Meta lanzó una nueva campaña publicitaria con el objetivo de transmitir un mensaje de confianza sobre el papel que tendrá la inteligencia artificial en la vida cotidiana. El anuncio muestra escenas de familias, amistades, niños y celebraciones mientras sostiene que la compañía continúa “apostando por la gente” en el desarrollo de esta tecnología.
Sin embargo, la iniciativa quedó rápidamente envuelta en una controversia por la elección de su banda sonora. El comercial utiliza «Five Years», la canción que David Bowie publicó en 1972 y cuya historia gira en torno a una humanidad que descubre que al planeta solo le quedan cinco años antes de desaparecer.
Una canción con un contexto muy distinto
Meta eligió uno de los pasajes más emotivos de la composición, centrado en las personas y en la importancia de conservar los recuerdos. No obstante, dejó fuera el inicio de la obra, donde un presentador anuncia que la Tierra está muriendo y desencadena una reacción colectiva marcada por el miedo, la violencia y la desesperación.
Esa decisión provocó críticas de especialistas y usuarios, quienes señalaron que el significado original de la canción resulta incompatible con el mensaje optimista que la empresa buscó transmitir sobre el futuro de la inteligencia artificial.
La respuesta de la empresa
Ante la repercusión, un portavoz de Meta defendió la elección musical y recordó declaraciones realizadas por Bowie sobre la necesidad de transformar el temor al futuro en una “ola de optimismo”.
Los críticos, en cambio, sostienen que la compañía tomó solo una parte de la obra y la desvinculó de su contexto original para suavizar las preocupaciones que todavía existen en torno al avance de la inteligencia artificial.
La controversia terminó desplazando el foco de la campaña. En lugar de instalar un mensaje de confianza sobre el futuro impulsado por la IA, el debate giró alrededor de la contradicción de haber elegido como banda sonora una canción que describe el inminente final de la humanidad.
Meta quedó en el centro de una polémica tras lanzar una campaña para transmitir optimismo sobre el impacto de la inteligencia artificial en la vida cotidiana. El comercial utiliza «Five Years», de David Bowie, una canción que narra el inminente fin de la humanidad, lo que generó críticas por el contraste entre el mensaje publicitario y el significado original de la obra.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En el competitivo mundo de las relaciones públicas siempre existe una regla no escrita: si el objetivo es convencer a la gente de que el futuro será maravilloso, quizás no convenga musicalizar el anuncio con una canción cuyo punto de partida es que al planeta le quedan apenas cinco años de existencia. Es un detalle menor, diría cualquier comité creativo después de varias reuniones, algunos cafés y una cantidad saludable de exceso de confianza.
Meta quiso transmitir la imagen de familias felices, abrazos, cumpleaños y ese optimismo cuidadosamente iluminado que caracteriza a los comerciales tecnológicos. Todo marchaba según el libreto hasta que alguien recordó que internet tiene una costumbre profundamente incómoda: escuchar las letras de las canciones. Y ahí apareció David Bowie, que desde 1972 venía contando exactamente la historia opuesta.
La elección fue casi una metáfora involuntaria de la propia inteligencia artificial. Todo parecía impecable mientras uno observaba la superficie, pero bastó que miles de personas aportaran contexto para que el relato cambiara por completo. La pieza utiliza uno de los momentos más emotivos de «Five Years», donde predominan la nostalgia y el valor de los recuerdos. El inconveniente es que ese instante existe porque, unos versos antes, la humanidad acaba de enterarse de que el reloj del apocalipsis empezó la cuenta regresiva.
La defensa de Meta tampoco pasó inadvertida. La empresa recordó declaraciones de Bowie sobre transformar el miedo al futuro en optimismo, un argumento que intenta rescatar la intención filosófica detrás de la canción. Sin embargo, para muchos críticos el problema nunca fue Bowie, sino la costumbre de las grandes tecnológicas de tomar prestado el prestigio cultural de una obra mientras dejan cuidadosamente estacionado su contexto en la puerta.
Así, una campaña diseñada para disipar los temores sobre la inteligencia artificial terminó demostrando que el algoritmo podrá resumir libros, escribir poemas y responder preguntas en segundos, pero todavía hay decisiones creativas que consiguen generar una crisis existencial sin ayuda de ninguna máquina. Al final, el verdadero protagonista del comercial no fue la IA, sino una canción que lleva más de medio siglo recordando que elegir bien la banda sonora también forma parte del futuro.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Meta lanzó una nueva campaña publicitaria con el objetivo de transmitir un mensaje de confianza sobre el papel que tendrá la inteligencia artificial en la vida cotidiana. El anuncio muestra escenas de familias, amistades, niños y celebraciones mientras sostiene que la compañía continúa “apostando por la gente” en el desarrollo de esta tecnología.
Sin embargo, la iniciativa quedó rápidamente envuelta en una controversia por la elección de su banda sonora. El comercial utiliza «Five Years», la canción que David Bowie publicó en 1972 y cuya historia gira en torno a una humanidad que descubre que al planeta solo le quedan cinco años antes de desaparecer.
Una canción con un contexto muy distinto
Meta eligió uno de los pasajes más emotivos de la composición, centrado en las personas y en la importancia de conservar los recuerdos. No obstante, dejó fuera el inicio de la obra, donde un presentador anuncia que la Tierra está muriendo y desencadena una reacción colectiva marcada por el miedo, la violencia y la desesperación.
Esa decisión provocó críticas de especialistas y usuarios, quienes señalaron que el significado original de la canción resulta incompatible con el mensaje optimista que la empresa buscó transmitir sobre el futuro de la inteligencia artificial.
La respuesta de la empresa
Ante la repercusión, un portavoz de Meta defendió la elección musical y recordó declaraciones realizadas por Bowie sobre la necesidad de transformar el temor al futuro en una “ola de optimismo”.
Los críticos, en cambio, sostienen que la compañía tomó solo una parte de la obra y la desvinculó de su contexto original para suavizar las preocupaciones que todavía existen en torno al avance de la inteligencia artificial.
La controversia terminó desplazando el foco de la campaña. En lugar de instalar un mensaje de confianza sobre el futuro impulsado por la IA, el debate giró alrededor de la contradicción de haber elegido como banda sonora una canción que describe el inminente final de la humanidad.
Meta quedó en el centro de una polémica tras lanzar una campaña para transmitir optimismo sobre el impacto de la inteligencia artificial en la vida cotidiana. El comercial utiliza «Five Years», de David Bowie, una canción que narra el inminente fin de la humanidad, lo que generó críticas por el contraste entre el mensaje publicitario y el significado original de la obra.
En el competitivo mundo de las relaciones públicas siempre existe una regla no escrita: si el objetivo es convencer a la gente de que el futuro será maravilloso, quizás no convenga musicalizar el anuncio con una canción cuyo punto de partida es que al planeta le quedan apenas cinco años de existencia. Es un detalle menor, diría cualquier comité creativo después de varias reuniones, algunos cafés y una cantidad saludable de exceso de confianza.
Meta quiso transmitir la imagen de familias felices, abrazos, cumpleaños y ese optimismo cuidadosamente iluminado que caracteriza a los comerciales tecnológicos. Todo marchaba según el libreto hasta que alguien recordó que internet tiene una costumbre profundamente incómoda: escuchar las letras de las canciones. Y ahí apareció David Bowie, que desde 1972 venía contando exactamente la historia opuesta.
La elección fue casi una metáfora involuntaria de la propia inteligencia artificial. Todo parecía impecable mientras uno observaba la superficie, pero bastó que miles de personas aportaran contexto para que el relato cambiara por completo. La pieza utiliza uno de los momentos más emotivos de «Five Years», donde predominan la nostalgia y el valor de los recuerdos. El inconveniente es que ese instante existe porque, unos versos antes, la humanidad acaba de enterarse de que el reloj del apocalipsis empezó la cuenta regresiva.
La defensa de Meta tampoco pasó inadvertida. La empresa recordó declaraciones de Bowie sobre transformar el miedo al futuro en optimismo, un argumento que intenta rescatar la intención filosófica detrás de la canción. Sin embargo, para muchos críticos el problema nunca fue Bowie, sino la costumbre de las grandes tecnológicas de tomar prestado el prestigio cultural de una obra mientras dejan cuidadosamente estacionado su contexto en la puerta.
Así, una campaña diseñada para disipar los temores sobre la inteligencia artificial terminó demostrando que el algoritmo podrá resumir libros, escribir poemas y responder preguntas en segundos, pero todavía hay decisiones creativas que consiguen generar una crisis existencial sin ayuda de ninguna máquina. Al final, el verdadero protagonista del comercial no fue la IA, sino una canción que lleva más de medio siglo recordando que elegir bien la banda sonora también forma parte del futuro.