YPF anunció que buscará incorporar al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) un proyecto de desarrollo petrolero en Vaca Muerta Mendoza, con una inversión potencial estimada en US$ 4.500 millones. La iniciativa está prevista para 2027 y contempla la unificación de dos áreas ubicadas en el departamento de Malargüe, donde la compañía ya comenzó trabajos de perforación no convencional.

El anuncio fue realizado este viernes 9 de octubre de 2026 por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, durante una conferencia de prensa en Casa de Gobierno de Mendoza, junto al gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.

La propuesta apunta a reunir las áreas Paso Bardas y CN VII, ubicadas en el sector mendocino de la formación Vaca Muerta, bajo un esquema que permita acceder a los beneficios del régimen nacional de promoción de grandes inversiones.

Según las estimaciones iniciales presentadas, el desarrollo tiene una potencialidad de producción cercana a los 90.000 barriles, aunque todavía resta precisar las características definitivas del proyecto y la cantidad de pozos que serán necesarios.

La inversión anunciada no constituye aún un desembolso aprobado. Su ejecución dependerá de la validación del presupuesto de YPF para 2027, la presentación formal ante las autoridades y el cumplimiento de los requisitos regulatorios correspondientes.

YPF prevé una gran inversión en Mendoza.

YPF quiere unificar dos áreas petroleras de Malargüe para ingresar al RIGI

El proyecto de YPF se concentra en dos bloques de la denominada lengua norte de Vaca Muerta: Paso Bardas y CN VII.

La estrategia consiste en unificar ambas áreas para desarrollar un proyecto integral de explotación de hidrocarburos no convencionales y solicitar su incorporación al RIGI.

Actualmente, la compañía cuenta con una concesión de explotación de hidrocarburos convencionales y un permiso de exploración de recursos no convencionales.

La propuesta que deberá formalizar ante la provincia busca reunir esas superficies bajo una única concesión de explotación no convencional.

Este cambio permitiría organizar el desarrollo de las áreas bajo un mismo esquema operativo y administrativo, en línea con la estrategia de YPF de concentrar sus actividades en la producción no convencional.

En ese marco, los activos convencionales podrían ser cedidos o reconvertidos, mientras que el área exploratoria avanzaría hacia una etapa de explotación, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.

La ministra Jimena Latorre explicó que la unificación representa una porción relevante del potencial identificado en el territorio mendocino.

«Esto explica el 25% del prospecto que nosotros hemos individualizado en Vaca Muerta Mendoza», señaló la funcionaria.

También aclaró que «todo se irá afinando a partir de que la empresa haga formalmente su propuesta» de incorporación al RIGI ante el Gobierno nacional.

Desde el Ejecutivo mendocino consideran que el avance de YPF podría incentivar a otras compañías a evaluar proyectos en el sector provincial de Vaca Muerta.

Horacio Marín, Alfredo Cornejo y Jimena Latorre durante los anuncios de YPF para Mendoza.

Una inversión estimada en US$ 4.500 millones y pozos de hasta US$ 20 millones

La dimensión económica del proyecto constituye uno de los aspectos centrales del anuncio.

YPF estima una inversión potencial de US$ 4.500 millones, calculada a partir del volumen de hidrocarburos que podría obtenerse de acuerdo con los estudios geológicos realizados hasta el momento.

La empresa también proyecta un costo de perforación de entre US$ 15 millones y US$ 20 millones por pozo.

Sin embargo, todavía no existe una cifra definitiva sobre la cantidad de pozos que se desarrollarán en las áreas incluidas en la propuesta.

Ese dato será fundamental para establecer el cronograma de inversiones, las necesidades de infraestructura y la escala productiva que podría alcanzar el proyecto.

Las estimaciones iniciales señalan una potencialidad cercana a los 90.000 barriles, aunque la compañía deberá continuar con las tareas técnicas para precisar las condiciones del desarrollo.

La formulación definitiva también dependerá de los resultados de las perforaciones y de la información que se obtenga durante las siguientes etapas de evaluación.

Los US$ 4.500 millones representan, por el momento, una estimación de inversión y no una ejecución confirmada.

Horacio Marín confía en que el directorio aprobará el presupuesto de 2027

Durante su presentación en Mendoza, Horacio Marín explicó que la decisión de avanzar con la solicitud de incorporación al RIGI está vinculada con la aprobación del presupuesto de YPF para el próximo año.

El plan de desarrollo de Vaca Muerta Mendoza deberá ser contemplado dentro de las inversiones que la compañía defina para 2027.

El ejecutivo expresó confianza en que el directorio respaldará la iniciativa.

«No tengo dudas de que lo va a aprobar el directorio», afirmó Marín.

El titular de YPF también destacó que la empresa analizó los resultados de una campaña de perforación anterior, cuyos resultados fueron considerados favorables para continuar con el desarrollo.

Según explicó, los «muy buenos resultados» obtenidos alentaron a la compañía a profundizar su estrategia en el territorio mendocino.

«Es una muy buena noticia para YPF y para la provincia también», declaró.

La empresa ya inició nuevas perforaciones no convencionales en las áreas donde pretende concentrar el proyecto.

La información obtenida durante esta etapa será determinante para evaluar el potencial productivo y definir las próximas decisiones de inversión.

Los permisos provinciales y la unificación de las concesiones

Uno de los desafíos inmediatos será resolver los aspectos regulatorios necesarios para avanzar hacia una explotación comercial de mayor escala.

YPF deberá presentar formalmente su propuesta para unificar las áreas y establecer las condiciones bajo las cuales pretende desarrollar los recursos no convencionales.

La provincia tendrá que analizar la solicitud, revisar sus características técnicas y evaluar el alcance del proyecto.

Entre los puntos pendientes se encuentra la definición de la cantidad de pozos, las etapas de producción y las necesidades de infraestructura asociadas.

El gobernador Alfredo Cornejo aseguró que los equipos técnicos del Ejecutivo provincial trabajarán intensamente durante los próximos tres meses para agilizar el procedimiento.

La intención oficial es avanzar con las evaluaciones administrativas y técnicas necesarias para que la empresa pueda continuar con la formulación del proyecto.

La unificación de las concesiones constituye un paso importante porque permitirá definir el marco bajo el cual YPF buscará transformar los trabajos exploratorios en una actividad de explotación no convencional.

Una vez establecidos esos aspectos, la compañía podrá precisar con mayor detalle el esquema de desarrollo y la inversión requerida.

La infraestructura será clave para ampliar la producción en Malargüe

Además de los permisos y las perforaciones, el proyecto enfrenta un desafío relacionado con la infraestructura necesaria para operar a mayor escala.

La ministra Jimena Latorre explicó que el desarrollo de Vaca Muerta Mendoza requerirá nuevas instalaciones para acompañar el crecimiento de la actividad.

“Hay que desarrollar los facilities. Es decir, hay que desarrollar toda la infraestructura para que la escala de producción sea cada vez mayor y la escala de costos sea cada vez menor”, sostuvo.

La construcción de instalaciones productivas y logísticas será determinante para pasar de las primeras perforaciones a un campo petrolero con mayor capacidad operativa.

El desarrollo de esa infraestructura también influirá sobre los costos de extracción y sobre la competitividad del proyecto.

Entre las prioridades identificadas por el Gobierno mendocino aparece la necesidad de mejorar los sistemas de transporte de insumos y facilitar la salida de la producción hacia los mercados.

La disponibilidad de esas instalaciones condicionará el ritmo al que puedan ampliarse las operaciones en Malargüe.

El ferrocarril hasta Palmira y el desafío de extenderlo hacia el sur

Uno de los proyectos logísticos considerados importantes para Vaca Muerta Mendoza es la ampliación de la conexión ferroviaria hacia el sur provincial.

Actualmente, el corredor ferroviario llega hasta Palmira, punto utilizado para el transporte de determinados insumos vinculados con la actividad petrolera.

Parte de las arenas empleadas en las operaciones de Vaca Muerta en Neuquén llega a Mendoza mediante ese sistema de transporte.

YPF ya contrató capacidad de carga ferroviaria hasta Palmira, pero el desafío consiste en extender la conexión para abastecer también el desarrollo no convencional de Malargüe.

La ampliación del ferrocarril podría facilitar el traslado de materiales utilizados en las perforaciones y reducir las dificultades logísticas de una operación de mayor escala.

El proyecto también podría cumplir una función complementaria para transportar la producción provincial hacia otros mercados, en caso de que aumenten los volúmenes de actividad.

Latorre mencionó como ejemplo el potencial futuro de Potasio Río Colorado, una iniciativa que también podría beneficiarse de una mejora en la conectividad ferroviaria.

La propuesta se relaciona con el proceso impulsado por el Gobierno nacional para promover la participación privada en la operación y el desarrollo de líneas ferroviarias.

Para Mendoza, la ampliación de esa infraestructura podría generar beneficios no solo para el sector hidrocarburífero, sino también para otras actividades productivas del sur provincial.

La logística será uno de los factores que deberán evaluarse al definir la competitividad y la viabilidad económica del proyecto.

Jimena Latorre pidió cautela con las expectativas de empleo

El anuncio de una inversión potencial de US$ 4.500 millones abrió expectativas sobre la posibilidad de generar nuevos puestos de trabajo en Malargüe y otras localidades vinculadas con la actividad petrolera.

Sin embargo, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, pidió prudencia al momento de proyectar el impacto laboral del desarrollo.

La funcionaria explicó que la cantidad de empleos dependerá de la actividad que efectivamente se comprometa durante cada etapa del proyecto.

Entre esas etapas se encuentran las perforaciones, las operaciones de fractura hidráulica, la construcción de instalaciones y los servicios asociados.

Por ese motivo, consideró que “Sería muy irresponsable” anticipar si la iniciativa generará 100, 200 o 500 puestos de trabajo durante 2027 o 2028.

La definición de las contrataciones dependerá del cronograma productivo, de la cantidad de pozos y del alcance de las inversiones que finalmente se aprueben.

El Gobierno provincial busca evitar que las expectativas laborales se adelanten a las decisiones técnicas y empresariales necesarias para concretar el desarrollo.

Las diferencias entre Vaca Muerta Mendoza y el desarrollo de Neuquén

La experiencia acumulada en Neuquén constituye una referencia para el avance de la explotación no convencional en territorio mendocino.

Durante aproximadamente 15 años, el desarrollo de Vaca Muerta en la provincia patagónica permitió incorporar conocimientos técnicos, infraestructura y capacidades operativas.

Según Latorre, esa experiencia puede contribuir a acelerar el aprendizaje de Mendoza y facilitar algunas etapas del proyecto.

Sin embargo, la funcionaria remarcó que las escalas actuales de desarrollo no son equivalentes.

Mientras Neuquén cuenta con una actividad no convencional consolidada, Mendoza todavía debe avanzar en la evaluación de sus recursos y en la construcción de las instalaciones necesarias para una explotación de mayor escala.

La ministra diferenció la puesta en producción de unos pocos pozos del desarrollo integral de un campo petrolero.

En el corto plazo, el objetivo será completar las perforaciones previstas, avanzar con las fracturas y obtener información suficiente para respaldar nuevas decisiones de inversión.

Los resultados permitirán determinar con mayor precisión la capacidad productiva de las áreas y las condiciones necesarias para su explotación comercial.

Los pasos pendientes para concretar la inversión de YPF en 2027

La iniciativa presentada por YPF establece un horizonte de inversión significativo para el desarrollo de Vaca Muerta Mendoza, pero todavía debe superar distintas instancias antes de su ejecución.

Entre los principales pasos pendientes se encuentran la aprobación del presupuesto de YPF para 2027, la formalización de la propuesta de unificación de áreas y la solicitud de incorporación al RIGI.

También será necesario avanzar con las autorizaciones provinciales, precisar el número de perforaciones y confirmar las características técnicas y económicas del proyecto.

La disponibilidad de infraestructura productiva y logística será otro factor determinante para establecer el ritmo de crecimiento de las operaciones.

En paralelo, los estudios geológicos y los resultados de las perforaciones deberán aportar información que permita respaldar las estimaciones iniciales de producción.

El proyecto representa una oportunidad de expansión para la actividad hidrocarburífera en el sur mendocino y podría fortalecer la participación provincial dentro del desarrollo de Vaca Muerta.

Por ahora, los US$ 4.500 millones anunciados constituyen una inversión potencial sujeta a aprobaciones y definiciones pendientes. La evolución de esos trámites, junto con los resultados técnicos y las obras de infraestructura, determinará cuándo y a qué escala podrá avanzar la explotación no convencional en Malargüe.