El exintendente de Calingasta Robert Garcés confirmó que quiere volver a gobernar el departamento en 2027 y comenzó a mantener reuniones de cara al escenario electoral. El dirigente peronista, que ya estuvo al frente del municipio en tres oportunidades, dejó así de ser una referencia del pasado para convertirse nuevamente en uno de los nombres que busca disputar la intendencia.
Garcés aclaró que todavía espera conocer las reglas electorales que regirán los comicios del próximo año, pero expresó públicamente su intención de regresar.
“Yo en particular me gustaría volver a Calingasta, pero me gustaría también saber cuáles van a ser las reglas de juego de la política”, sostuvo durante una entrevista en Café de la Política, emitido por HUARPE TV.
La interna en Calingasta
Al analizar el escenario departamental, Garcés reconoció que el actual intendente Sebastián Carbajal tiene derecho a buscar otro mandato. Sin embargo, cuestionó su participación en el contexto de las nuevas inversiones mineras que atraviesan a Calingasta.
“No lo vi al intendente en la audiencia pública”, señaló Garcés al referirse a la obra de una línea eléctrica vinculada con inversiones por más de 330 millones de dólares.
El exintendente consideró que el municipio debería asumir un papel activo frente a las oportunidades que pueden surgir con el desarrollo de la actividad minera.
“No solamente lo directo de la empresa, sino lo que puede hacer el gobierno comunal, si la tiene clara y quiere hacer las cosas bien”, afirmó.
Luego profundizó su cuestionamiento: “¿Les falta muñeca política? Yo creo que sí”.
Otro de los nombres que aparece en la discusión es Jorge Castañeda, exintendente y actual diputado. Garcés evitó cerrar cualquier posibilidad de diálogo y manifestó que está dispuesto a compartir una mesa con él.
“Si me tengo que sentar, me siento”, dijo. También señaló sobre Castañeda: “Es un hombre del justicialismo, espero que siga y que pretenda y que siga insistiendo en jugar en el justicialismo”.
Internas abiertas y rechazo al “dedo”
Garcés planteó que la definición de las candidaturas debería surgir a partir de los antecedentes y las condiciones de cada dirigente, en lugar de una designación directa.
“Quién está preparado para eso, quién tiene las condiciones, quién tiene experiencia”, enumeró.
En su propio caso, fue directo: “En el caso mío, si quiero ser, lo hago y ahí dirimir la situación”, afirmó.
El dirigente también expresó su preferencia por un mecanismo de internas abiertas para definir las candidaturas. Consideró que limitar la cantidad de postulantes por partido y departamento “no estaría mal”, siempre que las reglas sean iguales para todos.
“Yo creo que deberían ser internas abiertas”, sostuvo.
Los nombres del PJ para la discusión provincial
La mirada de Garcés también se extendió al escenario provincial del Partido Justicialista. Al ser consultado por una eventual candidatura a gobernador, mencionó a Cristian Andino, Facundo Perrone y Fabián Gramajo.
Sobre Andino, señaló que es el nombre que más escucha y destacó su actividad política, aunque evitó establecerlo como un candidato definitivo.
“Me parece que acá tenemos que ser responsables”, expresó. Para Garcés, el peronismo debe evaluar “quién está en mejores condiciones para gobernar la provincia” y utilizar un criterio similar para definir las candidaturas departamentales.
En esa conversación también incluyó a Carlos Munisaga, intendente de Rawson. Garcés manifestó su deseo personal de que vuelva a competir por otro mandato.
“A mí me gustaría, en lo personal y por la amistad que tengo, que Carlos debería repetir otro mandato”, sostuvo, al considerar que todavía hay aspectos de su gestión que podrían consolidarse.
Con su intención de regresar a la intendencia, sus cuestionamientos a la gestión actual y su pedido de internas abiertas, Garcés se incorporó formalmente a la conversación electoral de Calingasta de cara a 2027. La definición de candidaturas, sin embargo, quedará atada a las reglas electorales que finalmente se establezcan.
El exintendente de Calingasta Robert Garcés confirmó que quiere volver a gobernar el departamento en 2027 y ya comenzó a mantener reuniones políticas. El dirigente peronista cuestionó la participación del actual intendente Sebastián Carbajal frente al escenario minero, se mostró dispuesto a dialogar con Jorge Castañeda y pidió internas abiertas para definir las candidaturas del PJ.
Robert Garcés quiere volver a ser intendente de Calingasta. Después de tres mandatos, el exjefe comunal decidió volver a poner su nombre sobre la mesa para 2027, aunque antes quiere saber con qué reglas se juega el partido electoral.
La interna peronista ya tiene varios apellidos dando vueltas y Garcés no esperó a que apareciera el cartel de largada. Habló de Sebastián Carbajal, de Jorge Castañeda, de las posibles candidaturas provinciales y hasta de internas abiertas, porque en el PJ sanjuanino aparentemente todavía hay suficientes sillas como para organizar varias reuniones antes de elegir quién se queda con una.
El exintendente también puso el foco en la minería y cuestionó la participación de Carbajal en una audiencia pública vinculada con una línea eléctrica para un proyecto que contempla inversiones superiores a los 330 millones de dólares. Para Garcés, el municipio debería tener un papel activo frente a las oportunidades que puede generar la actividad.
Con Castañeda eligió una estrategia distinta: ninguna puerta cerrada. Dijo que está dispuesto a sentarse a conversar y sostuvo que espera que el actual diputado siga jugando dentro del justicialismo.
Mientras tanto, la discusión se estira desde Calingasta hasta la provincia. Garcés mencionó a Cristian Andino, Facundo Perrone, Fabián Gramajo y Carlos Munisaga como nombres que forman parte de la conversación peronista hacia 2027, aunque evitó definir una candidatura provincial.
El exintendente pidió que la selección de candidatos no dependa del famoso “dedo” y que se tengan en cuenta preparación, experiencia y condiciones. Después de tres mandatos, ahora quiere que esas mismas reglas también le abran la puerta a él.
En Calingasta, la campaña todavía está lejos, pero la conversación ya tomó temperatura. El calendario electoral todavía no empezó a correr y algunos ya están calentando motores.