La sucursal de Vea ubicada en la esquina de República del Líbano y Alvear, en Rawson, dejará de funcionar durante octubre. La decisión ya fue comunicada formalmente a los 12 trabajadores que actualmente se desempeñan en el establecimiento.
El Sindicato Empleados de Comercio (SEC) confirmó el cierre y mantiene conversaciones con la empresa para analizar distintas alternativas para el personal afectado.
La secretaria general del gremio, Mirna Moral, explicó que la compañía ya dialogó con los trabajadores y presentó diferentes opciones ante el cierre de la sucursal.
Qué pasará con los 12 trabajadores
Una de las posibilidades que se encuentra bajo análisis es la reubicación de los empleados en otras sucursales de Vea. Sin embargo, esa alternativa no sería automática y cada trabajador deberá evaluar las condiciones del eventual traslado.
Desde el SEC plantearon que, en caso de concretarse las reubicaciones, se considere especialmente el domicilio de cada empleado para evitar que el cambio de lugar de trabajo implique mayores costos o dificultades de traslado.
Moral señaló además que, según lo transmitido por la empresa durante las conversaciones, existe una valoración positiva sobre el desempeño del personal que actualmente trabaja en la sucursal de Rawson.
Las negociaciones continuarán durante las próximas semanas, mientras se acerca la fecha prevista para el cierre definitivo del local.
El antecedente de Villa Krause
La decisión se suma a otros movimientos que la cadena Vea viene atravesando en San Juan. A mediados de julio, el SEC había informado que la empresa ofrecía retiros voluntarios a determinados trabajadores.
Esas propuestas estaban dirigidas principalmente a empleados con muchos años de antigüedad y próximos a alcanzar la edad jubilatoria.
En ese contexto, el gremio también había señalado el impacto que la caída del consumo estaba generando sobre la cadena perteneciente al grupo Cencosud.
El cierre de República del Líbano y Alvear representa además un nuevo capítulo para Vea en Rawson, luego del cierre definitivo de la sucursal de Villa Krause, ocurrido a fines del año pasado.
En aquella oportunidad, 16 trabajadores quedaron afectados y resolvieron su situación mediante distintas alternativas, entre ellas despidos indemnizados, reubicaciones en otros locales y retiros voluntarios.
Ahora, el foco está puesto en los 12 empleados de la sucursal que cerrará durante octubre y en las opciones que finalmente acuerden la empresa, el gremio y los trabajadores para definir su continuidad laboral.
La sucursal de Vea ubicada en República del Líbano y Alvear, en Rawson, cerrará durante octubre. La decisión ya fue comunicada a los 12 trabajadores del local. El Sindicato Empleados de Comercio negocia con la empresa distintas alternativas, entre ellas reubicaciones en otras sucursales, teniendo en cuenta las condiciones y domicilios de los empleados.
Un supermercado menos en Rawson y 12 trabajadores esperando saber dónde seguirán marcando tarjeta. La sucursal de Vea de República del Líbano y Alvear cerrará durante octubre y el gremio ya negocia con la empresa qué hacer con el personal afectado.
La opción que aparece primero sobre la mesa es la reubicación en otros locales de la cadena. Pero el traslado no sería automático: cada empleado tendrá que evaluar si el nuevo destino es razonable, porque una cosa es cambiar de góndola y otra bastante distinta terminar haciendo turismo interdepartamental todos los días para llegar al trabajo.
Desde el Sindicato Empleados de Comercio pidieron que, si hay reubicaciones, se tenga en cuenta el domicilio de cada trabajador. La idea es evitar que conservar el empleo termine viniendo con una segunda factura mensual en combustible o transporte.
La secretaria general del gremio, Mirna Moral, señaló además que la empresa transmitió una valoración positiva sobre los empleados de la sucursal. Traducido al idioma corporativo: el problema no serían quienes atienden las cajas, sino el negocio que dejó de cerrar como antes.
El episodio tampoco llega aislado. La cadena ya había ofrecido retiros voluntarios a algunos trabajadores y el SEC había advertido sobre el impacto de la caída del consumo. A eso se suma el antecedente del cierre de Villa Krause, donde 16 empleados terminaron repartidos entre indemnizaciones, retiros y reubicaciones.
Ahora la escena vuelve a repetirse en República del Líbano y Alvear. Baja una persiana comercial y se abre la negociación laboral.
En el supermercado, las ofertas duran una semana. Las consecuencias de un cierre suelen quedarse bastante más.