Barras de Vélez se enfrentan a tiros con policías tras un partido

Redacción Cuyo News
5 min
Cortito y conciso:

Se armó flor de quilombo entre la barra de Vélez y la policía por un short de Peñarol. Hubo tiros, amenazas y varios barras pesados terminaron en cana. ¿Se viene una nueva interna en la tribuna del Fortín?

De un short a los tiros: la barra de Vélez y la policía se agarraron a las piñas

El partido entre Vélez y Peñarol ya había terminado, pero la noche recién empezaba para la barra brava de Liniers. Resulta que mientras se iban del Amalfitani, vieron que en las canchitas de al lado, Esquina Vélez Fútbol, había un picadito entre policías. Hasta ahí, todo bien. El problema fue que uno de los canas tenía puesto un short de Peñarol, y como si fuera poco, hacía un rato se habían cruzado con la barra del Manya. Imaginense la escena: la Pandilla de Liniers, con la sangre en el ojo, encaró a los polis para que se cambien la pilcha. Obvio, los milicos ni bola.

Así fue la pelea entre los barras de Vélez y los policías

Y ahí se pudrió todo. Se armó una batahola digna del superclásico de Eber Ludueña: 16 barras contra 10 policías. Volaron piñas, patadas y hasta un tiro al aire, cortesía de un cana que se quiso hacer el Rambo. Pero lejos de calmar las aguas, la cosa se puso peor: uno de los pesados de la barra, Jonathan «Johnny» Pereira (¿hermanastro de Raulo Ciminelli, el capo de la barra?), le sacó el fierro a otro policía y lo apuntó. Un papelón que casi termina como la Batalla de los Dioses, pero sin Kratos ni Thor.

¿Quiénes son los barras que participaron de la trifulca?

Casi todos peces gordos de la Pandilla. Además de Johnny, estaba Cristian «Castor» Cejas, otro que estuvo haciendo de las suyas en Qatar (¿Se acuerdan del quilombo en la tribuna que comentaba Gastón Edul?). Parece que a esta barra le gusta gastar la guita en el desierto y en motos de agua antes que alentar a la selección, como lo haria Davo Xeneize. También cayó Diego Richini, el número cinco de la barra, y otros dos que pisan fuerte en el paraavalanchas: el «Negro» Wilson Báez y Yamil Méndez. Faltaron algunos capos, como Raulo y Matías Fontanello (¿el de la fiesta clandestina en plena pandemia que nos contaba Davoo Xeneize?). Parece que estos muchachos se manejan como los dueños del Polideportivo de Vélez, al mejor estilo Mostaza Merlo en Racing: «pongo y saco a quien quiero».

Con el brazo extendido, Jonathan Pereira en Qatar. Es el hermanastro de ‘Raulo’, el jefe de la barra de Vélez.
El de gorro piluso es Raúl Ciminelli, el jefe de La Pandilla. A la izquierda, con remera con el número 96, está su hermanastro Johnatan Pereira. Abajo a la derecha, con camiseta suplente y anteojos, el ‘Castor’ Cristian Cejas.

¿Y ahora qué?

Bueno, ahora los barras están en el calabozo, esperando que el juez decida si los deja libres o los manda a la sombra. Les aplicaron derecho de admisión por tiempo indeterminado, así que por ahora no van a poder pisar el Amalfitani. ¿Será el fin de la impunidad para la «barra de la milanesa», como les dicen por su habilidad para facturar con los trapitos, los vendedores ambulantes y la reventa de entradas que tan bien nos relato Davo?

¿Se viene una nueva interna en la barra del Fortín?

Con la primera línea en cana, la pregunta del millón es si esto va a generar una guerra por el poder en la tribuna. Hay algunos nombres dando vuelta, como el «Negro» Rada o Fernando «Mono» Morales, que podrían querer aprovechar la situación. ¿Será que se viene una batalla campal como la del Rojo en la época del «Huevo» Toresani (QEPD)? Habrá que esperar y ver qué pasa en Liniers, porque esto recién empieza…

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