Borja, el goleador que venía con la pólvora mojada, ¡despertó! Volvió al gol con River frente a Sarmiento y cortó una sequía de siete partidos. ¿Se le abrió el arco al colombiano o fue pura casualidad? ¡Entrá a leer y sacá tus propias conclusiones!
Borja volvió a gritar ¡Gol! en River y rompió la mufa
El colombiano Miguel Borja, delantero de River Plate, volvió a inflar la red después de una larga sequía goleadora. Siete partidos pasaron sin que el Colibrí pudiera festejar, una eternidad para un delantero de su categoría. Pero la espera terminó en Junín, frente a Sarmiento, donde convirtió el segundo tanto del Millonario en la victoria 2-0. ¿Se acuerdan de los goles? Parecía que Borja los había pateado para afuera del Monumental, como si fueran un penal de Palermo en la Copa América del ’99.
Si bien venía mostrando un mejor juego en los últimos encuentros, el gol se le negaba con una tozudez digna del Chavo del 8 tratando de agarrar la pelota en el potrero. Pero como dicen, «el que abandona no tiene premio», y Borja, a puro huevo como el Burrito Ortega en el Superclásico del 2004, siguió insistiendo hasta que la pelota, mansita como un corderito, terminó en el fondo del arco.
La racha negativa que quedó atrás
Con este tanto, Borja cortó una racha de siete partidos sin convertir, una malaria que lo tenía a maltraer. Parecía que el arco se le había achicado como la defensa de Boca en la final de Madrid. Su último gol había sido el 2 de abril, en la victoria 3-0 ante Huracán. Desde entonces, el colombiano había pasado por una sequía similar a la que sufre el desierto de Atacama. Pero el gol ante Sarmiento, además de significar la vuelta al gol para Borja, le dio tranquilidad al equipo de Martín Demichelis, que sigue firme en la punta del campeonato.
¿Borja recupera su nivel o fue flor de un día?
Ahora la pregunta que todos se hacen en Núñez es: ¿Este gol marca el regreso del Borja goleador o fue solo un espejismo, como el oasis que ve un sediento en el desierto? Solo el tiempo lo dirá. Lo cierto es que «estoy contento por el gol, por el triunfo del equipo», declaró el delantero tras el partido, con una sonrisa que no le cabía en la cara. Habrá que ver si la alegría le dura y si el Colibrí vuelve a volar alto, como en sus mejores épocas.