La Asociación Trabajadores del Estado convocó a una jornada nacional de lucha para este viernes en aeropuertos de todo el país, en rechazo al anuncio de despido de 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y por reclamos salariales en organismos vinculados al sector aeronáutico.
El sindicato advirtió, además, que si no recibe respuestas del Gobierno avanzará la próxima semana con un nuevo paro que podría afectar los vuelos.
La protesta tendrá como punto central el Aeroparque Jorge Newbery desde las 10.30 y contará con la participación de gremios aeronáuticos como APLA, APA, la CATT y trabajadores de Intercargo, entre otros.
La medida fue resuelta en una asamblea conjunta entre empleados del Servicio Meteorológico Nacional, de la Administración Nacional de Aviación Civil y de la Empresa Argentina de Navegación Aérea.
Reclamos por despidos y salarios
En paralelo, ATE formalizó ante la Secretaría de Trabajo la notificación de la protesta y envió una presentación para cuestionar la posibilidad de limitar las medidas de fuerza bajo el argumento de que el SMN presta un servicio esencial.
Según el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, “no han existido respuestas concretas a las demandas” de los trabajadores y apuntó contra el Ejecutivo por “el incumplimiento de los acuerdos”.
“Este viernes vence el mes de preaviso que le dieron a 140 trabajadores que serían despedidos. Además, ya hay 25 estaciones meteorológicas que funcionan de manera parcial no realizando controles de noche. Esto afecta la seguridad de todas las operaciones”, sostuvo Aguiar.
La discusión por el carácter esencial del servicio
En la nota enviada a la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, ATE sostuvo que el SMN “no es un servicio esencial ni tampoco reviste importancia trascendental”.
El sindicato argumentó que el artículo 24 de la Ley 25.877 establece un listado taxativo de actividades esenciales y que el SMN “no integra ninguna de esas categorías”. También planteó que “el control del tráfico aéreo no equivale al Servicio Meteorológico Nacional” y recordó que la gestión del espacio aéreo está a cargo de EANA.
Además, ATE afirmó que “todas las medidas de fuerza son notificadas en tiempo y forma según lo establecido por el marco normativo” y cuestionó los intentos de restringir las protestas.
“Hay un Gobierno que está empecinado en atacar las consecuencias que genera una medida de fuerza en los aeropuertos pero nunca en tratar de solucionar las causas que generan el conflicto”, señaló Aguiar.
El dirigente advirtió que el plan de lucha “comenzará este viernes y la próxima semana podría incrementarse” y sostuvo que el gremio no aceptará “amenazas ni presiones” sobre el derecho de huelga.
<p>La Asociación Trabajadores del Estado convocó a una <strong>jornada nacional de lucha</strong> para este viernes en aeropuertos de todo el país, en rechazo al anuncio de despido de <strong>140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional</strong> y por reclamos salariales en organismos aeronáuticos. La protesta tendrá epicentro en Aeroparque y el gremio advirtió que podría avanzar con un paro la próxima semana.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El conflicto entre ATE y el Gobierno sumó un nuevo capítulo en los aeropuertos, ese territorio donde normalmente la tensión se reparte entre valijas perdidas, vuelos demorados y pasajeros que descubren tarde que “puerta de embarque” no era una sugerencia filosófica. Esta vez, el foco estará puesto en el Servicio Meteorológico Nacional, donde el sindicato denuncia el anuncio de 140 despidos y advierte que el ajuste podría impactar en áreas sensibles para la actividad aeronáutica.
La protesta tendrá su escena principal este viernes desde las 10.30 en el Aeroparque Jorge Newbery, con la participación de gremios aeronáuticos y trabajadores de distintos organismos vinculados al sector. Un clásico moderno: mientras el país intenta saber si va a llover, despegar o reclamar, el conflicto mete turbulencia antes incluso de que alguien ajuste el cinturón.
ATE sostiene que no hubo respuestas concretas y que el Ejecutivo incumplió acuerdos. En la voz de Rodolfo Aguiar, el reclamo suena menos a advertencia administrativa y más a parte meteorológico gremial: presión en aumento, visibilidad reducida y probabilidad elevada de conflicto. El dirigente remarcó que este viernes vence el mes de preaviso otorgado a los trabajadores que serían despedidos, un dato que, para el sindicato, marca el límite entre la negociación y el modo tormenta.
El costado más sensible del planteo aparece en las estaciones meteorológicas: según Aguiar, ya hay 25 estaciones que funcionan de manera parcial y no realizan controles durante la noche. Traducido al idioma de quienes solo quieren subir a un avión sin protagonizar una película de suspenso: ATE afirma que esto afecta la seguridad de las operaciones. Y cuando una discusión laboral empieza a mezclarse con vuelos, radares, meteorología y ráfagas sindicales, el margen para mirar para otro lado se achica más rápido que el espacio para las piernas en clase turista.
En paralelo, el gremio salió a discutir la intención de limitar las medidas de fuerza bajo el argumento de que el SMN presta un servicio esencial. ATE respondió con legislación en mano y una frase que busca cerrar la puerta: el organismo “no es un servicio esencial ni tampoco reviste importancia trascendental”. La pelea, entonces, ya no solo pasa por despidos y salarios, sino también por quién define qué tan esencial es saber qué pasa en el cielo antes de que el cielo decida explicarlo por las malas.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Asociación Trabajadores del Estado convocó a una jornada nacional de lucha para este viernes en aeropuertos de todo el país, en rechazo al anuncio de despido de 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y por reclamos salariales en organismos vinculados al sector aeronáutico.
El sindicato advirtió, además, que si no recibe respuestas del Gobierno avanzará la próxima semana con un nuevo paro que podría afectar los vuelos.
La protesta tendrá como punto central el Aeroparque Jorge Newbery desde las 10.30 y contará con la participación de gremios aeronáuticos como APLA, APA, la CATT y trabajadores de Intercargo, entre otros.
La medida fue resuelta en una asamblea conjunta entre empleados del Servicio Meteorológico Nacional, de la Administración Nacional de Aviación Civil y de la Empresa Argentina de Navegación Aérea.
Reclamos por despidos y salarios
En paralelo, ATE formalizó ante la Secretaría de Trabajo la notificación de la protesta y envió una presentación para cuestionar la posibilidad de limitar las medidas de fuerza bajo el argumento de que el SMN presta un servicio esencial.
Según el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, “no han existido respuestas concretas a las demandas” de los trabajadores y apuntó contra el Ejecutivo por “el incumplimiento de los acuerdos”.
“Este viernes vence el mes de preaviso que le dieron a 140 trabajadores que serían despedidos. Además, ya hay 25 estaciones meteorológicas que funcionan de manera parcial no realizando controles de noche. Esto afecta la seguridad de todas las operaciones”, sostuvo Aguiar.
La discusión por el carácter esencial del servicio
En la nota enviada a la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, ATE sostuvo que el SMN “no es un servicio esencial ni tampoco reviste importancia trascendental”.
El sindicato argumentó que el artículo 24 de la Ley 25.877 establece un listado taxativo de actividades esenciales y que el SMN “no integra ninguna de esas categorías”. También planteó que “el control del tráfico aéreo no equivale al Servicio Meteorológico Nacional” y recordó que la gestión del espacio aéreo está a cargo de EANA.
Además, ATE afirmó que “todas las medidas de fuerza son notificadas en tiempo y forma según lo establecido por el marco normativo” y cuestionó los intentos de restringir las protestas.
“Hay un Gobierno que está empecinado en atacar las consecuencias que genera una medida de fuerza en los aeropuertos pero nunca en tratar de solucionar las causas que generan el conflicto”, señaló Aguiar.
El dirigente advirtió que el plan de lucha “comenzará este viernes y la próxima semana podría incrementarse” y sostuvo que el gremio no aceptará “amenazas ni presiones” sobre el derecho de huelga.
El conflicto entre ATE y el Gobierno sumó un nuevo capítulo en los aeropuertos, ese territorio donde normalmente la tensión se reparte entre valijas perdidas, vuelos demorados y pasajeros que descubren tarde que “puerta de embarque” no era una sugerencia filosófica. Esta vez, el foco estará puesto en el Servicio Meteorológico Nacional, donde el sindicato denuncia el anuncio de 140 despidos y advierte que el ajuste podría impactar en áreas sensibles para la actividad aeronáutica.
La protesta tendrá su escena principal este viernes desde las 10.30 en el Aeroparque Jorge Newbery, con la participación de gremios aeronáuticos y trabajadores de distintos organismos vinculados al sector. Un clásico moderno: mientras el país intenta saber si va a llover, despegar o reclamar, el conflicto mete turbulencia antes incluso de que alguien ajuste el cinturón.
ATE sostiene que no hubo respuestas concretas y que el Ejecutivo incumplió acuerdos. En la voz de Rodolfo Aguiar, el reclamo suena menos a advertencia administrativa y más a parte meteorológico gremial: presión en aumento, visibilidad reducida y probabilidad elevada de conflicto. El dirigente remarcó que este viernes vence el mes de preaviso otorgado a los trabajadores que serían despedidos, un dato que, para el sindicato, marca el límite entre la negociación y el modo tormenta.
El costado más sensible del planteo aparece en las estaciones meteorológicas: según Aguiar, ya hay 25 estaciones que funcionan de manera parcial y no realizan controles durante la noche. Traducido al idioma de quienes solo quieren subir a un avión sin protagonizar una película de suspenso: ATE afirma que esto afecta la seguridad de las operaciones. Y cuando una discusión laboral empieza a mezclarse con vuelos, radares, meteorología y ráfagas sindicales, el margen para mirar para otro lado se achica más rápido que el espacio para las piernas en clase turista.
En paralelo, el gremio salió a discutir la intención de limitar las medidas de fuerza bajo el argumento de que el SMN presta un servicio esencial. ATE respondió con legislación en mano y una frase que busca cerrar la puerta: el organismo “no es un servicio esencial ni tampoco reviste importancia trascendental”. La pelea, entonces, ya no solo pasa por despidos y salarios, sino también por quién define qué tan esencial es saber qué pasa en el cielo antes de que el cielo decida explicarlo por las malas.