El Real Madrid se metió en la final de la Copa del Rey tras un partidazo de locos contra la Real Sociedad. Empataron 4-4, con un gol agónico de Rüdiger en el suplementario, y el global de 5-4 le dio el pase al Merengue.
Real Madrid a la final de la Copa del Rey tras un infartante 4-4 contra la Real Sociedad
El Real Madrid sufrió, pero al final festejó como si hubiese ganado el Mundial de Clubes. En un partido que quedará en el recuerdo de propios y extraños, empató 4-4 contra la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu y se clasificó a la final de la Copa del Rey. La ida, recordemos, había terminado 1-0 a favor del Merengue, resultado que terminó siendo clave para el desenlace de esta llave.
El partido fue un sube y baja de emociones, una verdadera montaña rusa para los hinchas. Arrancó con la Real Sociedad golpeando primero, a los 15 minutos, con un gol de Barrenetxea que parecía complicar las cosas para los de Ancelotti. Pero el pibe Endrick, con una definición a lo Romario, puso el 1-1 y trajo algo de tranquilidad.
Segundo tiempo: un festival de goles y emociones
El complemento fue un descontrol total, digno de un Superclásico con el Beto Alonso en su mejor momento. La Real se puso 3-1 arriba con un gol en contra de Alaba (sí, leyeron bien) y otro de Oyarzabal. Ahí, uno pensaba que se venía la noche para el Madrid. Pero… ¡este equipo tiene más vidas que un gato!
Apareció Bellingham, con una volea de crack, para descontar. Y después, Tchouaméni, de cabeza, clavó el 3-3 que hacía delirar al Bernabéu. Parecía que la clasificación estaba asegurada, pero en el minuto 93, Oyarzabal, de palomita, marcó el 4-3 y mandó el partido al alargue. Un baldazo de agua fría para los locales.
Rüdiger, el héroe inesperado en el suplementario
En el tiempo extra, cuando los penales se asomaban en el horizonte como un fantasma, apareció Antonio Rüdiger, el defensor alemán, para meter un cabezazo potente y decretar el 4-4 final. Un gol agónico, a lo Palermo en el Mineirazo (guardando las proporciones, claro), que le dio la clasificación al Real Madrid.
El rival del Merengue en la final saldrá del cruce entre Atlético de Madrid y Barcelona, que se jugará mañana. El primer partido terminó 4-4, así que podemos esperar otro partidazo con final incierto. ¿Se imaginan otra final entre Real Madrid y Barcelona? Sería un broche de oro para esta Copa del Rey que está más picante que un asado con chimichurri.
