El denominado escándalo del «Criptogate» ha escalado de ser un traspié en la comunicación oficial a convertirse en una causa judicial que acorrala al núcleo duro del Poder Ejecutivo Nacional. La investigación, que gira en torno a la criptomoneda $LIBRA, ha tomado un giro dramático tras la difusión de versiones que indican que el presidente Javier Milei y su hermana, la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, estarían evaluando un plan de asilo en Israel para eludir el accionar de la justicia.
El origen del conflicto: El colapso del token $LIBRA
La controversia se remonta a febrero de 2025, cuando el primer mandatario promocionó activamente en sus redes sociales el token $LIBRA, presentándolo como un proyecto privado de vanguardia para financiar empresas. Sin embargo, a pocas horas de su lanzamiento, el activo sufrió un desplome del 85% de su valor, una maniobra financiera conocida en el ambiente cripto como rug pull (tirón de alfombra), que dejó a miles de inversores particulares damnificados en todo el país.
La situación procesal se complicó este mes de marzo de 2026 con la incorporación de peritajes clave realizados sobre los dispositivos móviles de los impulsores del proyecto, entre ellos Mauricio Novelli. Los registros judiciales revelaron la existencia de 35 llamadas telefónicas entre los desarrolladores y el entorno presidencial en los minutos previos al lanzamiento del activo. Además, la justicia puso la lupa sobre un presunto contrato de US$ 5 millones que se habría pagado en concepto de promoción oficial del activo financiero.
La hipótesis del asilo político en Israel
Ante el avance de las causas por asociación ilícita, estafa e incumplimiento de los deberes de funcionario público, diversos medios nacionales y portales de opinión han reportado que el entorno de los Milei analiza seriamente la posibilidad de solicitar asilo político en Israel una vez concluido el período de mandato.
Analistas internacionales señalan dos factores estratégicos que harían de este país el destino predilecto para una eventual salida del país:
- La ausencia de un tratado de extradición robusto: Lo que dificultaría el retorno de los funcionarios ante un eventual pedido de captura internacional.
- Relaciones diplomáticas personales: Los vínculos estrechos cultivados por el mandatario con el gobierno israelí facilitarían lo que sectores de la oposición ya califican como una «fuga disfrazada» de protección política.
Por el momento, el hermetismo en la Casa Rosada es total respecto a estas versiones, mientras la justicia federal continúa recolectando pruebas que podrían derivar en imputaciones formales para los máximos responsables del Estado.
<p>La justicia investiga al presidente Javier Milei y a su hermana, Karina Milei, por presunta asociación ilícita y estafa en el marco del caso «$LIBRA». Tras revelarse peritajes que vinculan al entorno presidencial con el desplome de la criptomoneda, trascendieron versiones sobre un plan de asilo político en Israel para evadir futuras causas judiciales al finalizar el mandato.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si pensabas que el «plan económico» era difícil de entender, esperá a ver el «plan de evacuación» que están diseñando en los pasillos de la Casa Rosada. Al parecer, la criptomoneda $LIBRA resultó tener menos respaldo que una promesa de político en campaña y, tras el famoso «tirón de alfombra» que dejó a medio país con los ahorros en modo invisible, los hermanos Milei estarían mirando el mapa con un interés muy particular por el cruce del Mediterráneo. No es que quieran ir a conocer el Muro de los Lamentos por una cuestión espiritual; es que, según las malas lenguas (y varios expedientes judiciales), Israel sería el único lugar del mundo donde la extradición es más difícil de conseguir que un asado a precios de 2019. El León se estaría preparando para rugir, pero en hebreo, y no por convicción mística, sino por una necesidad imperiosa de que la justicia argentina no le pida el VAR en cada una de sus jugadas financieras.
La pericia de los celulares de los «cripto-boys» amigos del poder reveló que hubo más llamados entre el Presidente y los impulsores de la estafa que entre un delivery y un pibe con hambre a las tres de la mañana. Con 35 comunicaciones registradas minutos antes de que el token se fuera al subsuelo, la teoría del «yo no sabía nada» tiene menos vuelo que un pingüino con yeso. Mientras los damnificados cuentan los centavos que les quedaron, en el entorno presidencial ya estarían averiguando precios de alquileres en Tel Aviv y preguntando si allá el concepto de «asociación ilícita» se traduce como «somos gente de bien que solo quería promocionar un activo digital». Al final, el camino de la libertad parece que no terminaba en la prosperidad austríaca, sino en un embarque de Aerolíneas (o lo que quede de ella) con destino a un país sin tratados de extradición molestos. ¡O sea, digamos, la casta se fuga pero con estilo!
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El denominado escándalo del «Criptogate» ha escalado de ser un traspié en la comunicación oficial a convertirse en una causa judicial que acorrala al núcleo duro del Poder Ejecutivo Nacional. La investigación, que gira en torno a la criptomoneda $LIBRA, ha tomado un giro dramático tras la difusión de versiones que indican que el presidente Javier Milei y su hermana, la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, estarían evaluando un plan de asilo en Israel para eludir el accionar de la justicia.
El origen del conflicto: El colapso del token $LIBRA
La controversia se remonta a febrero de 2025, cuando el primer mandatario promocionó activamente en sus redes sociales el token $LIBRA, presentándolo como un proyecto privado de vanguardia para financiar empresas. Sin embargo, a pocas horas de su lanzamiento, el activo sufrió un desplome del 85% de su valor, una maniobra financiera conocida en el ambiente cripto como rug pull (tirón de alfombra), que dejó a miles de inversores particulares damnificados en todo el país.
La situación procesal se complicó este mes de marzo de 2026 con la incorporación de peritajes clave realizados sobre los dispositivos móviles de los impulsores del proyecto, entre ellos Mauricio Novelli. Los registros judiciales revelaron la existencia de 35 llamadas telefónicas entre los desarrolladores y el entorno presidencial en los minutos previos al lanzamiento del activo. Además, la justicia puso la lupa sobre un presunto contrato de US$ 5 millones que se habría pagado en concepto de promoción oficial del activo financiero.
La hipótesis del asilo político en Israel
Ante el avance de las causas por asociación ilícita, estafa e incumplimiento de los deberes de funcionario público, diversos medios nacionales y portales de opinión han reportado que el entorno de los Milei analiza seriamente la posibilidad de solicitar asilo político en Israel una vez concluido el período de mandato.
Analistas internacionales señalan dos factores estratégicos que harían de este país el destino predilecto para una eventual salida del país:
- La ausencia de un tratado de extradición robusto: Lo que dificultaría el retorno de los funcionarios ante un eventual pedido de captura internacional.
- Relaciones diplomáticas personales: Los vínculos estrechos cultivados por el mandatario con el gobierno israelí facilitarían lo que sectores de la oposición ya califican como una «fuga disfrazada» de protección política.
Por el momento, el hermetismo en la Casa Rosada es total respecto a estas versiones, mientras la justicia federal continúa recolectando pruebas que podrían derivar en imputaciones formales para los máximos responsables del Estado.
Si pensabas que el «plan económico» era difícil de entender, esperá a ver el «plan de evacuación» que están diseñando en los pasillos de la Casa Rosada. Al parecer, la criptomoneda $LIBRA resultó tener menos respaldo que una promesa de político en campaña y, tras el famoso «tirón de alfombra» que dejó a medio país con los ahorros en modo invisible, los hermanos Milei estarían mirando el mapa con un interés muy particular por el cruce del Mediterráneo. No es que quieran ir a conocer el Muro de los Lamentos por una cuestión espiritual; es que, según las malas lenguas (y varios expedientes judiciales), Israel sería el único lugar del mundo donde la extradición es más difícil de conseguir que un asado a precios de 2019. El León se estaría preparando para rugir, pero en hebreo, y no por convicción mística, sino por una necesidad imperiosa de que la justicia argentina no le pida el VAR en cada una de sus jugadas financieras.
La pericia de los celulares de los «cripto-boys» amigos del poder reveló que hubo más llamados entre el Presidente y los impulsores de la estafa que entre un delivery y un pibe con hambre a las tres de la mañana. Con 35 comunicaciones registradas minutos antes de que el token se fuera al subsuelo, la teoría del «yo no sabía nada» tiene menos vuelo que un pingüino con yeso. Mientras los damnificados cuentan los centavos que les quedaron, en el entorno presidencial ya estarían averiguando precios de alquileres en Tel Aviv y preguntando si allá el concepto de «asociación ilícita» se traduce como «somos gente de bien que solo quería promocionar un activo digital». Al final, el camino de la libertad parece que no terminaba en la prosperidad austríaca, sino en un embarque de Aerolíneas (o lo que quede de ella) con destino a un país sin tratados de extradición molestos. ¡O sea, digamos, la casta se fuga pero con estilo!