En lo que representa el hito forense más significativo de las últimas décadas en Córdoba, el Juzgado Federal N°3, bajo la dirección del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación de los restos óseos pertenecientes a 12 personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado (1976-1983). Los restos habían sido recuperados en septiembre de 2025 en un sector de la Guarnición Militar La Calera conocido como «Loma del Torito», ubicado en las inmediaciones del ex Centro Clandestino de Detención «La Perla».
Ciencia aplicada a la Memoria: Tecnología de punta
La localización de las fosas clandestinas fue posible gracias a un despliegue técnico interdisciplinario sin precedentes en la región. El operativo incluyó:
- Tecnología LiDAR: Vuelos aéreos con sensores láser que permitieron identificar anomalías en el terreno y movimientos de tierra realizados hace cinco décadas, invisibles al ojo humano.
- Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF): Lideró la prospección de 10 hectáreas basándose en cruces de datos satelitales y testimonios de sobrevivientes y exconscriptos.
- Colaboración Institucional: Participaron expertos en geología de la UNRC, el Instituto de Medicina Forense y el Banco Nacional de Datos Genéticos para lograr la compatibilidad biológica.
Un hallazgo que rompe el silencio de «La Perla»
Históricamente, a pesar de que se estima que por «La Perla» pasaron entre 2.200 y 2.500 detenidos, nunca se habían recuperado restos humanos dentro del perímetro militar vinculado al centro. Este hallazgo no solo ratifica las denuncias de los organismos de Derechos Humanos sobre los enterramientos clandestinos en predios del Ejército, sino que proporciona evidencia física irrefutable para las causas judiciales en curso.
Los auxiliares fiscales Facundo Trotta y María Laura Bazo Queirolo informaron que se está siguiendo un estricto protocolo de notificación privada. Las identidades de las 12 personas se mantendrán en reserva hasta que cada familia haya sido debidamente informada y brinde su consentimiento para la difusión pública.
Llamado a la comunidad
Ante la magnitud del descubrimiento y la posibilidad de nuevos hallazgos en la zona, el EAAF reiteró la importancia de que los familiares de personas desaparecidas aporten su muestra de sangre para completar el banco de datos. Los interesados pueden comunicarse al (0351) 4335772 o dirigirse a los centros de atención del equipo forense.
<p>En un hallazgo sin precedentes para la provincia de Córdoba, la Justicia Federal confirmó la identificación de 12 personas desaparecidas durante la última dictadura. Los restos fueron hallados en el predio militar de La Calera, en un sector cercano al ex CCDTyE «La Perla». El descubrimiento, logrado mediante tecnología LiDAR y el trabajo del EAAF, representa la primera recuperación de restos humanos dentro del perímetro de este centro clandestino a casi 50 años del golpe de Estado.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
A veces, la tierra se cansa de guardar secretos y decide hablar, aunque le tome medio siglo recuperar la voz. En un avance que deja sin palabras a los negacionistas de siempre y con el corazón en la mano a las familias, el Juzgado Federal N°3 de Córdoba confirmó que esos fragmentos de huesos hallados en «Loma del Torito» tienen nombre y apellido. Gracias a una combinación de testimonios históricos y tecnología LiDAR —que básicamente permite ver a través del relieve como si la tierra fuera de cristal—, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró lo que parecía imposible: encontrar rastros de humanidad donde solo se buscaba olvido. Estamos hablando de la parte posterior de «La Perla», un lugar que durante décadas fue un agujero negro de información y que hoy, por primera vez, devuelve algo más que silencio.
La precisión del hallazgo parece sacada de una serie de ciencia ficción, pero es realidad pura: sensores láser, geólogos de la Universidad de Río Cuarto y el Banco Nacional de Datos Genéticos trabajaron sobre 10 hectáreas para detectar movimientos de suelo que ocurrieron cuando muchos de nosotros ni siquiera habíamos nacido. El juez Vaca Narvaja ha sido impecable con el protocolo, prohibiendo que los nombres circulen por WhatsApp antes de que las familias reciban el abrazo y la noticia en privado. Es un cierre de ciclo necesario, justo cuando nos asomamos al 50° aniversario de esa noche eterna que empezó el 24 de marzo de 1976. Para quienes todavía preguntan «dónde están», la respuesta está empezando a emerger de las entrañas de La Calera, confirmando que la memoria, al igual que la verdad, siempre encuentra una grieta por donde salir.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En lo que representa el hito forense más significativo de las últimas décadas en Córdoba, el Juzgado Federal N°3, bajo la dirección del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación de los restos óseos pertenecientes a 12 personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado (1976-1983). Los restos habían sido recuperados en septiembre de 2025 en un sector de la Guarnición Militar La Calera conocido como «Loma del Torito», ubicado en las inmediaciones del ex Centro Clandestino de Detención «La Perla».
Ciencia aplicada a la Memoria: Tecnología de punta
La localización de las fosas clandestinas fue posible gracias a un despliegue técnico interdisciplinario sin precedentes en la región. El operativo incluyó:
- Tecnología LiDAR: Vuelos aéreos con sensores láser que permitieron identificar anomalías en el terreno y movimientos de tierra realizados hace cinco décadas, invisibles al ojo humano.
- Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF): Lideró la prospección de 10 hectáreas basándose en cruces de datos satelitales y testimonios de sobrevivientes y exconscriptos.
- Colaboración Institucional: Participaron expertos en geología de la UNRC, el Instituto de Medicina Forense y el Banco Nacional de Datos Genéticos para lograr la compatibilidad biológica.
Un hallazgo que rompe el silencio de «La Perla»
Históricamente, a pesar de que se estima que por «La Perla» pasaron entre 2.200 y 2.500 detenidos, nunca se habían recuperado restos humanos dentro del perímetro militar vinculado al centro. Este hallazgo no solo ratifica las denuncias de los organismos de Derechos Humanos sobre los enterramientos clandestinos en predios del Ejército, sino que proporciona evidencia física irrefutable para las causas judiciales en curso.
Los auxiliares fiscales Facundo Trotta y María Laura Bazo Queirolo informaron que se está siguiendo un estricto protocolo de notificación privada. Las identidades de las 12 personas se mantendrán en reserva hasta que cada familia haya sido debidamente informada y brinde su consentimiento para la difusión pública.
Llamado a la comunidad
Ante la magnitud del descubrimiento y la posibilidad de nuevos hallazgos en la zona, el EAAF reiteró la importancia de que los familiares de personas desaparecidas aporten su muestra de sangre para completar el banco de datos. Los interesados pueden comunicarse al (0351) 4335772 o dirigirse a los centros de atención del equipo forense.
A veces, la tierra se cansa de guardar secretos y decide hablar, aunque le tome medio siglo recuperar la voz. En un avance que deja sin palabras a los negacionistas de siempre y con el corazón en la mano a las familias, el Juzgado Federal N°3 de Córdoba confirmó que esos fragmentos de huesos hallados en «Loma del Torito» tienen nombre y apellido. Gracias a una combinación de testimonios históricos y tecnología LiDAR —que básicamente permite ver a través del relieve como si la tierra fuera de cristal—, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró lo que parecía imposible: encontrar rastros de humanidad donde solo se buscaba olvido. Estamos hablando de la parte posterior de «La Perla», un lugar que durante décadas fue un agujero negro de información y que hoy, por primera vez, devuelve algo más que silencio.
La precisión del hallazgo parece sacada de una serie de ciencia ficción, pero es realidad pura: sensores láser, geólogos de la Universidad de Río Cuarto y el Banco Nacional de Datos Genéticos trabajaron sobre 10 hectáreas para detectar movimientos de suelo que ocurrieron cuando muchos de nosotros ni siquiera habíamos nacido. El juez Vaca Narvaja ha sido impecable con el protocolo, prohibiendo que los nombres circulen por WhatsApp antes de que las familias reciban el abrazo y la noticia en privado. Es un cierre de ciclo necesario, justo cuando nos asomamos al 50° aniversario de esa noche eterna que empezó el 24 de marzo de 1976. Para quienes todavía preguntan «dónde están», la respuesta está empezando a emerger de las entrañas de La Calera, confirmando que la memoria, al igual que la verdad, siempre encuentra una grieta por donde salir.