El Departamento de Hidráulica comenzó un operativo de tala de árboles de más de 20 años de antigüedad en el cauce del río San Juan, aguas abajo del dique Ignacio de la Rosa, con el objetivo de prevenir represamientos y posibles desbordes ante el incremento del caudal previsto por los próximos deshielos.

Los trabajos se concentran en el sector ubicado detrás de El Pinar, donde la vegetación se desarrolló durante las últimas dos décadas de sequía. La presencia de estos ejemplares podría obstaculizar el paso del agua y comprometer infraestructura vinculada con el abastecimiento de agua potable.

Un bosque desarrollado durante dos décadas de sequía

Las tareas responden a la necesidad de acondicionar el cauce ante el aumento del caudal previsto por los próximos deshielos primaverales.

En el sector intervenido se encuentran ejemplares forestales con más de dos décadas de antigüedad. Entre las especies observadas hay eucaliptos, tamarindos, palmeras y algarrobos, que crecieron en el cauce durante los años de menor disponibilidad de agua.

Una intervención con resolución ambiental

El titular de Hidráulica, José María Ginestar, explicó los motivos de la intervención. Según indicó, la medida cuenta con la correspondiente resolución ambiental.

Uno de los aspectos contemplados en los trabajos es la conservación de las raíces de los ejemplares, con el propósito de contribuir a la protección del terreno frente a la erosión.

La intervención busca así liberar el cauce para facilitar la circulación del agua cuando aumente el caudal y reducir las posibilidades de que la vegetación genere obstáculos capaces de provocar represamientos o desbordes.