El personal operativo del Departamento de Hidráulica de San Juan intensificó sus labores durante el fin de semana, trabajando de forma ininterrumpida en la inspección, limpieza y acondicionamiento de canales, sifones y bajadas de crecientes, a raíz de las importantes precipitaciones que afectaron diversas zonas de la provincia.
La provincia en emergencia hídrica: Un despliegue sin tregua
Uno de los puntos más afectados se localizó en Zonda, donde el Canal Falda quedó completamente colmatado por sedimentos. En este sector, las cuadrillas ya operan con una retropala para remover el material acumulado. Paralelamente, en el Río Blanco, los trabajos se iniciaron el lunes con una pala cargadora, con el objetivo de reacondicionar el cauce natural por donde escurren los aludes durante los eventos de lluvias intensas hacia el sur del departamento. A partir del jueves, una topadora se sumará a esta compleja tarea.
En Rivadavia, los equipos retomarán las operaciones de limpieza y desobstrucción de canales que, tras las recientes precipitaciones, se vieron obligados a iniciar nuevamente desde cero. Las intervenciones se focalizarán principalmente en el área del Dique Verde y el Canal Marquesado, contando con el respaldo de maquinaria pesada y personal altamente especializado.
La incansable lucha en el norte y oeste
El departamento Iglesia también sufrió los embates del clima en varias de sus localidades. Aunque los equipos de Hidráulica ya venían trabajando en la zona desde semanas atrás, las inclemencias del fin de semana provocaron que todas las obras realizadas previamente fueran arrasadas por la intensidad de las lluvias. Ante este escenario, se ha reorganizado un nuevo operativo reforzado que incluye una cargadora, excavadora, motoniveladora y un camión, destinados a rehabilitar las áreas donde la red de riego quedó fuera de servicio. Actualmente, el personal trabaja en Villa Iglesia, y posteriormente, las máquinas se trasladarán hacia Maliman.
Mientras tanto, en Mogna, localidad perteneciente al departamento Jáchal, las lluvias causaron nuevamente la pérdida del terraplén, infraestructura vital que permite el riego en la región. El personal ya está planificando su reconstrucción para restablecer el suministro de agua a los productores locales. Los trabajos en esta área tienen previsto su inicio para el jueves 29 de enero.
El Departamento de Hidráulica subraya el compromiso y la predisposición de su personal, factores cruciales para proteger la infraestructura hídrica provincial y asegurar la continuidad del riego en todo el territorio.
El Departamento de Hidráulica de la provincia desplegó un intenso operativo durante el fin de semana para mitigar los daños provocados por las recientes lluvias. Las labores incluyeron la inspección, limpieza y reacondicionamiento de canales, sifones y bajadas de crecientes en departamentos como Zonda, Rivadavia, Iglesia y Jáchal. A pesar de que en varias zonas los trabajos previos fueron arrasados, el personal continúa con el compromiso de restablecer la infraestructura hídrica y garantizar el suministro de agua para riego.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Uno se pregunta si alguna vez lograremos un pacto de no agresión con el clima, o si estamos condenados a este ballet de barro y retropalas. Los trabajos, valientes y comprometidos, son un recordatorio de que la naturaleza siempre tiene la última palabra, y a veces, la dice en un idioma que solo las excavadoras entienden. La épica de la manguera y el tractor, ¿o la tragicomedia del ‘volvimos a empezar’?
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El personal operativo del Departamento de Hidráulica de San Juan intensificó sus labores durante el fin de semana, trabajando de forma ininterrumpida en la inspección, limpieza y acondicionamiento de canales, sifones y bajadas de crecientes, a raíz de las importantes precipitaciones que afectaron diversas zonas de la provincia.
La provincia en emergencia hídrica: Un despliegue sin tregua
Uno de los puntos más afectados se localizó en Zonda, donde el Canal Falda quedó completamente colmatado por sedimentos. En este sector, las cuadrillas ya operan con una retropala para remover el material acumulado. Paralelamente, en el Río Blanco, los trabajos se iniciaron el lunes con una pala cargadora, con el objetivo de reacondicionar el cauce natural por donde escurren los aludes durante los eventos de lluvias intensas hacia el sur del departamento. A partir del jueves, una topadora se sumará a esta compleja tarea.
En Rivadavia, los equipos retomarán las operaciones de limpieza y desobstrucción de canales que, tras las recientes precipitaciones, se vieron obligados a iniciar nuevamente desde cero. Las intervenciones se focalizarán principalmente en el área del Dique Verde y el Canal Marquesado, contando con el respaldo de maquinaria pesada y personal altamente especializado.
La incansable lucha en el norte y oeste
El departamento Iglesia también sufrió los embates del clima en varias de sus localidades. Aunque los equipos de Hidráulica ya venían trabajando en la zona desde semanas atrás, las inclemencias del fin de semana provocaron que todas las obras realizadas previamente fueran arrasadas por la intensidad de las lluvias. Ante este escenario, se ha reorganizado un nuevo operativo reforzado que incluye una cargadora, excavadora, motoniveladora y un camión, destinados a rehabilitar las áreas donde la red de riego quedó fuera de servicio. Actualmente, el personal trabaja en Villa Iglesia, y posteriormente, las máquinas se trasladarán hacia Maliman.
Mientras tanto, en Mogna, localidad perteneciente al departamento Jáchal, las lluvias causaron nuevamente la pérdida del terraplén, infraestructura vital que permite el riego en la región. El personal ya está planificando su reconstrucción para restablecer el suministro de agua a los productores locales. Los trabajos en esta área tienen previsto su inicio para el jueves 29 de enero.
El Departamento de Hidráulica subraya el compromiso y la predisposición de su personal, factores cruciales para proteger la infraestructura hídrica provincial y asegurar la continuidad del riego en todo el territorio.
Uno se pregunta si alguna vez lograremos un pacto de no agresión con el clima, o si estamos condenados a este ballet de barro y retropalas. Los trabajos, valientes y comprometidos, son un recordatorio de que la naturaleza siempre tiene la última palabra, y a veces, la dice en un idioma que solo las excavadoras entienden. La épica de la manguera y el tractor, ¿o la tragicomedia del ‘volvimos a empezar’?
