El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvieron este martes su primera reunión presencial en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con una agenda que incluyó comercio, conflictos internacionales y la disputa por las Islas Malvinas.

Durante la posterior aparición ante la prensa, Trump destacó el nuevo clima entre Washington y Londres y aseguró que “las relaciones están mejorando”. El mandatario estadounidense también elogió al nuevo jefe del Gobierno británico y lo describió como un “hombre de negocios nato”.

Burnham, por su parte, manifestó que ambos habían establecido una “buena conexión” en sus primeras conversaciones y remarcó la importancia de preservar y fortalecer la histórica relación entre Reino Unido y Estados Unidos.

Malvinas estuvo en la conversación

El propio primer ministro británico confirmó que durante la reunión se discutieron cuestiones relacionadas con las Islas Malvinas, el comercio y otros asuntos internacionales.

La mención tiene especial relevancia para Argentina debido al reclamo de soberanía que el país mantiene sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

La reunión se produjo después de que Trump señalara que su administración estaba revisando la posición estadounidense respecto de la disputa por las islas, declaraciones que habían generado atención tanto en Londres como en Buenos Aires.

Durante el encuentro no se anunció una modificación formal de la política estadounidense respecto de Malvinas. Burnham, en cambio, aprovechó la bilateral para reafirmar la posición de su Gobierno sobre el archipiélago.

Trump habló de una relación en recuperación

Más allá de las diferencias, Trump puso el acento en el acercamiento bilateral y valoró positivamente sus primeras conversaciones con Burnham.

El presidente estadounidense señaló que había mantenido distintos contactos telefónicos con el premier antes de la reunión presencial y destacó las posibilidades de profundizar los vínculos económicos entre ambos países.

Burnham coincidió en señalar la importancia estratégica de la relación transatlántica y sostuvo que ambos gobiernos buscarán desarrollar los puntos de coincidencia a pesar de las diferencias existentes en distintos temas de política exterior.

Irán, Ucrania y comercio también estuvieron en agenda

La reunión no estuvo concentrada exclusivamente en Malvinas. Los mandatarios también analizaron el conflicto en Medio Oriente, la situación de Irán, la guerra en Ucrania y cuestiones comerciales.

Burnham manifestó que Reino Unido está dispuesto a desempeñar un papel en los esfuerzos internacionales vinculados con Medio Oriente y coincidió con Washington en que Irán no debe disponer de armas nucleares.

Trump, por su parte, afirmó que considera posible alcanzar un acuerdo con Teherán y sostuvo que existen conversaciones entre ambas partes, aunque reiteró que Estados Unidos no permitirá que Irán obtenga un arma nuclear.

El primer ministro británico también puso sobre la mesa la guerra en Ucrania y la necesidad de mantener una cooperación estrecha entre Washington y Londres en materia de seguridad internacional.

El encuentro concluyó sin anuncios específicos sobre la cuestión Malvinas, pero con ambos líderes destacando una mejora del vínculo bilateral. La disputa por el archipiélago volvió así a quedar incorporada a una conversación de alto nivel entre Estados Unidos y Reino Unido, aunque sin cambios públicos en las posiciones expresadas por las partes.