Odisea roja: Independiente, entre la altura, la derrota y un regreso infernal.

Redacción Cuyo News
4 min
Cortito y conciso:

El Rojo volvió de Bolivia con las manos vacías y el cuerpo molido tras una odisea digna de Mostaza Merlo en la pretemporada. Derrota, agua helada, rutas dignas del Dakar y un retraso de nueve horas en el vuelo. ¿Se recuperará para enfrentar al Grana?

La derrota de Independiente ante Nacional Potosí por 2 a 0 en la altura boliviana dejó un sabor amargo, y no solo por el resultado. Si bien se sabía que jugar a casi 4000 metros sobre el nivel del mar era una parada brava, como ir a buscar un corner a la cancha de Boca en los ’90, la realidad superó las expectativas…para mal. El Rojo generó situaciones, como ese enganche del Kun Agüero en sus mejores épocas, pero no alcanzó. La sensación es que el marcador no reflejó lo que pasó en la cancha, pero bueno, esto es fútbol, muchachos. A veces la pelota entra y a veces no.

Odisea Roja: De la altura al papelón

Lo que parecía una derrota digna, se transformó en un verdadero calvario para el plantel de Independiente. «Tuvieron que bañarse con agua helada con un clima de 7° y 3° de sensación térmica porque no funcionaba la caldera de la cancha». ¡Un baño helado post partido en la altura! Ni Palermo en la final de la Libertadores 2004 lo sufrió tanto. Después, una cena rápida en el vestuario y a subirse a unas camionetas para un viaje de cuatro horas por rutas que parecían sacadas de una película de Mad Max. Para colmo, la neblina en Sucre retrasó el vuelo de regreso nueve horas. Llegaron a Ezeiza a las 16 hs, con menos energía que Riquelme en un partido de verano.

El partido que viene: ¿llegarán con nafta?

Ahora, con el plantel más cansado que el Bambino Veira después de un asado, Independiente debe pensar en Lanús. El Granate, que juega la Sudamericana el jueves en Venezuela, tampoco llega fresco. Vaccari, el DT del Rojo, deberá ser más estratega que Bilardo en el ’86 para ver cómo arma el equipo. ¿Podrá el equipo recuperarse para el domingo? Habrá que ver si los jugadores pueden gambetear el cansancio como lo hacía el Burrito Ortega en sus mejores tiempos.

Valdez, el susto que pasó

En medio del caos, hubo un momento de preocupación: Sebastián Valdez sintió una molestia muscular. El defensor terminó el partido, pero con evidentes signos de dolor. Por suerte, solo fue una sobrecarga y, como dicen los médicos, estará a disposición del técnico para el partido contra Lanús. Esperemos que no sea nada grave y que pueda jugar, porque un Valdez en forma es como tener a Goycochea en el arco: una garantía.

En principio, Sebastián Valdéz llegaría al partido del domingo. (Foto: Prensa Independiente)
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