La CGT saldrá este jueves a la calle para cuestionar el rumbo económico del Gobierno y denunciar una “crisis profunda” de la industria nacional. La movilización se realizará a las 15 frente al ex Ministerio de Industria, en Diagonal Sur y Perú, en el centro porteño, donde la central sindical reclamará un proyecto de desarrollo que permita frenar la caída de la producción y el cierre de empresas.
La protesta apunta directamente contra el “modelo Milei-Caputo” y plantea una discusión sobre el desempeño de la economía real. La CGT sostiene que mientras el presidente Javier Milei mantiene un discurso optimista sobre la evolución de la actividad, distintos indicadores muestran dificultades en el sector industrial.
“Si somos reelectos, el 2028 será el mejor año de la historia”, afirmó Milei durante su último viaje a Estados Unidos. El Presidente sostiene en sus discursos que la economía está creciendo y relativiza los datos negativos que afectan a distintos sectores de la actividad.
La central obrera, en cambio, llevará a la movilización un diagnóstico marcado por la caída de la producción y el cierre de empresas. Entre los datos que menciona figuran ocho meses consecutivos de caída de la industria pyme y 138 empresas manufactureras que cerraron en junio.
La consigna de la movilización
La marcha tendrá una estética vinculada con las Malvinas y el Mundial. La consigna será “Las Malvinas son argentinas. La industria nacional también”, escrita con un formato inspirado en la bandera que la Selección argentina desplegó después del partido contra Inglaterra.
Frente al ex Ministerio de Industria, actualmente degradado a Secretaría bajo la órbita del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo, se instalará un escenario donde hablará el triunvirato de la CGT, integrado por Jorge Sola, Cristián Jerónimo y Octavio Argüello, representantes de los sectores de seguros, vidrio y camioneros.
La organización sindical también analiza entregar un petitorio, como ocurrió durante la movilización realizada por las familias endeudadas, y espera sumar a representantes del sector pyme industrial.
“Con lo que ellos llaman los motores de la economía, que es el litio, el cobre, la minería, el oil y el gas, no van a generar ni el 10% de los trabajos que se están perdiendo”, cuestionó Jorge Sola.
El dirigente anticipó que la CGT reclamará “un proyecto industrial que piense en un modelo de producción y de generación de puestos genuinos y formales con derechos sociales y salario digno”.
Un cronograma de movilizaciones que continuará en octubre
La movilización industrial fue definida la semana pasada durante una reunión de la CGT realizada en la UOCRA. Forma parte del cronograma de protestas anunciado en julio, que contempla nuevas medidas durante los próximos meses.
La central sindical anticipó que ese calendario tendrá como objetivo final una marcha federal y un paro general antes de fin de año. La próxima movilización está prevista para el 15 de octubre, cuando la CGT acompañará la quinta Marcha Federal Universitaria.
La protesta contra el rumbo económico se desarrolla mientras el Gobierno sostiene su propia lectura sobre la evolución de la actividad y apuesta a que la recuperación se consolide en los próximos meses.
La CGT prepara el encuentro con el papa León XIV
En paralelo, la CGT comenzó a preparar la visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.
El lunes 9, el triunvirato de la central obrera participará del Encuentro con el Mundo del Trabajo organizado por la UCA. Según fuentes de la CGT, durante esa actividad buscarán mantener un intercambio con el Sumo Pontífice.
La intención de la central sindical es trasladarle un diagnóstico crítico sobre la situación del país, el empleo y la industria, con el objetivo de incorporar esas preocupaciones a la agenda de la visita papal.
La estrategia de la CGT combina así la protesta callejera, el reclamo por un nuevo proyecto industrial y una agenda institucional que continuará durante las próximas semanas, mientras la central sindical profundiza sus cuestionamientos al rumbo económico del Gobierno.
La CGT realizará este jueves una movilización frente al ex Ministerio de Industria para denunciar una “crisis profunda” de la industria nacional, marcada por la caída de la producción y el cierre de empresas. La central sindical reclamará un proyecto industrial orientado al desarrollo y la generación de empleo, mientras cuestiona las proyecciones económicas del Gobierno.
La industria acumula ocho meses de caída en las pymes y 138 empresas manufactureras cerraron en junio. La CGT responde con una marcha frente al ex Ministerio de Industria para discutirle al Gobierno una pregunta bastante menos abstracta que las proyecciones de crecimiento: qué pasa con las fábricas cuando las persianas empiezan a bajar.
La consigna tiene estética de final de Mundial: “Las Malvinas son argentinas. La industria nacional también”. El escenario estará en Diagonal Sur y Perú, justo frente a una dependencia que alguna vez tuvo rango de ministerio y que ahora funciona como Secretaría bajo la órbita de Luis Caputo. La épica institucional, esta vez, viene con persianas bajas.
La CGT sostiene que los sectores que el Gobierno presenta como motores de la economía —litio, cobre, minería, petróleo y gas— no alcanzarán para compensar la cantidad de empleos que se pierden en la industria. Por eso reclamará un modelo productivo que genere puestos formales, salarios y derechos laborales.
La marcha forma parte de un cronograma de movilizaciones que continuará el 15 de octubre con la Marcha Federal Universitaria y que podría terminar antes de fin de año con una marcha federal y un paro general. La CGT también prepara su encuentro con el papa León XIV, al que buscará llevarle su diagnóstico sobre el empleo y la actividad industrial.
Mientras el Presidente asegura que, si es reelegido, 2028 será “el mejor año de la historia”, la central obrera mira el presente y encuentra fábricas cerradas. Entre la promesa del futuro y la persiana del presente, la discusión económica ya tiene escenario.
