en San Juan: Se negocia hoy en valores cercanos a los $1.510 – $1.520.
- Brecha Local: Se mantiene una diferencia de entre $20 y $30 respecto a Buenos Aires, una constante en el mercado financiero regional.
Factores de presión y reservas del Banco Central
A pesar de que el Banco Central ha logrado acumular algo más de US$ 1.000 millones en el transcurso del primer mes de 2026, la balanza sigue tensionada. La fuerte demanda del sector turístico y el déficit acumulado en 2025 —año en el que se registró el récord de 10 millones de argentinos viajando al exterior— imponen un piso elevado para las cotizaciones.
Por otro lado, persiste en el mercado local la problemática de los denominados billetes de «cara chica», los cuales siguen siendo objeto de disputas y descuentos arbitrarios en las operaciones informales, a pesar de su plena vigencia legal. Mientras tanto, el Ministerio de Economía continúa las gestiones para el refinanciamiento de deuda, en un intento por estabilizar las variables macroeconómicas en este cierre de enero.
Bienvenidos al martes 27 de enero de 2026, otro día radiante en esta simulación de supervivencia financiera llamada Argentina, donde despertarse y mirar la cotización del dólar es un deporte nacional más practicado que el fútbol y con mucho más sufrimiento acumulado. El dólar blue, ese termómetro de nuestra salud mental colectiva, se ha instalado cómodamente en los $1.490 en Buenos Aires, mientras que en San Juan —donde el calor no es lo único que te hace transpirar— ya cruzó la frontera de los $1.510 como si estuviera apurado por llegar al fin de semana. Estamos en ese punto del verano donde la brecha cambiaria es lo único más profundo que el pozo en el que cayó mi capacidad de ahorro tras intentar comprar un pack de seis cervezas de marca premium.
Hablemos del dólar tarjeta, esa obra maestra del sadismo fiscal que ya acaricia los $1.900. Es el tipo de cambio diseñado específicamente para que los valientes que decidieron veranear en Reñaca o en las playas de Brasil sientan que cada caipirinha que toman es, en realidad, una cuota de un préstamo prendario. Pagar casi el doble por un café en el exterior se ha convertido en el nuevo símbolo de estatus: si podés usar el dólar tarjeta sin entrar en un espasmo sollozante, sos básicamente la realeza de la Pampa. El Banco Central dice que juntó US$ 1.000 millones este mes, pero entre los 10 millones de argentinos que salieron del país el año pasado y la deuda que nos respira en la nuca, esas reservas tienen la misma estabilidad que un castillo de naipes en medio del viento Zonda. El ministro de Economía busca refinanciar deuda con la misma desesperación con la que un sanjuanino intenta que no le descuenten el 10% por un billete de cien dólares «cara chica».
Es fascinante la psicología del «cara chica». En 2026, seguimos discriminando billetes por el tamaño del prócer, como si Benjamin Franklin hubiera cometido un pecado imperdonable por tener una efigie más pequeña en los noventa. En las cuevas locales, ese billete es el paria del sistema, el leproso de la city, mientras los ahorristas lo miran con una mezcla de odio y resignación. Mientras tanto, el dólar MEP y el CCL siguen bailando en la cornisa de los $1.500, recordándonos que la paz cambiaria en este país es tan real como la objetividad de un pariente en una cena de Navidad. Si usted tiene dólares, guárdelos; si no los tiene, bienvenido al club de los que miramos la pantalla con la esperanza de que, por una vez en la historia, la gravedad económica decida que lo que sube también puede bajar sin destruirnos en el intento.