La provincia de San Juan vivirá este miércoles 11 de febrero una jornada marcada por un marcado alivio térmico, luego de atravesar condiciones climáticas extremas durante el inicio de la semana. Según los registros meteorológicos, se espera que la temperatura máxima alcance los 30°C, una cifra significativamente inferior a las registradas en las últimas 24 horas.
Condiciones meteorológicas para la jornada
El cielo permanecerá mayormente despejado durante gran parte del día, permitiendo una alta radiación solar, aunque atenuada por el ingreso de aire más fresco. Un factor determinante para este descenso de temperatura será la presencia de ráfagas de viento provenientes del sector sur, las cuales podrían alcanzar velocidades de hasta 30 km/h. Estas corrientes de aire son las responsables directas de desplazar la masa de aire cálido que afectó a la región recientemente.
En cuanto a la humedad relativa, se mantendrá en niveles bajos, situándose en torno al 33%, lo que refuerza la sensación de sequedad ambiental característica de la zona precordillerana. Por su parte, la temperatura mínima se ubicará en los 18°C hacia el final del día, proporcionando una noche templada en comparación con los registros previos.
Proyecciones para el resto de la semana
Pese al respiro que ofrece el pronóstico para este miércoles, los modelos meteorológicos indican que la tregua será de corta duración. Se anticipa un ascenso paulatino del calor conforme avance la semana. Para el jueves, se espera que la máxima se ubique en los 31°C, iniciando una tendencia alcista que podría consolidarse hacia el viernes y sábado.
Hacia el fin de semana, las proyecciones sugieren que los termómetros volverán a superar la barrera de los 34°C, restableciendo las condiciones de calor intenso propias de la temporada estival en Cuyo. Se recomienda a la población mantener las medidas de hidratación y precaución frente a la exposición solar en las horas de mayor incidencia.
<p>Tras una jornada de calor extremo, la provincia de San Juan experimentará este miércoles un alivio térmico con una temperatura máxima de 30°C. El ingreso de ráfagas de viento del sector sur, que alcanzarán los 30 km/h, favorecerá el descenso de los registros. Para el resto de la semana se prevé un ascenso paulatino de las temperaturas hacia el próximo fin de semana.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos al milagro climático de la semana, ese breve instante en el que San Juan deja de ser un ensayo general del mismísimo averno para transformarse en un lugar habitable por seres humanos que no están hechos de lava. Después de un martes donde el asfalto tenía la consistencia de un queso brie olvidado al sol, hoy el termómetro nos da una tregua de 30°C. Para el sanjuanino promedio, esto equivale a un invierno polar en Escandinavia; no se sorprendan si ven a algún desprevenido desempolvando una bufanda de lana o buscando desesperadamente un guiso de lentejas para combatir semejante «fresquito» de primavera.
La verdadera estrella de la jornada es el viento sur, ese héroe sin capa que llega con ráfagas de 30 km/h para despejarnos un poco las ideas y recordarnos que existe una vida más allá de vivir pegados al split del aire acondicionado. Con una humedad del 33%, el ambiente está tan seco que si frotás dos dedos podrías iniciar un incendio forestal o, en su defecto, generar suficiente estática para alimentar la red eléctrica de Caucete por tres días. Es el escenario ideal para que el pelo se transforme en una entidad con vida propia y las cremas hidratantes se rindan ante la futilidad de su existencia en este suelo cuyano.
Lamentablemente, como todo lo bueno en esta vida —o como los precios en la góndola—, este alivio tiene fecha de vencimiento. El jueves ya empezamos a subir la escalera hacia el sofocón con 31°C, preparándonos para un fin de semana donde los 34°C nos recordarán que el sol nos tiene en su lista de contactos frecuentes. Disfruten hoy de poder caminar por la vereda del sol sin que sus zapatos se conviertan en parte integral del patrimonio municipal; mañana volveremos a la programación habitual de deshidratación y búsqueda frenética de sombra bajo cualquier árbol que haya sobrevivido a la sequía.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La provincia de San Juan vivirá este miércoles 11 de febrero una jornada marcada por un marcado alivio térmico, luego de atravesar condiciones climáticas extremas durante el inicio de la semana. Según los registros meteorológicos, se espera que la temperatura máxima alcance los 30°C, una cifra significativamente inferior a las registradas en las últimas 24 horas.
Condiciones meteorológicas para la jornada
El cielo permanecerá mayormente despejado durante gran parte del día, permitiendo una alta radiación solar, aunque atenuada por el ingreso de aire más fresco. Un factor determinante para este descenso de temperatura será la presencia de ráfagas de viento provenientes del sector sur, las cuales podrían alcanzar velocidades de hasta 30 km/h. Estas corrientes de aire son las responsables directas de desplazar la masa de aire cálido que afectó a la región recientemente.
En cuanto a la humedad relativa, se mantendrá en niveles bajos, situándose en torno al 33%, lo que refuerza la sensación de sequedad ambiental característica de la zona precordillerana. Por su parte, la temperatura mínima se ubicará en los 18°C hacia el final del día, proporcionando una noche templada en comparación con los registros previos.
Proyecciones para el resto de la semana
Pese al respiro que ofrece el pronóstico para este miércoles, los modelos meteorológicos indican que la tregua será de corta duración. Se anticipa un ascenso paulatino del calor conforme avance la semana. Para el jueves, se espera que la máxima se ubique en los 31°C, iniciando una tendencia alcista que podría consolidarse hacia el viernes y sábado.
Hacia el fin de semana, las proyecciones sugieren que los termómetros volverán a superar la barrera de los 34°C, restableciendo las condiciones de calor intenso propias de la temporada estival en Cuyo. Se recomienda a la población mantener las medidas de hidratación y precaución frente a la exposición solar en las horas de mayor incidencia.
Bienvenidos al milagro climático de la semana, ese breve instante en el que San Juan deja de ser un ensayo general del mismísimo averno para transformarse en un lugar habitable por seres humanos que no están hechos de lava. Después de un martes donde el asfalto tenía la consistencia de un queso brie olvidado al sol, hoy el termómetro nos da una tregua de 30°C. Para el sanjuanino promedio, esto equivale a un invierno polar en Escandinavia; no se sorprendan si ven a algún desprevenido desempolvando una bufanda de lana o buscando desesperadamente un guiso de lentejas para combatir semejante «fresquito» de primavera.
La verdadera estrella de la jornada es el viento sur, ese héroe sin capa que llega con ráfagas de 30 km/h para despejarnos un poco las ideas y recordarnos que existe una vida más allá de vivir pegados al split del aire acondicionado. Con una humedad del 33%, el ambiente está tan seco que si frotás dos dedos podrías iniciar un incendio forestal o, en su defecto, generar suficiente estática para alimentar la red eléctrica de Caucete por tres días. Es el escenario ideal para que el pelo se transforme en una entidad con vida propia y las cremas hidratantes se rindan ante la futilidad de su existencia en este suelo cuyano.
Lamentablemente, como todo lo bueno en esta vida —o como los precios en la góndola—, este alivio tiene fecha de vencimiento. El jueves ya empezamos a subir la escalera hacia el sofocón con 31°C, preparándonos para un fin de semana donde los 34°C nos recordarán que el sol nos tiene en su lista de contactos frecuentes. Disfruten hoy de poder caminar por la vereda del sol sin que sus zapatos se conviertan en parte integral del patrimonio municipal; mañana volveremos a la programación habitual de deshidratación y búsqueda frenética de sombra bajo cualquier árbol que haya sobrevivido a la sequía.