En un movimiento que redefine el mapa de la industria alimenticia en el Cono Sur, el Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone anunciaron la concreción de un acuerdo estratégico para adquirir la mayoría accionaria de Mastellone Hermanos S.A. La operación se realizó a través de Bagley Argentina S.A., sociedad mediante la cual ambos grupos económicos tomaron el control del 51,32% que restaba del capital social y de los votos, los cuales permanecían en manos de la familia fundadora y del fondo de inversión Dallpoint Investments LLC.
Control total y unificación operativa
Con este movimiento, Arcor y Danone consolidan el control del 100% de la empresa dueña de la marca La Serenísima, cerrando un proceso de expansión iniciado hace más de una década. Según el hecho relevante informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la transferencia de acciones de las Clases A, B, C y D se ejecutó en cumplimiento de la opción de compra y venta establecida originalmente el 3 de diciembre de 2015.
Una vez cumplimentados los pasos regulatorios y las ratificaciones societarias de rigor, se formalizará la creación de un nuevo joint venture. Esta entidad integrará bajo una misma estructura operativa los activos de Danone Argentina S.A., Mastellone Hermanos y la red de distribución de Logística La Serenísima, permitiendo una gestión unificada desde el acopio de materia prima hasta la llegada al punto de venta.
Un gigante industrial con once plantas
La nueva estructura operará un entramado industrial compuesto por once plantas productivas distribuidas en la región. En estos establecimientos se elaborará la totalidad del portafolio que hoy se comercializa bajo la marca insignia, incluyendo:
- Leche fluida y en polvo.
- Variedades de quesos y dulce de leche.
- Manteca, crema, yogures y postres.
La integración busca resolver la división operativa previa, donde Mastellone se centraba en productos básicos y Danone gestionaba las categorías de mayor valor agregado. Para el Grupo Arcor, que en 2025 registró ventas netas por 3.400 millones de dólares, esta operación refuerza un modelo de negocios basado en asociaciones internacionales. Por su parte, Danone, con ingresos globales de 27.300 millones de euros en el mismo período, aporta su know-how en sustentabilidad y productos refrigerados.
El cierre de una negociación histórica
El camino hacia la toma de control total estuvo marcado por una prolongada negociación de más de 15 años. Los antecedentes se remontan a junio de 2009, cuando la firma fundada por Pascual Mastellone atravesaba una compleja situación financiera, con deudas superiores a los 230 millones de dólares. Mientras los accionistas locales aspiraban a una cifra cercana a los 250 millones de dólares por su participación, las propuestas iniciales de los compradores fueron significativamente menores, lo que dilató el proceso hasta la resolución actual bajo jurisdicción técnica y legal previamente pactada.
<p>El Grupo Arcor y la multinacional Danone, a través de Bagley Argentina S.A., concretaron la adquisición del 51,32% restante de Mastellone Hermanos S.A., tomando el control total de la firma dueña de La Serenísima. La operación unifica la gestión de once plantas industriales y la red logística, consolidando un gigante lácteo regional tras un proceso de negociación que se extendió por más de 15 años.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Finalmente sucedió: el Grupo Arcor y los franceses de Danone decidieron que ya era hora de dejar de andar con vueltas y se compraron el 100% de Mastellone Hermanos, quedándose con las llaves, el candado y hasta el último sachet de La Serenísima. A través de Bagley, este dúo dinámico del capitalismo alimenticio ejecutó una opción de compra que venía madurando desde 2015, barriendo con el capital que todavía le quedaba a la familia fundadora y a un fondo de inversión. Es el fin de una era: ahora, la empresa que nos enseñó que el yogur tiene «L. Casei Defensis» (algo que nadie sabe qué es, pero todos fingimos que nos protege) pasa a ser gestionada por un bloque que factura miles de millones y que tiene más plantas industriales que un vivero de la zona de Santa Lucía.
La negociación duró tanto que, cuando empezaron a hablar en 2009, todavía usábamos celulares con tapita y Pascual Mastellone lidiaba con deudas que harían transpirar hasta al mismísimo Ministro de Economía. En aquel entonces, los dueños pedían 250 millones de dólares y los compradores ofrecían 40 millones, una diferencia tan sutil como la que hay entre un lomo completo y un paquete de galletitas de agua. Tras años de mirarse con cara de póker y amenazar con arbitrajes en España, el acuerdo se cerró y ahora nace un «joint venture» que unificará la leche, los quesos, la manteca y esos postrecitos que compramos para los chicos pero terminamos comiendo nosotros a las tres de la mañana. Prepárense, porque ahora la cadena de valor estará tan integrada que no me extrañaría que las vacas empiecen a dar leche con sabor a Bon o Bon o que el dulce de leche venga con certificación B Corp francesa.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En un movimiento que redefine el mapa de la industria alimenticia en el Cono Sur, el Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone anunciaron la concreción de un acuerdo estratégico para adquirir la mayoría accionaria de Mastellone Hermanos S.A. La operación se realizó a través de Bagley Argentina S.A., sociedad mediante la cual ambos grupos económicos tomaron el control del 51,32% que restaba del capital social y de los votos, los cuales permanecían en manos de la familia fundadora y del fondo de inversión Dallpoint Investments LLC.
Control total y unificación operativa
Con este movimiento, Arcor y Danone consolidan el control del 100% de la empresa dueña de la marca La Serenísima, cerrando un proceso de expansión iniciado hace más de una década. Según el hecho relevante informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la transferencia de acciones de las Clases A, B, C y D se ejecutó en cumplimiento de la opción de compra y venta establecida originalmente el 3 de diciembre de 2015.
Una vez cumplimentados los pasos regulatorios y las ratificaciones societarias de rigor, se formalizará la creación de un nuevo joint venture. Esta entidad integrará bajo una misma estructura operativa los activos de Danone Argentina S.A., Mastellone Hermanos y la red de distribución de Logística La Serenísima, permitiendo una gestión unificada desde el acopio de materia prima hasta la llegada al punto de venta.
Un gigante industrial con once plantas
La nueva estructura operará un entramado industrial compuesto por once plantas productivas distribuidas en la región. En estos establecimientos se elaborará la totalidad del portafolio que hoy se comercializa bajo la marca insignia, incluyendo:
- Leche fluida y en polvo.
- Variedades de quesos y dulce de leche.
- Manteca, crema, yogures y postres.
La integración busca resolver la división operativa previa, donde Mastellone se centraba en productos básicos y Danone gestionaba las categorías de mayor valor agregado. Para el Grupo Arcor, que en 2025 registró ventas netas por 3.400 millones de dólares, esta operación refuerza un modelo de negocios basado en asociaciones internacionales. Por su parte, Danone, con ingresos globales de 27.300 millones de euros en el mismo período, aporta su know-how en sustentabilidad y productos refrigerados.
El cierre de una negociación histórica
El camino hacia la toma de control total estuvo marcado por una prolongada negociación de más de 15 años. Los antecedentes se remontan a junio de 2009, cuando la firma fundada por Pascual Mastellone atravesaba una compleja situación financiera, con deudas superiores a los 230 millones de dólares. Mientras los accionistas locales aspiraban a una cifra cercana a los 250 millones de dólares por su participación, las propuestas iniciales de los compradores fueron significativamente menores, lo que dilató el proceso hasta la resolución actual bajo jurisdicción técnica y legal previamente pactada.
Finalmente sucedió: el Grupo Arcor y los franceses de Danone decidieron que ya era hora de dejar de andar con vueltas y se compraron el 100% de Mastellone Hermanos, quedándose con las llaves, el candado y hasta el último sachet de La Serenísima. A través de Bagley, este dúo dinámico del capitalismo alimenticio ejecutó una opción de compra que venía madurando desde 2015, barriendo con el capital que todavía le quedaba a la familia fundadora y a un fondo de inversión. Es el fin de una era: ahora, la empresa que nos enseñó que el yogur tiene «L. Casei Defensis» (algo que nadie sabe qué es, pero todos fingimos que nos protege) pasa a ser gestionada por un bloque que factura miles de millones y que tiene más plantas industriales que un vivero de la zona de Santa Lucía.
La negociación duró tanto que, cuando empezaron a hablar en 2009, todavía usábamos celulares con tapita y Pascual Mastellone lidiaba con deudas que harían transpirar hasta al mismísimo Ministro de Economía. En aquel entonces, los dueños pedían 250 millones de dólares y los compradores ofrecían 40 millones, una diferencia tan sutil como la que hay entre un lomo completo y un paquete de galletitas de agua. Tras años de mirarse con cara de póker y amenazar con arbitrajes en España, el acuerdo se cerró y ahora nace un «joint venture» que unificará la leche, los quesos, la manteca y esos postrecitos que compramos para los chicos pero terminamos comiendo nosotros a las tres de la mañana. Prepárense, porque ahora la cadena de valor estará tan integrada que no me extrañaría que las vacas empiecen a dar leche con sabor a Bon o Bon o que el dulce de leche venga con certificación B Corp francesa.