El proyecto minero Diablillos, una de las iniciativas de plata y oro más prometedoras situadas en la región de la Puna, ha ingresado en una fase crítica de su desarrollo. Operado por la empresa AbraSilver Resource Corp., el yacimiento se encuentra en el centro de la escena económica tras confirmarse una proyección de inversión superior a los u$s760 millones de CAPEX total bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En este contexto de aceleración, el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, encabezó una visita técnica al predio, ubicado estratégicamente en la zona fronteriza entre las provincias de Salta y Catamarca. El objetivo de la recorrida fue supervisar los avances en las tareas de exploración y consolidar el acompañamiento gubernamental a un proyecto que se perfila como un motor clave para la generación de empleo y el fortalecimiento de la infraestructura regional. Según informaron fuentes oficiales, el Gobierno de Salta busca reafirmar “una gestión minera cercana, territorial y activa, que prioriza el seguimiento directo y el acompañamiento a iniciativas que promueven inversión, empleo y desarrollo sostenible”.
Expansión de recursos y perforación diamantada
Desde el punto de vista operativo, AbraSilver ha dado inicio formal a su programa de perforación de Fase VI. Esta campaña contempla la ejecución de aproximadamente 15.000 metros distribuidos en 50 pozos estratégicos. El financiamiento para esta etapa está garantizado en su totalidad y tiene como meta principal la ampliación de los recursos minerales ya identificados, así como la evaluación de nuevos objetivos de alta prioridad dentro del distrito minero.
Los trabajos técnicos se concentrarán en extender la presencia de mineralización de oro y plata más allá de los límites actuales de los tajos abiertos en las zonas denominadas Oculto Este, Oculto Noreste, Cerro Bayo y JAC. Adicionalmente, se realizarán perforaciones profundas para investigar sistemas de pórfido y sulfuros en los sectores de Oculto Deep y Cerro Viejo, buscando maximizar el potencial geológico de la propiedad.
Perspectivas para 2026
El presidente y CEO de la compañía, John Miniotis, destacó la importancia de los hitos alcanzados recientemente tras la culminación de la Fase V. Según el directivo, los datos obtenidos en las campañas previas son fundamentales para la actualización de la estimación de Recursos Minerales. Esta información técnica será el pilar sobre el cual se construirá el Estudio Definitivo de Factibilidad (DFS), cuya presentación oficial está programada para el segundo trimestre de 2026.
Con la implementación del RIGI y el avance sostenido de las perforaciones, Diablillos se posiciona no solo como un activo estratégico para AbraSilver, sino como una pieza fundamental en la estrategia de las provincias del Norte para atraer capitales extranjeros de largo plazo y diversificar su matriz productiva en un mercado global que demanda cada vez más metales preciosos.
<p>AbraSilver Resource Corp. anunció un avance estratégico en el proyecto de plata y oro Diablillos, ubicado en el límite entre Salta y Catamarca. Con una inversión estimada de 760 millones de dólares bajo el marco del RIGI, la compañía inició una campaña de perforación de 15.000 metros. El objetivo es expandir los recursos minerales para el Estudio Definitivo de Factibilidad previsto para 2026.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En el fascinante mundo de la minería argentina, donde los nombres de los proyectos parecen elegidos por un guionista de películas de terror clase B, el proyecto «Diablillos» ha decidido que ya no quiere ser un espectador y se lanzó de cabeza al RIGI. Con una inversión de 760 millones de dólares —una cifra que tiene tantos ceros que marea a cualquier mortal que todavía cuenta monedas para el colectivo—, AbraSilver busca convencernos de que en el límite entre Salta y Catamarca no solo hay viento y soledad, sino un tesoro de plata y oro que haría que el mismísimo Tío Rico se replantee su retiro. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones parece ser la nueva lámpara de Aladino: basta con frotarla con un par de excavadoras para que aparezcan capitales dispuestos a perforar hasta el centro de la Tierra si es necesario.
Por supuesto, ninguna movida de esta magnitud está completa sin el «respaldo institucional», ese eufemismo que usamos para decir que un funcionario se puso un casco reluciente, subió a la Puna y se sacó fotos señalando el horizonte como si estuviera descubriendo América de nuevo. El secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, cumplió con el ritual de la «Agenda de Recorridos Territoriales», una frase elegantísima para describir el acto de viajar miles de kilómetros para confirmar que, efectivamente, los geólogos están haciendo su trabajo y que las piedras siguen ahí. Desde el Gobierno salteño celebran la gestión «cercana y activa», mientras los equipos técnicos de AbraSilver explican con paciencia infinita qué significan 15.000 metros de perforación diamantada a gente que, probablemente, solo piensa en cuántas regalías van a entrar a las arcas provinciales antes del próximo turno electoral.
Lo más tierno de toda esta epopeya metalífera son los nombres de las zonas de exploración: «Oculto Este», «JAC» y «Oculto Deep». Suenan a niveles desbloqueables de un videojuego o a las carpetas donde guardás las facturas que no querés pagar. John Miniotis, el CEO de la compañía, habla del Estudio Definitivo de Factibilidad para 2026 con una seguridad que asusta, como si el futuro de la economía global fuera tan predecible como el precio del pan en una panadería de barrio. Mientras tanto, el resto de nosotros seguimos esperando que la «diversificación de la matriz productiva» se traduzca en algo más tangible que un mapa lleno de puntitos rojos en una oficina de Salta, rogando que los «Diablillos» finalmente traigan algo de luz —o al menos de plata— a este bendito país.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El proyecto minero Diablillos, una de las iniciativas de plata y oro más prometedoras situadas en la región de la Puna, ha ingresado en una fase crítica de su desarrollo. Operado por la empresa AbraSilver Resource Corp., el yacimiento se encuentra en el centro de la escena económica tras confirmarse una proyección de inversión superior a los u$s760 millones de CAPEX total bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En este contexto de aceleración, el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, encabezó una visita técnica al predio, ubicado estratégicamente en la zona fronteriza entre las provincias de Salta y Catamarca. El objetivo de la recorrida fue supervisar los avances en las tareas de exploración y consolidar el acompañamiento gubernamental a un proyecto que se perfila como un motor clave para la generación de empleo y el fortalecimiento de la infraestructura regional. Según informaron fuentes oficiales, el Gobierno de Salta busca reafirmar “una gestión minera cercana, territorial y activa, que prioriza el seguimiento directo y el acompañamiento a iniciativas que promueven inversión, empleo y desarrollo sostenible”.
Expansión de recursos y perforación diamantada
Desde el punto de vista operativo, AbraSilver ha dado inicio formal a su programa de perforación de Fase VI. Esta campaña contempla la ejecución de aproximadamente 15.000 metros distribuidos en 50 pozos estratégicos. El financiamiento para esta etapa está garantizado en su totalidad y tiene como meta principal la ampliación de los recursos minerales ya identificados, así como la evaluación de nuevos objetivos de alta prioridad dentro del distrito minero.
Los trabajos técnicos se concentrarán en extender la presencia de mineralización de oro y plata más allá de los límites actuales de los tajos abiertos en las zonas denominadas Oculto Este, Oculto Noreste, Cerro Bayo y JAC. Adicionalmente, se realizarán perforaciones profundas para investigar sistemas de pórfido y sulfuros en los sectores de Oculto Deep y Cerro Viejo, buscando maximizar el potencial geológico de la propiedad.
Perspectivas para 2026
El presidente y CEO de la compañía, John Miniotis, destacó la importancia de los hitos alcanzados recientemente tras la culminación de la Fase V. Según el directivo, los datos obtenidos en las campañas previas son fundamentales para la actualización de la estimación de Recursos Minerales. Esta información técnica será el pilar sobre el cual se construirá el Estudio Definitivo de Factibilidad (DFS), cuya presentación oficial está programada para el segundo trimestre de 2026.
Con la implementación del RIGI y el avance sostenido de las perforaciones, Diablillos se posiciona no solo como un activo estratégico para AbraSilver, sino como una pieza fundamental en la estrategia de las provincias del Norte para atraer capitales extranjeros de largo plazo y diversificar su matriz productiva en un mercado global que demanda cada vez más metales preciosos.
En el fascinante mundo de la minería argentina, donde los nombres de los proyectos parecen elegidos por un guionista de películas de terror clase B, el proyecto «Diablillos» ha decidido que ya no quiere ser un espectador y se lanzó de cabeza al RIGI. Con una inversión de 760 millones de dólares —una cifra que tiene tantos ceros que marea a cualquier mortal que todavía cuenta monedas para el colectivo—, AbraSilver busca convencernos de que en el límite entre Salta y Catamarca no solo hay viento y soledad, sino un tesoro de plata y oro que haría que el mismísimo Tío Rico se replantee su retiro. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones parece ser la nueva lámpara de Aladino: basta con frotarla con un par de excavadoras para que aparezcan capitales dispuestos a perforar hasta el centro de la Tierra si es necesario.
Por supuesto, ninguna movida de esta magnitud está completa sin el «respaldo institucional», ese eufemismo que usamos para decir que un funcionario se puso un casco reluciente, subió a la Puna y se sacó fotos señalando el horizonte como si estuviera descubriendo América de nuevo. El secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, cumplió con el ritual de la «Agenda de Recorridos Territoriales», una frase elegantísima para describir el acto de viajar miles de kilómetros para confirmar que, efectivamente, los geólogos están haciendo su trabajo y que las piedras siguen ahí. Desde el Gobierno salteño celebran la gestión «cercana y activa», mientras los equipos técnicos de AbraSilver explican con paciencia infinita qué significan 15.000 metros de perforación diamantada a gente que, probablemente, solo piensa en cuántas regalías van a entrar a las arcas provinciales antes del próximo turno electoral.
Lo más tierno de toda esta epopeya metalífera son los nombres de las zonas de exploración: «Oculto Este», «JAC» y «Oculto Deep». Suenan a niveles desbloqueables de un videojuego o a las carpetas donde guardás las facturas que no querés pagar. John Miniotis, el CEO de la compañía, habla del Estudio Definitivo de Factibilidad para 2026 con una seguridad que asusta, como si el futuro de la economía global fuera tan predecible como el precio del pan en una panadería de barrio. Mientras tanto, el resto de nosotros seguimos esperando que la «diversificación de la matriz productiva» se traduzca en algo más tangible que un mapa lleno de puntitos rojos en una oficina de Salta, rogando que los «Diablillos» finalmente traigan algo de luz —o al menos de plata— a este bendito país.