El Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Alejandra Monteoliva, informó que desplegará el operativo habitual ante la movilización prevista en las inmediaciones del Congreso. “El operativo va a ser el mismo de siempre, es el protocolo antipiquetes que se activa siempre que hay movilizaciones con el comando unificado operativo en el Ministerio de Seguridad”, precisaron desde la cartera.
El dispositivo incluirá brigadas de infantería, unidades motorizadas, camiones hidrantes, vehículos destinados al traslado de posibles detenidos, ambulancias del SAME, bomberos y grupos especiales.
Concentración y calles afectadas
La concentración principal tendrá lugar en la Plaza Congreso a partir de las 12:00, mientras que el pico de asistencia está previsto para las 17:00.
Las arterias con mayores complicaciones serán la calle Hipólito Yrigoyen y las avenidas Callao, Entre Ríos y Rivadavia. Las autoridades recomendaron evitar la circulación en automóvil dentro del área delimitada por las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy-Pueyrredón y la Avenida 9 de Julio.
Algunas organizaciones comenzarán su recorrido desde la Avenida 9 de Julio y avanzarán por la Avenida de Mayo hasta llegar al Congreso.
Desvíos en las líneas de colectivos
Los cortes obligarán a modificar el recorrido habitual de 22 líneas de colectivos que circulan por el Congreso y el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Las líneas afectadas serán la 2, 5, 6, 7, 12, 23, 24, 26, 37, 50, 56, 60, 64, 86, 98, 102, 105, 124, 150, 151 y 168.
Los servicios con destino hacia el norte o el sur serán desviados por las avenidas Belgrano, Independencia o Córdoba. En tanto, aquellos que circulan de este a oeste modificarán sus trayectos por Jujuy o la Avenida 9 de Julio.
El Ministerio de Seguridad de la Nación desplegará el protocolo antipiquetes ante una movilización que se concentrará este jueves desde las 12:00 en la Plaza Congreso, con mayor concurrencia prevista para las 17:00. El operativo afectará calles y avenidas del centro porteño, provocará desvíos en 22 líneas de colectivos y obligará a modificar la circulación vehicular.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El centro porteño volverá a convertirse en ese fascinante laboratorio urbano donde manifestantes, policías, automovilistas y colectivos intentan ocupar el mismo espacio físico sin vulnerar las leyes de la materia. Desde el mediodía, Plaza Congreso será el escenario principal de una coreografía nacional que incluye columnas avanzando, tránsito retrocediendo y pasajeros consultando aplicaciones que, con admirable optimismo, todavía insisten en calcular horarios de llegada.
El Ministerio de Seguridad confirmó que aplicará el operativo habitual, una expresión que en la Argentina funciona como garantía de continuidad institucional: cambian los funcionarios, las consignas y hasta el precio del café, pero los camiones hidrantes conservan una estabilidad laboral que ya quisieran varios sectores de la economía. Habrá infantería, unidades motorizadas, ambulancias, bomberos, vehículos para posibles detenidos y grupos especiales, porque ninguna movilización se considera plenamente organizada hasta que parece contar con el despliegue logístico de una superproducción cinematográfica.
La asistencia alcanzaría su punto máximo a las 17:00, justo cuando miles de personas intenten regresar a sus hogares y descubran que Hipólito Yrigoyen, Callao, Entre Ríos y Rivadavia dejaron de ser avenidas para convertirse en conceptos abstractos. Mientras tanto, 22 líneas de colectivos improvisarán recorridos alternativos por Belgrano, Independencia, Córdoba, Jujuy y la 9 de Julio, en una prueba colectiva de orientación que premiará a quienes recuerden dónde descendieron y castigará a quienes confiaron ciegamente en la parada de siempre.
Las autoridades recomendaron evitar el automóvil dentro del perímetro afectado, una sugerencia razonable que seguramente será atendida por todos, salvo por quienes ya estén atrapados allí, quienes no hayan leído la advertencia y quienes consideren que las recomendaciones oficiales son apenas desafíos personales. Así, el Congreso volverá a demostrar que no solo es el corazón político del país, sino también el sitio donde una cuadra puede durar cuarenta minutos y un desvío puede transformarse en una gira turística involuntaria por la Ciudad de Buenos Aires.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Alejandra Monteoliva, informó que desplegará el operativo habitual ante la movilización prevista en las inmediaciones del Congreso. “El operativo va a ser el mismo de siempre, es el protocolo antipiquetes que se activa siempre que hay movilizaciones con el comando unificado operativo en el Ministerio de Seguridad”, precisaron desde la cartera.
El dispositivo incluirá brigadas de infantería, unidades motorizadas, camiones hidrantes, vehículos destinados al traslado de posibles detenidos, ambulancias del SAME, bomberos y grupos especiales.
Concentración y calles afectadas
La concentración principal tendrá lugar en la Plaza Congreso a partir de las 12:00, mientras que el pico de asistencia está previsto para las 17:00.
Las arterias con mayores complicaciones serán la calle Hipólito Yrigoyen y las avenidas Callao, Entre Ríos y Rivadavia. Las autoridades recomendaron evitar la circulación en automóvil dentro del área delimitada por las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy-Pueyrredón y la Avenida 9 de Julio.
Algunas organizaciones comenzarán su recorrido desde la Avenida 9 de Julio y avanzarán por la Avenida de Mayo hasta llegar al Congreso.
Desvíos en las líneas de colectivos
Los cortes obligarán a modificar el recorrido habitual de 22 líneas de colectivos que circulan por el Congreso y el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Las líneas afectadas serán la 2, 5, 6, 7, 12, 23, 24, 26, 37, 50, 56, 60, 64, 86, 98, 102, 105, 124, 150, 151 y 168.
Los servicios con destino hacia el norte o el sur serán desviados por las avenidas Belgrano, Independencia o Córdoba. En tanto, aquellos que circulan de este a oeste modificarán sus trayectos por Jujuy o la Avenida 9 de Julio.
El Ministerio de Seguridad de la Nación desplegará el protocolo antipiquetes ante una movilización que se concentrará este jueves desde las 12:00 en la Plaza Congreso, con mayor concurrencia prevista para las 17:00. El operativo afectará calles y avenidas del centro porteño, provocará desvíos en 22 líneas de colectivos y obligará a modificar la circulación vehicular.
El centro porteño volverá a convertirse en ese fascinante laboratorio urbano donde manifestantes, policías, automovilistas y colectivos intentan ocupar el mismo espacio físico sin vulnerar las leyes de la materia. Desde el mediodía, Plaza Congreso será el escenario principal de una coreografía nacional que incluye columnas avanzando, tránsito retrocediendo y pasajeros consultando aplicaciones que, con admirable optimismo, todavía insisten en calcular horarios de llegada.
El Ministerio de Seguridad confirmó que aplicará el operativo habitual, una expresión que en la Argentina funciona como garantía de continuidad institucional: cambian los funcionarios, las consignas y hasta el precio del café, pero los camiones hidrantes conservan una estabilidad laboral que ya quisieran varios sectores de la economía. Habrá infantería, unidades motorizadas, ambulancias, bomberos, vehículos para posibles detenidos y grupos especiales, porque ninguna movilización se considera plenamente organizada hasta que parece contar con el despliegue logístico de una superproducción cinematográfica.
La asistencia alcanzaría su punto máximo a las 17:00, justo cuando miles de personas intenten regresar a sus hogares y descubran que Hipólito Yrigoyen, Callao, Entre Ríos y Rivadavia dejaron de ser avenidas para convertirse en conceptos abstractos. Mientras tanto, 22 líneas de colectivos improvisarán recorridos alternativos por Belgrano, Independencia, Córdoba, Jujuy y la 9 de Julio, en una prueba colectiva de orientación que premiará a quienes recuerden dónde descendieron y castigará a quienes confiaron ciegamente en la parada de siempre.
Las autoridades recomendaron evitar el automóvil dentro del perímetro afectado, una sugerencia razonable que seguramente será atendida por todos, salvo por quienes ya estén atrapados allí, quienes no hayan leído la advertencia y quienes consideren que las recomendaciones oficiales son apenas desafíos personales. Así, el Congreso volverá a demostrar que no solo es el corazón político del país, sino también el sitio donde una cuadra puede durar cuarenta minutos y un desvío puede transformarse en una gira turística involuntaria por la Ciudad de Buenos Aires.