Las facturas de electricidad volvieron a convertirse en un motivo de preocupación para los viñateros sanjuaninos. La Mesa Vitícola, una de las entidades que representa a productores locales, reclamó nuevamente la eliminación de cargos que impactan sobre las boletas de quienes necesitan energía para hacer funcionar bombas y perforaciones destinadas a la extracción de agua subterránea.

El planteo se produce en medio de un escenario complicado por las pérdidas provocadas por las heladas de septiembre, que según las primeras estimaciones del sector superan el 60% en algunas variedades.

El reclamo por los cargos eléctricos

La entidad difundió un comunicado en el que apuntó específicamente contra el Cargo Único Municipal (CUM) y también contra el cargo fijo eléctrico que los productores deben afrontar durante seis meses del año, incluso cuando durante parte de ese período disminuye o se interrumpe el uso de los equipos de bombeo.

El CUM es cobrado por los municipios a través de las facturas emitidas por las distribuidoras eléctricas Naturgy y DECSA, esta última con prestación en Caucete.

Desde la Mesa Vitícola sostienen que, en un contexto marcado por el incremento de costos y las dificultades para sostener la actividad, estos conceptos terminan encareciendo todavía más una tarea esencial como el riego de las fincas.

El planteo volvió a tomar fuerza después de las heladas registradas durante las madrugadas del 7, 8, 13 y 14 de septiembre, que provocaron daños importantes en viñedos y anticipan una campaña con una fuerte reducción de la producción.

Las pérdidas podrían superar el 60%

Las primeras estimaciones de la Mesa Vitícola indican que las pérdidas en variedades destinadas a uva de mesa y pasa podrían superar el 60% de la producción provincial.

El porcentaje todavía deberá confirmarse, ya que será necesario observar la evolución de los brotes y determinar qué capacidad productiva conservaron las plantas afectadas.

También se registraron daños en las variedades destinadas a vinificación, principalmente entre las uvas blancas, mientras que las tintas habrían sufrido una afectación menor.

La entidad encabezada por Pablo Martín advirtió además que la superficie realmente perjudicada podría ser superior a la que finalmente quede registrada mediante las denuncias oficiales.

Según señalaron, parte de los productores no inicia los trámites correspondientes debido a las dificultades burocráticas, al escaso reconocimiento económico que históricamente reciben frente a las pérdidas y a las restricciones que pueden enfrentar establecimientos medianos y grandes para acceder a determinados mecanismos de asistencia.

Financiamiento y preocupación por la próxima campaña

Desde la Mesa Vitícola consideran que la combinación entre el impacto climático y los altos costos puede comprometer la capacidad de numerosos productores para afrontar el próximo ciclo productivo.

Por ese motivo, la entidad reclama herramientas de financiamiento con períodos de gracia y condiciones accesibles, además de mecanismos de asistencia que alcancen a todos los productores afectados sin exclusiones determinadas únicamente por su escala.

De acuerdo con el relevamiento realizado por la organización, las heladas también afectaron a otras provincias productoras como Mendoza, La Rioja, Catamarca y Salta, situación que podría reducir la disponibilidad de uva a nivel nacional.

Ante la posibilidad de una menor oferta, la Mesa Vitícola indicó que algunas bodegas comenzaron a mostrar interés en adquirir vinos y mostos, una situación que, según la entidad, prácticamente no se observaba antes de conocerse la magnitud de los daños.

Los productores también buscan evitar que quienes todavía dispongan de producción tengan que venderla a valores que consideran demasiado bajos. En ese sentido, plantean la necesidad de contar con herramientas financieras y mecanismos que permitan conservar el producto y evitar ventas apresuradas.

En ese escenario se inscribe nuevamente el reclamo por las tarifas eléctricas. Para la Mesa Vitícola, reducir los costos que pesan sobre el productor constituye una de las herramientas necesarias para sostener la actividad.

Por ese motivo, además de insistir con la eliminación del Cargo Único Municipal, la entidad reclama revisar el cargo fijo que se cobra durante seis meses del año, aun cuando las bombas destinadas al riego o a la extracción de agua subterránea no necesariamente permanecen en funcionamiento durante todo ese período.