El papa León XIV tendrá como base la Nunciatura de Buenos Aires durante su visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. El cronograma preliminar contempla que el lunes 9 esté en Buenos Aires, el martes 10 viaje a Córdoba y el miércoles 11 se traslade a Luján, aunque el itinerario definitivo todavía no fue cerrado.
La información fue adelantada por el arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheining, luego de mantener un encuentro con León XIV en el Vaticano. El religioso señaló que, además de las actividades principales, se analizan encuentros con religiosos, seminaristas, personas privadas de la libertad y personas con discapacidad.
Una misión vaticana define el itinerario
Scheining confirmó que esta semana llegó a la Argentina una misión del Vaticano encargada de terminar de definir el itinerario y las condiciones de seguridad de la visita papal.
“El fino lo vamos a poner esta semana, pero el grueso es que va a estar el lunes en Buenos Aires, el martes en Córdoba y el miércoles en Luján, siempre haciendo base en la Nunciatura”, afirmó el arzobispo.
El Palacio Fernández Anchorena, sede de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires, será entonces el punto de referencia de la estadía de León XIV en el país. Desde allí se organizarán los traslados hacia las distintas ciudades incluidas en la agenda.
En paralelo, el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, y el obispo auxiliar de San Isidro y secretario general del Episcopado, monseñor Raúl Pizarro, serán recibidos por León XIV el jueves 27 de agosto en Roma.
La audiencia tendrá un carácter institucional y se producirá a poco más de dos meses de la llegada del Pontífice a la Argentina. El encuentro se realizará mientras la Iglesia, el Vaticano y el Gobierno avanzan en la transformación de las propuestas iniciales de la visita en un esquema operativo para los cuatro días.
La posible visita a una cárcel y el acto en River
Entre las actividades que todavía se encuentran en análisis aparece una visita a un establecimiento penitenciario. Una de las posibilidades es la cárcel de Villa Devoto, aunque todavía no existe una confirmación oficial sobre el lugar.
“Es posible, sí, es posible”, respondió Scheining cuando fue consultado sobre la posibilidad de que el Papa visite ese penal para mantener un encuentro con personas privadas de la libertad.
También continúa en estudio la realización de un acto masivo con jóvenes en el estadio Monumental de Buenos Aires. La posibilidad de utilizar la cancha de River está sobre la mesa, pero todavía no fue definida.
“La cancha de River es un lugar muy interesante para un encuentro, pero el problema es que tiene un aforo limitado (tiene capacidad para 85 mil personas) y nosotros queremos que no tenga limitaciones porque creemos que puede ser un encuentro importante. La verdad es que todavía no está definido”, explicó el arzobispo.
Sobre su encuentro personal con León XIV en el Vaticano, Scheining contó que fue “la primera vez” que estuvo con el Pontífice y describió al Papa como “un hombre muy agradable, muy, muy sereno, muy tranquilo, escucha, está atento”. También señaló que el diálogo fue “muy fraterno” y que conversaron sobre la Argentina, la Iglesia y la próxima visita.
El religioso explicó además que todavía quedan cuestiones por resolver en relación con las actividades. “Vamos a tener distintos encuentros, eso es lo que se está afinando”, indicó.
Una gira que continuará por la región
La visita a la Argentina será parte de un recorrido más amplio de León XIV por Sudamérica. Antes de llegar al país, el Papa viajará a Uruguay y luego continuará su gira en Perú.
En la Argentina, el esquema preliminar mantiene como ejes a Buenos Aires, Córdoba y Luján, con la Nunciatura como base durante los cuatro días. El resto de las actividades dependerá de las definiciones que adopten en los próximos días los equipos de la Iglesia, el Vaticano y las autoridades encargadas de la organización y la seguridad.
El papa León XIV se alojará en la Nunciatura de Buenos Aires durante su visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. El cronograma preliminar contempla actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, además de encuentros con religiosos, seminaristas, personas privadas de la libertad y personas con discapacidad. El itinerario y las medidas de seguridad aún están en definición.
Tres días, tres destinos y una Nunciatura como base de operaciones. León XIV llegará a la Argentina con una agenda que ya tiene Buenos Aires, Córdoba y Luján marcadas en el mapa, aunque todavía faltan varios detalles para que el recorrido deje de ser borrador y pase a ser cronograma.
La gira papal tendrá algo de operativo logístico nacional: el lunes en Buenos Aires, el martes en Córdoba y el miércoles en Luján, siempre regresando a la Nunciatura. Una especie de circuito cerrado, pero con sotana, Vaticano y seguridad internacional en lugar de conos naranjas y un inspector de tránsito.
Entre las actividades posibles aparece una visita a un penal, con Villa Devoto como una de las alternativas, además de encuentros con religiosos, seminaristas, personas privadas de la libertad y personas con discapacidad. También se analiza un acto masivo con jóvenes en el Monumental, aunque el estadio tiene capacidad para 85 mil personas y, según explicó el arzobispo Jorge Eduardo Scheining, la intención es que el encuentro no tenga limitaciones.
Mientras tanto, una misión vaticana ya trabaja en la Argentina para terminar de definir itinerario y seguridad. El Vaticano, la Iglesia y el Gobierno entraron así en esa etapa conocida universalmente como “hay que cerrar los detalles”, una frase capaz de hacer transpirar a cualquier organizador de eventos.
El viaje, además, será parte de una gira regional: antes de llegar a la Argentina, León XIV pasará por Uruguay y después continuará hacia Perú. La agenda todavía se está armando; lo único que parece tener lugar fijo es la Nunciatura.