La carne de cerdo de origen brasileño comenzó a ganar presencia en supermercados de San Juan, donde grandes cadenas ya ofrecen cortes como carré y bondiola a precios que parten desde los $6.000 por kilo.
De acuerdo con un relevamiento realizado en comercios con presencia en la provincia, también se comercializa carré con y sin hueso, mientras que los distintos cortes observados se ubican en una franja de entre $6.000 y $8.000 por kilo.
Referentes del sector cárnico local confirmaron que las grandes cadenas de supermercados están incorporando carne de cerdo importada, principalmente proveniente de Brasil.
Según explicaron, actualmente «se está consiguiendo cerdo muy barato en Brasil» y también existe ingreso de algunos productos de carne vacuna desde el exterior.
La carne importada gana lugar en supermercados
La situación es diferente en carnicerías y comercios de proximidad, donde los abastecedores locales continúan comprando hacienda dentro del país para completar el circuito de faena y distribución.
En ese segmento, según señalaron referentes de la actividad, la carne brasileña todavía no tiene una presencia significativa.
La carne importada puede reconocerse con mayor facilidad cuando llega envasada de origen. Sin embargo, cuando los supermercados realizan el trozado y el fraccionamiento, utilizan sus propias etiquetas para la comercialización.
El avance del producto brasileño se produce en un contexto de incremento de las importaciones porcinas. Durante los primeros ocho meses de 2026 ingresaron al país unas 43.000 toneladas de cortes de cerdo, una cifra equivalente al doble de todo lo importado durante 2024.
Julio, además, registró un récord para el ingreso mensual de carne porcina, con más de 6.700 toneladas.
Cuánto más barato es el cerdo brasileño
Los referentes consultados relativizaron, sin embargo, la magnitud de la diferencia entre el producto brasileño y la producción nacional.
«Es un poco más barato, pero no es muchísimo más barato», explicó uno de los integrantes del sector.
De acuerdo con las estimaciones mencionadas, la diferencia puede ubicarse en torno a los $2.000 o $3.000 por kilo, aunque el monto varía según el corte y la etapa de comercialización.
Entre los factores que explican la ventaja de precios aparecen la situación productiva de Brasil y el tipo de cambio. Durante el primer semestre de 2026, el precio del cerdo brasileño promedió US$1,24 por kilo, frente a los US$1,59 registrados en Argentina.
La baja en la cotización del cerdo brasileño permitió que esos productos se volvieran más competitivos en el mercado argentino.
El consumo de cerdo crece en San Juan
El ingreso de carne importada coincide con un cambio en los hábitos de consumo registrados en la provincia.
Según datos aportados por el empresario sanjuanino Sebastián Parra, el consumo de carne vacuna pasó de alrededor de 55 kilos por habitante al año hace tres o cuatro años a unos 46 kilos en la actualidad.
En paralelo, el consumo de cerdo habría aumentado hasta aproximadamente 30 kilos por habitante al año.
El precio aparece como uno de los principales factores detrás de esa modificación en las decisiones de compra. Mientras un kilo de blanda especial de carne vacuna ronda los $20.000, el cerdo puede encontrarse a valores equivalentes a entre la mitad y un tercio del precio de algunos cortes bovinos.
En ese escenario, la incorporación de carne brasileña a las góndolas suma una nueva alternativa dentro de un mercado donde los consumidores prestan cada vez más atención a las diferencias de precios entre proteínas.
La carne de cerdo brasileña comenzó a ganar espacio en supermercados de San Juan, donde se ofrecen cortes como carré y bondiola desde los $6.000 por kilo. Referentes del sector señalaron que el producto importado llega con valores más bajos que los locales, aunque la diferencia depende del corte y del canal de comercialización.
Carne de cerdo brasileña desde $6.000 el kilo. El dato ya aparece en góndolas sanjuaninas y transforma al carré y la bondiola en nuevos protagonistas de una batalla de precios donde la vaca observa desde arriba, bastante arriba, como quien mira la cartelera de un restaurante y decide seguir de largo.
Las grandes cadenas comenzaron a incorporar cortes importados de Brasil y, según referentes del sector, hoy «se está consiguiendo cerdo muy barato en Brasil». La explicación mezcla costos de producción, tipo de cambio y una competitividad que cruza la frontera con más facilidad que cualquier discurso sobre soberanía alimentaria.
La diferencia no es idéntica en todos los casos. Desde el sector local advierten que el producto brasileño puede costar entre $2.000 y $3.000 menos por kilo, dependiendo del corte y del punto de venta. No es una liquidación de fin de temporada, pero alcanza para que el consumidor saque la calculadora antes que la tarjeta.
El fenómeno llega además en un mercado donde el cerdo ya venía ganando terreno frente a la carne vacuna. Con cortes bovinos que pueden rondar los $20.000 por kilo, la comparación deja de ser gastronómica y pasa directamente a la sección presupuesto familiar.
Mientras tanto, las carnicerías de cercanía mantienen mayormente el abastecimiento nacional y la carne importada aparece con más fuerza en supermercados. La góndola se volvió Mercosur: Brasil pone el cerdo, Argentina pone la comparación y el consumidor decide con la billetera.