Uruguay, primer país de Latinoamérica en aprobar la eutanasia por vía legislativa: los detalles del decreto

Redacción Cuyo News
6 min

En un acto que consolida la agenda de derechos civiles en la región, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, firmó este miércoles 15 de abril de 2026 el decreto reglamentario que pone en marcha la Ley de Muerte Digna. Con esta rúbrica, Uruguay no solo legaliza la eutanasia, sino que se convierte en el primer país de América Latina en hacerlo mediante una ley aprobada íntegramente por el Poder Legislativo, a diferencia de los precedentes de Colombia y Ecuador, logrados por vía judicial.

La normativa, que fue sancionada por el Parlamento en octubre de 2025, permite a los pacientes con enfermedades irreversibles, incurables y que padezcan sufrimientos «insoportables» solicitar asistencia médica para morir.

Detalles del procedimiento y garantías

El decreto establece un protocolo estricto para asegurar que la decisión sea libre, informada y consciente, basado en los siguientes puntos clave:

  • Solicitud personal: El paciente deberá realizar la petición por escrito ante su médico tratante.
  • Evaluación dual: Se requiere la opinión de un segundo médico independiente. En caso de discrepancia, una junta médica especializada decidirá el curso a seguir.
  • Residencia: La ley limita el acceso a ciudadanos uruguayos y extranjeros que acrediten una residencia mínima en el país, para evitar el denominado «turismo de eutanasia».
  • Revocabilidad: El solicitante puede desistir de su decisión en cualquier momento del proceso, sin explicaciones adicionales.
  • Comisión de Revisión: Se crea una Comisión Honoraria de Revisión bajo la órbita del Ministerio de Salud Pública para auditar cada procedimiento realizado.

Ejes del debate y posturas encontradas

Pese a que las encuestas de opinión pública en Uruguay han mostrado históricamente un apoyo mayoritario a la iniciativa, la decisión no está exenta de críticas profundas provenientes de diversos sectores.

La Conferencia Episcopal del Uruguay ha calificado la ley como un «retroceso civilizatorio», argumentando que el Estado debe proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Por otro lado, sectores de la oposición y algunos gremios médicos sostienen que el Estado debería garantizar primero una cobertura universal en cuidados paliativos antes de ofrecer la opción de morir, para evitar que la eutanasia se convierta en una «salida rápida» ante la falta de recursos para aliviar el dolor.

«La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas. Hoy damos este paso tras una conversación profunda, con raíces filosóficas, éticas y personales, donde conviven distintas miradas», expresó el presidente Yamandú Orsi durante la firma del documento. Con este paso, Uruguay reafirma su posición como referente en legislación de vanguardia en el continente.

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