Tras el caso de María Valentina Rampulla, la joven denunciada por presentarse públicamente como traductora sin contar con título ni matrícula, el Colegio de Traductores Públicos e Intérpretes de San Juan advirtió que existen otras situaciones similares y recomendó verificar la habilitación profesional antes de contratar una traducción.

La institución recordó que los ciudadanos pueden consultar el listado de matriculados a través de su página web y solicitar asesoramiento para evitar inconvenientes.

“Que no vuelva a pasar va a ser extraño porque pasa. Hay otros casos similares. Lo que ocurre es que el caso de Valentina ha sido mediático”, explicó a DIARIO HUARPE Agustina Bellino, secretaria del Colegio, en referencia a Rampulla, quien aceptó una suspensión del juicio a prueba tras ser investigada por usurpación de título.

Bellino remarcó que el problema no radica en que una persona conozca un idioma o realice estudios relacionados, sino en presentarse como profesional sin contar con las credenciales correspondientes.

“No es lo mismo haber vivido en un país angloparlante, haber estudiado en un instituto de inglés o ser aficionado de los idiomas. Otro escenario es ser estudiante de una carrera y otra cosa es ser graduado y profesional”, sostuvo.

En ese sentido, diferenció las distintas formaciones vinculadas con la traducción y explicó que los traductores públicos matriculados cumplen una función específica en los trámites que requieren traducciones oficiales. “Únicamente el traductor público matriculado es quien puede certificar una traducción”, afirmó.

Cómo verificar si un traductor está habilitado

Una de las principales recomendaciones del Colegio es comprobar que el profesional tenga su matrícula vigente antes de contratarlo, especialmente cuando se necesitan documentos traducidos para realizar trámites oficiales.

Bellino explicó que la institución dispone de un registro público que permite identificar a los profesionales habilitados para legalizar traducciones. “Toda la información que el público en general necesite la puede encontrar en la página web del Colegio de Traductores”, señaló.

La consulta puede realizarse a través del sitio traductoresdesanjuan.com.ar, donde también se encuentran publicados los aranceles orientativos. Además, la institución cuenta con un canal de WhatsApp para responder consultas y orientar a quienes necesiten contratar un servicio.

La secretaria advirtió que no alcanza con que una persona tenga el título universitario: también debe cumplir con las condiciones exigidas para mantener vigente su habilitación profesional.

“El traductor que no tiene su matrícula al día, es decir, que no ha pagado la cuota en tiempo y forma, no está habilitado para legalizar”, aclaró.

En San Juan, el artículo 36 del Decreto Reglamentario N.º 7/2021-A establece que los documentos expedidos por autoridades de otras jurisdicciones y redactados en idioma extranjero deben acompañarse de una traducción realizada por un profesional matriculado cuando se presentan en el marco de los procedimientos administrativos alcanzados por esa reglamentación.

El antecedente de Rampulla y la intervención del Colegio

La institución tomó intervención en el caso luego de que una de sus matriculadas advirtiera publicaciones en redes sociales en las que Rampulla se presentaba como traductora y atribuía a su trayectoria antecedentes profesionales que posteriormente fueron cuestionados durante la investigación.

“El Colegio, en representación de sus matriculados, defiende la profesión y hace esa denuncia. No es una cuestión personal, sino una cuestión contra todos los matriculados del Colegio de Traductores”, señaló Bellino.

La secretaria explicó que la gestión que asumió en abril tiene entre sus prioridades proteger el ejercicio profesional y promover condiciones de competencia leal.

“Estamos velando por defender el ejercicio profesional y la competencia leal”, indicó.

En ese contexto, sostuvo que las situaciones de competencia desleal no se limitan a quienes se presentan como profesionales sin contar con título. Según planteó, también existen casos de graduados que ofrecen sus servicios por valores inferiores a los aranceles orientativos publicados por la institución.

Qué hacer antes de contratar una traducción

Además de verificar la matrícula, desde el Colegio recomiendan dejar por escrito las condiciones del servicio, solicitar un presupuesto y conservar los mensajes y correos electrónicos intercambiados con el profesional. También resulta conveniente establecer los plazos de entrega y, cuando se trabaje con documentación sensible, solicitar un acuerdo de confidencialidad.

Bellino explicó que, ante un inconveniente con un profesional matriculado, los clientes pueden recurrir a la institución para solicitar asesoramiento y una eventual intervención.

“Si tuviera algún problema con esa persona, con ese traductor al que contrató, el Colegio puede intervenir y mediar”, explicó Bellino.

De esta manera, la institución busca que los ciudadanos cuenten con herramientas para identificar a los profesionales habilitados y reducir los riesgos al momento de contratar una traducción, especialmente cuando se trata de documentación que debe presentarse ante organismos oficiales.