El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), vigente desde octubre de 2024 y abierto hasta julio de 2027 para la etapa de adhesión, es una de las principales apuestas del Gobierno para atraer capital privado a sectores estratégicos e impulsar el crecimiento de la economía.

Desde su puesta en marcha hubo anuncios de inversiones por más de US$200.000 millones para las próximas décadas. Hasta el momento, el Ejecutivo oficializó mediante el Boletín Oficial 23 proyectos por cerca de US$50.000 millones, mientras mantiene otros 24 en evaluación por casi US$160.000 millones.

En paralelo, el régimen quedó en el centro de la discusión por el denominado gasto tributario, es decir, los recursos que el Estado resigna recaudar mediante beneficios fiscales. De acuerdo con cálculos de la consultora EcoGo, el costo podría alcanzar los US$8.500 millones anuales. Desde el oficialismo rechazaron esa interpretación y sostuvieron que, sin los incentivos, no se concretarían inversiones de esa magnitud.

Más allá de los anuncios y la controversia fiscal, una de las principales incógnitas es cuánto dinero ingresó efectivamente al país a través del RIGI, que ofrece beneficios impositivos y estabilidad tributaria y jurídica por 30 años a las empresas que inviertan al menos US$200 millones en sectores estratégicos.

Las importaciones, una de las pocas referencias disponibles

Por ahora, no existe un dato único y público que permita conocer el ingreso efectivo de fondos. Las referencias oficiales disponibles incluyen el sitio del RIGI, donde se detallan los proyectos aprobados, los que siguen en evaluación y las previsiones de inversión por año, sector y ubicación, pero no los desembolsos efectivamente realizados.

A fines de abril, durante una presentación ante inversores extranjeros, el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, señaló que entre octubre de 2025 y marzo de 2026 el ingreso efectivo neto por el RIGI había rondado los US$760 millones, sobre la base de datos del Ministerio de Economía.

Ante la falta de una actualización pública consolidada, los analistas recurren a otras variables para evaluar el avance del régimen. Una de ellas son las importaciones realizadas por las empresas adheridas, aunque advierten que se trata de un indicador parcial que no representa la totalidad de las inversiones.

Un informe de EcoGo registró una fuerte suba de esas compras al exterior durante los últimos meses. El acumulado desde principios de 2025 llegó a US$623,9 millones, mientras que el período comprendido entre julio y septiembre de 2026 explicó el 47,2% del total.

El economista Federico Bernini también señaló una aceleración de las importaciones de las empresas incorporadas al régimen. En agosto alcanzaron el máximo de la serie, con casi US$142 millones, y en septiembre se ubicaron en torno de los US$107 millones, según datos de EcoGo elaborados sobre la base de registros aduaneros de ARCA.

Entre las principales iniciativas que impulsaron esas compras figuran el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que busca entrar en funcionamiento en enero de 2027, un proyecto siderúrgico, parques solares y emprendimientos mineros, de acuerdo con el Monitor de Proyectos del RIGI de DESIP-IIEP, de la UBA y el Conicet.

Qué proporción representan los desembolsos

A dos años de la puesta en marcha del régimen, los desembolsos avanzan de acuerdo con los plazos y las condiciones particulares de cada megaproyecto. Según EcoGo, las importaciones acumuladas hasta septiembre representan el 2,5% de los cerca de US$36.730 millones comprometidos por proyectos oficializados y aprobados que todavía no habían sido publicados en el Boletín Oficial.

La normativa establece un monto mínimo de inversión que cada iniciativa debe alcanzar al término de los primeros dos años desde la aprobación de su adhesión. Para ese período, EcoGo calcula que las importaciones representarían el 7,8% del total comprometido.

La consultora también estimó que el mínimo de inversión que deben desembolsar en los primeros dos años los proyectos aprobados, tanto los oficializados como los que todavía no fueron publicados, asciende hasta el momento a US$13.500 millones. Sin embargo, los plazos para concretar esos desembolsos varían según cada iniciativa y se extienden hacia fines de 2027 y 2028.

En cuanto al ritmo teórico de ejecución de las inversiones de los proyectos que ya recibieron luz verde oficial, las estimaciones de EcoGo contemplan desembolsos por US$1.820 millones en 2025, US$4.598 millones en 2026, US$4.905 millones en 2027 y otros US$2.120 millones en 2029.

Los proyectos aprobados y los sectores con mayor presencia

Hasta el momento, 23 proyectos oficializados suman cerca de US$50.000 millones, mientras que otros 24 continúan en evaluación por casi US$160.000 millones. Según los datos oficiales recopilados, ambos grupos podrían generar 243.182 puestos de trabajo.

A las iniciativas que ya tienen resolución publicada se sumarán cuatro proyectos aprobados pendientes de oficialización, vinculados con Glencore y Pluspetrol, Toyota y Tecpetrol. En conjunto, los desembolsos estimados de esas iniciativas superarían los US$73.746 millones.

El listado de proyectos con resolución publicada está encabezado por la minería, con 12 iniciativas. Le siguen petróleo y gas, con siete; energía eléctrica, con dos; siderurgia, con una, e infraestructura, también con una.

El avance de las importaciones muestra que algunas inversiones comenzaron a traducirse en compras concretas, aunque todavía no permite medir de manera integral el ingreso de capitales. Con proyectos de gran escala y compromisos que se extienden durante varios años, la evolución del RIGI dependerá de los desembolsos efectivos y de la información pública que permita seguirlos.