La ciudad de Buenos Aires se transformó anoche en el centro de la preocupación para la comunidad del rock internacional. Lo que estaba previsto como una celebración histórica en el Estadio River Plate debió ser cancelado tras la internación de urgencia de Angus Young. El líder y guitarrista de AC/DC fue trasladado a un sanatorio privado tras manifestar síntomas compatibles con un cuadro de fatiga extrema y deshidratación severa.
El incidente durante la prueba de sonido
Según informaron fuentes vinculadas a la productora del evento, el músico comenzó a experimentar malestar físico durante la tarde, mientras se realizaba la habitual prueba de sonido en el Monumental. «Riding down the highway, going to a show», reza una de sus letras clásicas, y en efecto, el ritmo implacable de la gira mundial parece haber sido el detonante de este episodio. Los profesionales médicos indicaron que el desgaste acumulado por la intensidad de los desplazamientos y la exigencia física de los conciertos previos precipitaron el cuadro.
En el informe médico preliminar se destaca que Young ha sentido el rigor de la vida en la carretera, donde, como dice su canción, suele ocurrir que «te detienen y te engañan» (stop and rob you), haciendo referencia a las limitaciones que el cuerpo impone al espíritu artístico. La decisión de hospitalizarlo fue inmediata para evitar complicaciones mayores derivadas de la descompensación hidroelectrolítica.
Vigilia en la clínica y futuro del tour
Tras conocerse la noticia, cientos de seguidores se movilizaron hacia las inmediaciones del centro de salud, portando los emblemáticos cuernos rojos luminosos en una vigilia silenciosa. La letra de «It’s a Long Way to the Top» resonó entre los presentes como una metáfora de la carrera del guitarrista, quien ha pasado décadas «recibiendo patadas y siendo golpeado» (Gettin’ kicked, gettin’ knocked) en nombre del espectáculo.
Desde el círculo íntimo de la banda, se emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a los fans:
«Angus se encuentra estable y bajo observación. Sabemos que es un guerrero. Como dice el tema, ha sido ‘maltratado y engañado’ (badmouthed and abused) por el paso del tiempo, pero su corazón sigue siendo de acero».
Debido a esta situación, se ha confirmado la suspensión de los próximos shows programados en la región sudamericana. Los organizadores informaron que en los próximos días se darán a conocer los detalles sobre la reprogramación o la devolución de los tickets, mientras la prioridad absoluta sigue siendo la recuperación definitiva del músico en suelo argentino.
<p>El legendario guitarrista de AC/DC, Angus Young, fue internado de urgencia en una clínica privada de Buenos Aires tras sufrir un cuadro de fatiga extrema y deshidratación severa previo a su presentación en el Estadio River Plate. Debido a su estado de salud, la productora confirmó la suspensión de los próximos conciertos programados en la región mientras el músico permanece bajo observación médica.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Buenos Aires pasó de ser la capital mundial del «pogo» a convertirse en una sucursal del Hospital de Clínicas con estética de Rock. Anoche, el Estadio River Plate no vibró con los acordes de la Gibson SG, sino con el sonido de las ambulancias, porque Angus Young decidió que era un excelente momento para recordarnos que, aunque use uniforme de colegial, su documento de identidad tiene más páginas que la Biblia. El eterno guitarrista terminó internado por fatiga extrema y deshidratación, una forma elegante que tienen los médicos de decir que el hombre intentó correr tres kilómetros sobre el escenario a los 70 años después de desayunar, probablemente, un cigarrillo y un café negro.
Mientras la producción intentaba explicarle a una horda de fanáticos que el show se cancelaba, Angus ingresaba al sanatorio bajo la premisa de que «es un largo camino a la cima», aunque en este caso el camino terminaba en una camilla y un suero de solución fisiológica. La imagen es casi poética: cientos de personas haciendo vigilia en la puerta de la clínica, tarareando riffs mientras esperan que el médico salga a decir «está todo bien, solo se olvidó de que es un mortal». Es el costo de vivir bajo la mística del rock: entregás tanto en cada solo de guitarra que, eventualmente, el cuerpo te manda una carta documento reclamando el pago de intereses por décadas de maltrato aeróbico.
Desde el entorno de la banda emitieron un comunicado que suena más a letra de tango que a reporte médico, asegurando que Angus es un «guerrero» que ha sido «maltratado por el paso del tiempo». Traducido al criollo: el hombre está «fusilado». Por ahora, los próximos shows en la región entraron en un limbo existencial, dejando a miles de seguidores con la entrada en la mano y la frustración de saber que, por una vez, el voltaje no fue lo suficientemente alto. Buenos Aires, que lo ha visto correr de punta a punta como si tuviera hormigas en los pies, hoy le pide que se quede quieto y tome un poco de agua, porque el rock ‘n’ roll es eterno, pero las articulaciones de Angus, lamentablemente, no.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La ciudad de Buenos Aires se transformó anoche en el centro de la preocupación para la comunidad del rock internacional. Lo que estaba previsto como una celebración histórica en el Estadio River Plate debió ser cancelado tras la internación de urgencia de Angus Young. El líder y guitarrista de AC/DC fue trasladado a un sanatorio privado tras manifestar síntomas compatibles con un cuadro de fatiga extrema y deshidratación severa.
El incidente durante la prueba de sonido
Según informaron fuentes vinculadas a la productora del evento, el músico comenzó a experimentar malestar físico durante la tarde, mientras se realizaba la habitual prueba de sonido en el Monumental. «Riding down the highway, going to a show», reza una de sus letras clásicas, y en efecto, el ritmo implacable de la gira mundial parece haber sido el detonante de este episodio. Los profesionales médicos indicaron que el desgaste acumulado por la intensidad de los desplazamientos y la exigencia física de los conciertos previos precipitaron el cuadro.
En el informe médico preliminar se destaca que Young ha sentido el rigor de la vida en la carretera, donde, como dice su canción, suele ocurrir que «te detienen y te engañan» (stop and rob you), haciendo referencia a las limitaciones que el cuerpo impone al espíritu artístico. La decisión de hospitalizarlo fue inmediata para evitar complicaciones mayores derivadas de la descompensación hidroelectrolítica.
Vigilia en la clínica y futuro del tour
Tras conocerse la noticia, cientos de seguidores se movilizaron hacia las inmediaciones del centro de salud, portando los emblemáticos cuernos rojos luminosos en una vigilia silenciosa. La letra de «It’s a Long Way to the Top» resonó entre los presentes como una metáfora de la carrera del guitarrista, quien ha pasado décadas «recibiendo patadas y siendo golpeado» (Gettin’ kicked, gettin’ knocked) en nombre del espectáculo.
Desde el círculo íntimo de la banda, se emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a los fans:
«Angus se encuentra estable y bajo observación. Sabemos que es un guerrero. Como dice el tema, ha sido ‘maltratado y engañado’ (badmouthed and abused) por el paso del tiempo, pero su corazón sigue siendo de acero».
Debido a esta situación, se ha confirmado la suspensión de los próximos shows programados en la región sudamericana. Los organizadores informaron que en los próximos días se darán a conocer los detalles sobre la reprogramación o la devolución de los tickets, mientras la prioridad absoluta sigue siendo la recuperación definitiva del músico en suelo argentino.
Buenos Aires pasó de ser la capital mundial del «pogo» a convertirse en una sucursal del Hospital de Clínicas con estética de Rock. Anoche, el Estadio River Plate no vibró con los acordes de la Gibson SG, sino con el sonido de las ambulancias, porque Angus Young decidió que era un excelente momento para recordarnos que, aunque use uniforme de colegial, su documento de identidad tiene más páginas que la Biblia. El eterno guitarrista terminó internado por fatiga extrema y deshidratación, una forma elegante que tienen los médicos de decir que el hombre intentó correr tres kilómetros sobre el escenario a los 70 años después de desayunar, probablemente, un cigarrillo y un café negro.
Mientras la producción intentaba explicarle a una horda de fanáticos que el show se cancelaba, Angus ingresaba al sanatorio bajo la premisa de que «es un largo camino a la cima», aunque en este caso el camino terminaba en una camilla y un suero de solución fisiológica. La imagen es casi poética: cientos de personas haciendo vigilia en la puerta de la clínica, tarareando riffs mientras esperan que el médico salga a decir «está todo bien, solo se olvidó de que es un mortal». Es el costo de vivir bajo la mística del rock: entregás tanto en cada solo de guitarra que, eventualmente, el cuerpo te manda una carta documento reclamando el pago de intereses por décadas de maltrato aeróbico.
Desde el entorno de la banda emitieron un comunicado que suena más a letra de tango que a reporte médico, asegurando que Angus es un «guerrero» que ha sido «maltratado por el paso del tiempo». Traducido al criollo: el hombre está «fusilado». Por ahora, los próximos shows en la región entraron en un limbo existencial, dejando a miles de seguidores con la entrada en la mano y la frustración de saber que, por una vez, el voltaje no fue lo suficientemente alto. Buenos Aires, que lo ha visto correr de punta a punta como si tuviera hormigas en los pies, hoy le pide que se quede quieto y tome un poco de agua, porque el rock ‘n’ roll es eterno, pero las articulaciones de Angus, lamentablemente, no.